Veterinaria natural: la revolución de las mascotas

Las mascotas son los animales más queridos por los humanos. Sean perros, gatos u otras especies la opinión común dicta que son “parte de la familia”, aunque de formas muy diversas… incluso insanas. Una manera horizontal de relacionarse con ellas está ganando adeptos, la veterinaria natural. Ésta exige un cambio radical, un antes y un después, en la conexión humano-animal.

Por Montserrat Madariaga Caro

Salgo en la tarde y veo personas paseando a sus perrxs. En mi cuadra hay por lo menos diez gatxs de casa. Paso por el centro de la ciudad y advierto otra campaña de adopción. Veo perrxs callejeros que son obesxs, alimentados por cuatro o cinco supuestxs dueñxs. Y que la municipalidad no le vaya a sacar el hechizo recipiente de plástico con agua a la señora Elvira, porque es testaruda y volverá a poner otro en la acera. Hay un grupo humano bastante amplio que es sensible a la existencia de los animales domesticadxs, como también otro que lxs trata como basura: lxs bota, patea, tortura, lxs maltrata porque sí, porque no hablan, porque la vida es injusta y les tocó no más. Pero ambos lados del espectro, por lo general, comparten una misma creencia básica: que el resto de lxs animales por no ser humanos son inferiores a nosotros. Según la veterinaria natural, ese pensamiento es errado y es la primera causa de lo poco que realmente entendemos a nuestras mascotas. Esta corriente veterinaria busca una horizontalidad entre especies, pues la ceguera humana está en querer dominar a nuestras mascotas, sin atender a lo que ellas puedan enseñarnos, sin comprender la reciprocidad a la que ellas nos invitan.

CAMBIO DE SWITCH
“Somos un equipo de profesionales en medicina veterinaria y psicología que se encarga de integrar los aspectos físicos y psicológicos de los perros y humanos para una convivencia armónica”, dice la página web de la organización mexicana Origen Adiestramiento Natural. Me imagino una clínica veterinaria en Chile que en su cartel diga: “Atendemos perros, gatos, mujeres y hombres”. Pienso que aún no estamos preparados para leer eso, a pesar de que muchas de las enfermedades que padecen las mascotas se pueden sanar tratando al humano que está a su cargo.

vet natural
Cuando la terapeuta floral y técnica-veterinaria Carolina Ayala vino a mi casa y me dijo que iba a trabajar no sólo con mis perrxs, sino conmigo y con mi pareja, supe que estaba frente a algo inédito en mi experiencia perruna. Y me gustó. No le dije, pero sus palabras me recordaron una reciente lectura sobre ecofeminismo, donde se criticaba la división patriarcal humanidad/naturaleza (o cultura/naturaleza), que pone al hombre por sobre la mujer, los animales y todo el mundo natural. El ecofeminismo comprende que todos somos parte de un mismo mundo diverso y, por tanto, rechaza todo tipo de opresión normalizada de unxs sobre otrxs. Inspirada en esta solidaridad entre especies llegué a la página de Facebook de Veterinaria Natural de Santiago y Valparaíso en busca de otro trato para mis mascotas. En ese momento, no podría haber anticipado la gran puerta que se abriría ante mí o que terminaría conociendo al veterinario Cristian Conejeros, quien es capaz de canalizar mensajes de los animales para sus humanos a través del reiki.

Carolina y Cristian trabajan juntos. Para Carolina el cambio de paradigma en su actitud hacia lxs animales domésticxs se produjo cuando estudiaba para ser técnica-veterinaria. Se dio cuenta del gran vacío que existía en la malla curricular respecto a la relación entre las personas y el/la veterinario/a: “La persona es quien finalmente guía al animal, si yo como persona no entiendo lo que me dice el veterinario no puedo confiar en el trabajo que está haciendo”. Desde entonces, Carolina se enfoca en la orientación familiar, en la observación del comportamiento y de las emociones de lxs animales. De esta forma puede detectar indicios de patologías que luego le informa a Cristian. Pero con sus propios conocimientos etológicos, la homeopatía y las Flores de Bach, Carolina puede intervenir en la dinámica familiar y conseguir una vida más armónica para animales y humanos.

En Cristian, la inquietud de conocer mejor a lxs animales domésticxs surgió desde niño. Lo pasó muy mal cuando tuvo que esterilizar a su gata por la frialdad con que se manejó todo el proceso. Minina nunca más fue al veterinario y Cristian se ocupó de darle una vida gatuna: al aire libre, corriendo, cazando. Pasó el tiempo, entró a estudiar veterinaria y nada de lo que le decían le calzaba. Se sintió incómodo, hasta que aprendió a hacer reiki y como dice él, se soltó. Hoy, practica la veterinaria desde la homeopatía y el reiki. Dedica su vida a sanar animales.

La analogía con lo que pasa en la medicina humana tradicional es de perogrullo. Por lo general, somos un número, el doctor busca la falla y no te escucha. Nuestro sistema social dominante basado en relaciones de poder permea a todo el ecosistema. A contracorriente del mercado, personas como Cristian y Carolina intentan que los animales no vuelvan a requerir de su ayuda, le enseñan a las personas a comunicarse con sus mascotas para que sepan qué les pasa y cómo evitar problemas de salud.

ANIMALES DOMÉSTICXS PERO LIBRES
¿Por dónde empezar a entender a nuestras mascotas? Respetando las 5 libertades que el Farm Animal Welfare Council del Reino Unido determinó en 1993: animales libres de hambre y sed; libres de incomodidad; libres de dolor y enfermedad; libres de poder expresar su comportamiento normal y compartir con otros de su misma especie; y libres de miedo y estrés. Por ejemplo, en el caso de lxs perrxs el paseo es fundamental. Esto no implica un gran sacrificio humano, 15 minutos de una buena ruta pueden ser suficientes mientras la mascota pueda oler, pisar pasto o tierra, correr, conocer una cuadra nueva o hacer el recorrido de forma distinta a lo usual. Un error común es pensar que un patio amplio es suficiente, pues cuando la mascota pasa años encerrada el jardín trasero pasa a ser una bonita jaula.

En general, las cinco libertades, además de atender a las necesidades básicas de lxs animales, busca que cada especie pueda vivir acorde a su propia naturaleza: que el perro sea perro, que la gata sea gata y no que sean pseudo-humanos, un error (¡horror!) muy común últimamente (las imágenes en mi mente de las mascotas disfrazadas son perturbadoras). Es cierto que la domesticación de estxs animales ha llevado a una transformación de su comportamiento natural y a que dependan de las personas, sin embargo, siguen siendo especies diferentes que necesitan socializar con sus pares.

veterinaria-natural-valladolid1“Un gato o un perro que vive en un departamento, que no conoce la tierra, que pasa solo, empieza a somatizar su estrés emocional”, dice Carolina y me hace pensar en que muchos animales domésticxs viven igual de sometidxs que aquellxs que habitan los zoológicos. “El animal se transforma en un adorno”, remata Carolina. Para Cristian no existe “el gato indoor” que a muchos de sus colegas veterinarios les gusta promocionar. Lo de “puertas adentro” es una imposición humana. El animal se adapta a un costo. Pero no está todo perdido, el punto es conocer las 5 libertades y adaptar los espacios para su conveniencia, por ejemplo, aunque en su mayoría sean muy feos, poner en el living un “palacio para gatos”.

DIME QUÉ COMES Y TE DIRÉ CÓMO ES TU HUMANO
Cristian cuenta que muchas veces un cambio de alimentación puede solucionar la enfermedad de la mascota. Es alarmante lo poco nutritivo que son los pellets, sobre todo en Chile. Cristian dice que en este país la regulación industrial del “alimento” para mascotas es muy baja, lo que trae como consecuencia un comercio pujante de distintos tipos de harinas procesadas como pellets. Si uno lo piensa dos veces y mira esos pedacitos de nada es evidente que nuestra fe ciega en el progreso y la ciencia nos pasó un gol. La consigna es volver a lo simple: la comida casera. Puede ser cocida o cruda pero no salteada, dice Cristian. La dieta BARF que recomienda carnes, verduras y frutas crudas ya es un movimiento mundial y hay personas que venden las porciones listas para servir. Esto tiene un plus, según Cristian, saber qué come tu mascota. Para él, la alimentación es una herramienta para sanar. Con la dieta ayurvédica, Cristian ha tratado enfermedades renales, cáncer, alergias y artritis, entre otras patologías crónicas.

SINCRONÍA Y RITMO
Semilla y Kikiu, la perra y el gato de Carolina, se llevan bien a pesar de que Kikiu llegó mucho después que Semilla, una dama anaranjada ya de varios años. Kikiu se llama así porque hacía un sonido parecido cuando estaba en el refugio de animales de Playa Ancha, luego del incendio del 2014 en Valparaíso. Carolina trabajó allí de voluntaria y cuando quedaban sólo dos gatos sin nadie que los quisiera adoptar se llevó a Kikiu (que, coincidentemente o no, significa “gritar” en Rapa Nui). Las mascotas de Carolina no se vacunan, pero toman Flores de Bach y se tratan con homeopatía. Su relación con ella es sincrónica. “Se trata de cómo tú percibes el mundo desde el ojo del animal”, dice Carolina.

El consejo de Cristian para los que aman a sus mascotas es observarlas. Mirar cómo se comportan para saber qué necesitan y atender a cómo responden a nuestras reacciones. También recomienda el silencio, sentarse a compartir con ellxs sin necesidad de estar hablándoles. En cambio, mirarlxs, tocarlxs y hablarles al mismo tiempo es demasiada información. Una cosa a la vez. La imagen que para Cristian resume esta forma de relacionarse entre especies es la de un hombre o mujer adulto/a mayor paseando a su perra o perro sin correa y llevando ambxs el mismo ritmo. Cuando le toca verlo se emociona y reafirma su camino.

Imagen portada: mrwallpaper.com

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