Un par de gatos ultrajados

imagen Betts Castro

Por Franco Contreras

Ilustración: Betts Castro

Hace mas de 20 años Los Prisioneros cantaban “muevan las industrias”, describiendo una realidad que hoy vuelve a la memoria de algunos hogares, mostrando la imperecedera presencia de una de las bandas chilenas más importantes de Latinoamérica y confirmando la tendencia al congelamiento de la industria nacional.

Claramente los tiempos no son los mismos y la situación no es tan desesperanzadora ni ridículamente inútil como los tiempos del PEM y el POJH. Hoy las oportunidades se multiplican con internet y libre mercado, pero también se multiplican las amenazas, surgiendo tendencias contradictorias como la competitividad, orientada principalmente a liderar en costos, apreciándose una dicotomía que nos posiciona en una interminable temporada de caza.

Colombia se ha transformado en uno de los destinos favoritos para la inversión, la que ha crecido a en este país a tasas superiores al 5% de acuerdo a datos de la Cepal. Por otro lado, Chile ha recibido la mayor cantidad de inmigrantes colombianos en el último tiempo. Considerando que el país del “vallenato” ostenta algunas de las mejores playas del cono sur, ellos definitivamente no vienen de vacaciones. Lo anterior resulta paradójico, ya que en este país aumentará la inversión, disminuirán el desempleo y aumentará el consumo interno, configurándose como uno de los “milagros económicos” de Latinoamérica, mientras tanto en Chile quizá comience el “baile de los que sobran” en versión siglo XXI, y el par de gatos se conformaran con el par de “chauchas” que estancaran los sueldos, excepto los que se transan en Pedro Montt con avenida Argentina, en el machucado Valparaíso.

Cuando nos remontamos a algunos “milagros económicos”, olvidamos un factor común previo, la ocupación militar que USA ejerció sobre algunos países como Alemania occidental y Japón, donde impuso sus políticas macroeconómicas, reduciendo el “milagro” a la extraordinaria eficiencia de los vencedores para capitalizar su posición hegemónica, materializándose en mano de obra preparada, desmoralizada, barata y una infraestructura destruida, que permitió el desarrollo de un excelente cliente para materias primas y demanda de productos elaborados, generando las condiciones para ideas como el Plan Marshall, que permitió el flujo financiero para la reconstrucción de Europa, abriendo las puertas del paraíso para el homo-economicus. Resulta interesante que Japón, el único país bombardeado con la bomba atómica, sea uno de los países más activos en generación eléctrica a partir de energía nuclear, definitivamente un buen negocio para las empresas que manejaban la industria. El caso chileno también obedece al mismo patrón, con la diferencia de que las tropas eran chilenas, pero manejadas por USA. ¿Han escuchado hablar del plan Colombia?.

Cabe señalar que de acuerdo al balance preliminar de economías elaborado por Cepal, la demanda interna ha contribuido al crecimiento económico de la región, para lo cual es clave la inversión publica o privada. En el Chile de hoy, esta se concentra en minería y últimamente en almacenes, pero poco encontramos en desarrollo de tecnologías, procesos y renovación, siendo cada vez mas escasas las medidas orientadas a proteger la industria interna.

El que pone la música sabe que por plata baila el mono, mientras los gatos caen en paranoia.

 

Comenta desde Facebook

Comentarios