#PORTAFOLIO > Territorios entramados / Paz Plaza

por Rodolfo Muñoz

Territorios entramados es un trabajo de la artista visual Paz Plaza. Un viaje por los paisajes de las regiones de Coquimbo y Valparaíso en el cual Paz realiza distintas performances, utilizando la lana roja como elemento y el cuerpo como guía para rememorar estos territorios y su relación con antiguos oficios del textil. La relación del cuerpo con el paisaje que habitamos ha sido durante la existencia del humano una constante, nombrar una montaña o un río para generar reales mapas mentales con el fin de relacionarnos y recordar. Generar memoria viva, comunicarnos con la tierra observada y radicarse junto a los ríos, el agua.

Paz viaja a zonas donde ha pasado el agua o donde todavía está, cruzando temas como la escasez de la misma y la conexión con la herencia femenina ancestral a través de investigaciones con materiales y rituales personales. En conversación con Paz, resuena lo textil y su relación con la colonización. Me cuenta cómo podemos observar el proceso del textil como un ritual donde su producción o reproducción y permanencia en el tiempo se manifiesta como medio subversivo, de resistencia ante el colonialismo. Es ahí donde radica la importancia fundamental de la práctica del tejer. Eso que los españoles no pudieron ver, no era erradicar o borrar la tela tejida, era el proceso textil, que se mantiene hasta el día de hoy; lo fundamental, lo no visto y, por tanto, duradero. Entre la nada y el textil, se encuentra una red compleja de procesos:  memoria del cuerpo, los movimientos para tejer, la lana que lavar, cuidar los animales, encontrar y fabricar el color (rojo) para teñir, que es lo verdaderamente importante, lo que trasciende. Todo esto forma parte de un gesto atávico, que en biología se define como “que procede de antepasados remotos y estaba latente en generaciones inmediatas” , y que Paz repite y repite para que vuelva a ser parte de la memoria corporal y comunitaria.

En este portafolio Paz nos presenta registros de sus acciones, y se puede abrir la discusión  en lo que podríamos llamar una relación histórica entre el registro y la performance. Rebecca Schneider  nos propone que ésto “… es tanto el acto de permanecer como un medio de reaparecer (aunque no una metafísica de la presencia), casi de inmediato nos vemos obligados a admitir que los restos no son exclusivo terreno del documento, del objeto, del hueso respecto a la carne”1. Lo último que es importante para la obra de Paz, ¿qué es lo que encontramos en la memoria corporal, o el gesto atávico? Este gesto genético es el hueso respecto a la carne, y para eso el registro de estas performance es tan relevante; dar cuenta de la acción y poder identificar el territorio y el cuerpo visto tanto en el viaje de la lana, como en los videos del proceso de acción.  Aún más adentro podemos leer el registro y el cuerpo desde la sociología de la imagen y lo que propone Silvia Rivera Cusicanqui: “la descolonización de la mirada consistiría en liberar la visualización de las ataduras del lenguaje, y en reactualizar la memoria de la experiencia como un todo indisoluble, en el que se funden los sentidos corporales y mentales. Sería entonces una suerte de memoria del hacer”2 . La puesta en acción y registro de la artista se funden en la memoria del hacer, para comprender y regalar al territorio y raíces.

 Ese proceso lo podríamos ver desde distintos puntos de vista. Uno, descolonizador, entendiendo las prácticas como intereses por quebrar lo aprendido y recuperar lo desarraigado; otro es la acción para visibilizar problemáticas ambientales o investigaciones etnológicas desde el arte. Pero sin duda el contenido político de hacer pasar por el cuerpo una y otra vez para entender y aprehender es el proceso o red de procesos fundamental para leer el trabajo de Paz, nos cuenta que es un gesto para “despertar la memoria corporal, de este modo, entrar en diálogo y aparecer entre cuerpos entramados que contienen y son contenidos por otros al mismo tiempo, la trama de afectos, el lenguaje propio de la naturaleza”.

  • Schneider, Rebecca, (2011) El performance permanece. En Estudios Avanzados de Performance. México DF: Diana Taylor y Marcela Fuentes (Fondo de Cultura Económica). p.232.
  • Rivera Cusicanqui, Silva, (2015), Sociología de la imagen, Ediciones Tinta Limón, Buenos Aires, Argentina p.23

Acerca del trabajo de Paz

Abordo el trabajo desde una experiencia situada en la cultura del desarraigo, desarrollando ejercicios, acciones e investigaciones con la experimentación de distintas materialidades y oficios que me vinculan a despertar una memoria como prácticas descolonizadoras, desde la gráfica, la arquitectura, el textil y la cerámica, para repensarlas desde sus orígenes a sus transformaciones en el presente. El trabajo con la arcilla en sus distintos estados desde su profundidad simbólica y posibilidad material, así mismo las hebras, lanas o hilos  para hablar de las experiencias textiles, desde la reivindicación de la herencia femenina de estos oficios y sus prácticas textuales presentes en el territorio Abya yala, Latinoamérica. Utilizo la insistencia del cuerpo, a través de performance-rituales, habitándolo como primera herramienta exploratoria y primer territorio en disputa política, histórica y simbólica. Con interés en las prácticas y procedimientos pedagógicos, relacionales y colectivos, realizando acciones para dialogar con los otros cuerpos, espacios urbanos y otros territorios para plantear reflexiones y visibilizar problemáticas entorno a la identidad mestiza, el feminismo, el cuerpo y las problemáticas socioambientales.

Bio

Paz Plaza Hernández (1988)

Artista y arquitecta de formación académica, e investigadora de la cultura andina, sus tradiciones y oficios como formas de recuperación de la memoria mestiza Diaguita con la cual se identifica.

Titulada de arquitectura de la PUCV (2014), egresada de la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar (2019), con especialización en cerámica y escultura. Ha participado en diversas exposiciones, festivales y concursos de artes visuales, además de reiteradas intervenciones urbanas y no urbanas.

Actualmente forma parte de distintos proyectos pedagógicos y colaborativos, gestora del Proyecto Bitácora de Luna, desde prácticas colectivas creativas entorno al textil y metodologías de los afectos para potenciar el autoconocimiento, autocuidado y sanación del cuerpo-territorio de las mujeres, integrante de la Cooperativa Atávica, colectiva de mujeres entorno a las artes y oficios de la tierra, y de la colectiva Tejer-nos, entorno al oficio textil y otras formas de hacer cartografías por la defensa de los territorios.

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