Valeria Gallardo, la guerrera del rock que debuta en Rockódromo

La guitarrista y compositora de rock progresivo participará de la doceava edición de Rockódromo. Acá confiesa haber cruzado por un torbellino de censura y discriminación en su carrera musical.

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Por Poirot Escovedo

Valeria Gallardo, oriunda de Olmué y periodista de profesión, agarró una guitarra eléctrica por primera vez a los 30 años. Nunca ejerció lo que estudió y a cambio se dedicó a patear cráneos al ritmo del rock y el metal progresivo desde 2005. Con dos discos y un DVD en vivo, la artista llega a Rockódromo con argumentos de sobra para demostrar que ser mujer no es un impedimento para hacer rock de alto calibre.

En Valeria Gallardo Trío (VGT) ella es voz  y guitarra principal. La banda partió como un trío y posteriormente comenzó a mutar. En Polimorfia (2005), su primer disco, coqueteaban con el hard rock con tintes progresivos. Desde “Caída Libre” (2013), que era más metal progresivo, los temas comenzaron a pedir más de arreglos, algo más complejo. Ahí apareció el cuarto Soda en el sintetizador, que al principio fue un controlador midi (teclado digital) y que ahora es una guitarra sintetizada.

-¿Cómo fueron tus inicios?
-Yo partí súper tarde, como a los 30 años. No tocaba guitarra antes, me dedicaba a cantar covers pero como un hobbie. Cuando chica quise tocar guitarra eléctrica y no me dejaron, mi familia era bien convencional y el rock no encajaba en el esquema. Tampoco pude estudiar música, estudié periodismo, no porque me gustara, sino porque fue lo que me permitieron estudiar. Nunca ejercí como periodista y me dediqué a trabajar en marketing y comunicación para empresas. Cuando comencé a ganar mis propias lucas pude tomar clases con Ismael “Coto” Cortez (docente y guitarrista de Tryo, grupo de progresivo) durante tres años. En ese intertanto surgió el primer disco. Tenía el quino acumulado y toda la pasión del rock.

-En todo caso, es raro ver mujeres tocando guitarra eléctrica dura…
-Claro, guitarra eléctrica y onda power, con pirupiru y todo lo que conlleva la testosterona. Es súper raro, encima cantando y componiendo. Fue súper heavy para mí y para el resto.

-¿Por qué para el resto?
-Todo el mundo me rechazó en un principio. Fue muy complicado encontrar banda. Nadie quería tocar conmigo, me ninguneaban caleta. Me decían cosas como “es que vo como tení auto podís tocar” o “es que vo tení el pedal y por eso tocai”. Resentimientos extraños de parte de los colegas músicos. Cuando uno trabaja recibe ciertos ingresos y con eso uno hace ciertas cosas, eso les caía mal a algunos. Huevadas nada que ver con la música.

En un principio fue eso, y después fue la huea de género. Cuando empecé a tocar mucho mejor, a tener más técnica y a sonar bien, el resentimiento era “vo soy mina, no tocai niuna wea”. Eso me hizo demorarme caleta en encontrar una banda estable. Entremedio yo quería sacar el segundo disco, grabar eso con alguien, ese alguien se iba, después venía otro.

-¿Cuánto tiempo estuviste con esa rotación de músicos?
-Caleta. Piensa tú que el primer disco lo grabé y lo saqué el 2005, pero tuve que pagarle a los compadres para que tocaran conmigo. Era una huea de odio gigante. “Esta hueona qué se cree, aparecía que lleva tocando tres años y graba un disco”. Finalmente lo saqué adelante y lo empecé a promocionar hasta el 2007. Ahí toqué con mucha gente.  A final de 2007 ya tenía listos los temas del segundo disco “Caída Libre” (2013) y no podía concretar esa grabación porque me pasó eso que te contaba. Pasé súper malos ratos, a veces me dejaban votada en tocatas. Me acuerdo que tocamos varias veces en La Piedra Feliz y me dejaron plantada como tres veces. Me arrendé una sala de ensayo en recreo y compré una batería usada. Los bateros que llegaban se llevaban partes de la batería, esa onda. Son anécdotas impresionantes.

-¿De donde sacaste músicos tan pencas?
-Prefiero no mencionarlos porque para qué, pero son súper conocidos. La dura.

-¿Cómo llegaste a establecer finalmente una banda?
Estuve desde el 2009 al 2012 sin pega estable. Hice clases de guitarra, de inglés, grabaciones en mi home studio, esas cosas. No me daban las lucas para poder generar el disco. Había grabado las baterías de cuatro temas con distintos bateristas, un bajista grabó dos y el resto los grabé yo, junto con la guitarra, las voces y todos los arreglos. Cuando ya conseguí un trabajo pude hacer la mezcla, la masterización y el disco en físico. Para su lanzamiento se conformó la agrupación que tengo hoy que es la más estable que he tenido y creo que es la definitiva, al menos en el mediano plazo, que son Pablo Roldán en la batería, Noel Lillo en el bajo y Víctor Huenufil en la guitarra sintetizada. Nos fue súper bien, vendí las 200 copias que hice y del primero aún me quedan.

-¿Y cómo es la relación con los colegas en la actualidad?
-Últimamente no he tenido que enfrentar tanta mala onda de los colegas. Harto chaqueteo sí. Pero ya pasó, al menos el chaqueteo es más clásico y no tan frontal como antes.

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-Cuando chica no pudiste llegar a la música como intérprete. ¿Cómo fueron tus primeros acercamientos como oyente?
-Desde los 7 años que me gustó la guitarra. Yo agarraba una de palo que era de mi abuela y que para mi era gigante. Trataba de hacer acordes, de practicar con cancioneros de Sui Generis. Cuando chica escuchaba blues, pero lo que más me gustaba era el progresivo. Yo me dormía con el walkman escuchando Yes a los 10 años. Harto King Crimson, Pink Floyd, Led Zeppelin, Deep Purple. Las escuchaba pero bien desde el under, no se podía en el living de la casa. Cuando me cachaban vuelta loca con Queen me quitaban la radio. No era algo que yo pudiese expresar con libertad. Toda la onda del trash y el heavy metal, del death o el black metal, yo no lo pude disfrutar. Empecé a disfrutar de eso después, cuando ya me fui de la casa. A mis papás no les gustaba, mi hermano era el chico pop del colegio y mi hermana también soñaba con serlo. Todo se vivía con mucho tabú y si escuchabas a la Violeta Parra altiro salían con “¡Ay eres comunista!” o “veneras al demonio”.

-¿Y cómo se toman ahora el verte disfrutar frente al público de lo que antes gozabas escondida?
-Es cuático. Piensa que cuando tomé clases con el Coto yo estaba casada por primera vez con un individuo súper convencional también. En resumen, lo que hice fue decirle: “Si no me quieres dejar ser, Ok. Haré lo que tu digas. Pero va a llegar un momento en donde haré todo lo que tu quieras que haga y ahí me tendrás que dejar tranquila”. El dejarme tranquila implicó casarme. El gallo cumplía con todas las características que mis papás amaban y con él terminó el ciclo, de ahí en adelante hice lo que yo quería. Pobre de mi ex-marido, porque pensaba que se había casado con otra persona. Se casó con alguien que era todo lo opuesto a lo que a él le gustaba. Imagínate: una tipa rockera, que tocaba hasta las 4:00 am con unos chascones, fumando pito, todo eso era una huea terrible. Después de eso me separé y estuve unos tres o cuatro años bien distanciada de mis padres por lo mismo, tiempo en donde estuve sin trabajo formal y haciéndome el día a pulso. Yo lo disfruté, lo único penca era que no podía sacar el disco, pero el resto era la raja porque podía dedicarme a tocar guitarra todo el día. Era mi sueño.
Ellos todavía no entienden, creen que lo que hago es una especie de locura, un hobbie muy caro, no se lo que en verdad piensan pero por suerte dejó de importarme.

-Fuera de lo que piensen ellos, ¿Qué piensas tú de lo que estás haciendo?
Estoy en el paraíso. Feliz. Cada día que pasa, cada tocata. Miro para atrás todo lo que me costó y me siento muy feliz, cada cosa es un logro. Primero, llegar a tener una banda consolidada. Segundo, todo lo que avancé desde 2005 hasta ahora en términos de ejecución, de técnica, de sonido como instrumentista. También la visibilidad que hemos ganado, sobre todo en el segundo disco. El hecho de haber tocado con grandes guitarristas (Alejandro Silva y Benjamín Lechuga) este año también es un logro porque me pescaron. Que nos hayan invitado al festival internacional La Plata Prog en Argentina el 2014. Tocar con bandas de Santiago como Aequo, Mamantu (del guitarrista Tito Cerda) y ahora participar en Rockodromo. Quién iba a pensar que yo, que no tengo ningún manejo político ni acercamiento con las Escuelas de Rock, iba a llegar a esa instancia. Sencillamente es porque estamos haciendo la pega bien.

-¿Y qué has tenido que sacrificar para consolidarte como artista?
-Más que sacrificar, he tenido que aguantar mucho maltrato. Es heavy el aguante que hay que tener.

-¿Pensaste en dejar todo de lado en algún momento?
-Caleta de veces. Imagínate que es como empezar tu proyecto cien veces. Lo empiezas pero se acaba porque las personas te fallan. Cuesta encontrar gente que se comprometa con música original y hecha por una sola persona. A algunos les daba rabia. Cuando dejaba que alguien más creara temas, pasaban cinco ensayos y no hacíamos nada.

-¿Cómo era tu grupo de amigos rockeros?

-Cuando comencé a tener esta mutación el único grupo que tenía eran mis músicos y sus amigos, amigos entre comillas por toda las cosas que te contaba. Era la gente con la que yo me relacionaba, pero no eran con quienes podía contar. Estuve mucho tiempo sin ninguna red de apoyo. En mi familia imposible y mis amigos de antes pertenecían a un mundo al cual yo ya no pertenecía. Estaba en un limbo, salí de un lado para meterme en otro y en ese mundo nadie quería que yo me metiera. Todo lo contrario, me trataban de sacar a patadas. No podría hablarte de una comunidad de rockeros.

-¿Te sientes dentro de ese mundo ahora?

-No, la verdad es que me acostumbré a eso y me cree mi propio mundo. Tengo a mi familia que es mi hijo Clemente, de nueve meses; mi marido que es Víctor, que toca guitarra en mi banda; el resto de la banda, que son Pablo y Noel, y toda la gente a la que le gusta lo que hago es bienvenida.

-Actualmente tienes dos discos y un DVD en vivo. ¿Qué es lo que se viene ahora?
-Se viene el tercer disco que se empezó a grabar el 16 de enero en Estudios CD Pro, Viña del Mar. Partimos grabando el single llamado “Otra Obsesión”, que lo lanzaremos con un videoclip.

-¿De qué otros modos percibes problemas de género?
Yo creo que todas las mujeres percibimos ese tema en todas las áreas. En mi trabajo formal, en donde me dedico a vender luminarias, haces la misma pega que otro compadre y el gana entre un 30% a un 40% más que tú. Lo que pasa es que tu eres mina y el otro es mino. En la música, mi visión romántica era que la música era una sola y que cuando estaba en alguien era un regalo, pero en el mundillo local no es tan así. Tal vez es porque cuesta tanto vivir de esto y la gente se pone más recelosa. Hay como una especie de competencia respecto de los espacios de difusión, de los contactos… Es tan tonto, pero se vive así entre bandas, o entre guitarristas hombres. Discusiones del tipo “no es que yo la tengo más grande que tú”, pero como yo no tengo eso, debe ser heavy competir conmigo.

-¿Alguna mujer que te despierte admiración?
-Tengo unas heroínas de pendeja. Me gustaba mucho la Joan Jett (vocalista de The Blackhearts) porque era rockeraza. También me gustaban las minas de Heart, que tenían unas baladas totales. De las actuales no se me viene nadie a la cabeza. Ese es un tema, porque siempre me preguntan si hay alguien como yo que toque rock progresivo y que cante, pero no he visto. He visto minas secas en Youtube, pero en un contexto de banda no he visto.

-¿Entonces eres la primera?
No lo sé, simplemente no he visto a nadie más. Debe ser porque es muy difícil, no solo aquí, sino que en el mundo. El rollo del rock es súper testosterona y más en el progresivo, que es la onda de “ ay yo soy seco”. Es heavy que una mina con cartera haga esa pega y que le den el espacio para mostrarse. A mi me ha tomado harto tiempo y harta mala onda.

En Rockódromo:

Noches de culto

Teatro Municipal de Valparaíso / 18.00 horas / Martes 2 de febrero.

Con Camila Moreno, Segundo Expreso (Calama), Pornokinesis (Antofagasta), Valeria Gallardo (Valparaíso – cupo CRCA), Almargen (Balmaceda Arte Joven), Bocaseca (Asociación Músicos independientes de la Patagonia -AMIP-, Coyhaique).

 

 

 

 

 

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