“Objeto de provocación”, una impetuosa búsqueda fraternal

La muestra fotográfica Objeto de Provocación de Carolina Vásquez (directora de Cámara Lúcida y profesora en la Universidad de Playa Ancha) fue reinaugurada en la Sala Viña del Mar (Arlegui 683) donde podrá ser vista hasta el 11 de junio. La exposición, que reúne cincuenta retratos de mujeres (colegas, amigas y alumnas de la artista), es la inmortalización de elecciones simbólicas. Cada una escogió un “objeto de provocación” para ser fotografiada: hay pastillas anticonceptivas, un tampón, una bicicleta, un tambor, un espejo, un dildo, un mazo de cartas.

objeto de provocacion

Por Valentina Peña Caroca*

La fotógrafa propone al espectador una atractiva conjunción de imágenes configurada en torno a la construcción constante de una identidad femenina, labor que recae en el público que puede hilar elementos en común, objetos representativos de cotidianidad, evocadores de recuerdos masificados, propios de la posición contingente de la mujer inserta en un espacio sociopolítico actualizado. Cada obra, acompañada en la parte inferior por una breve reseña del manifiesto emotivo de cada participante, rescata posturas categóricas sobre la vulnerabilidad del individuo frente al lente, que actúa como un cíclope inquisidor, inquietante e impredecible. Surge una escena imaginaria en la que se puede contemplar a una mujer vomitando de asco en una olla, o una mujer comiéndose todos los postres de un recetario. Otra saliendo del clóset o una visualizando el dinero como lo más perverso de la existencia.

Nancy Gewolb

Nancy Gewolb

Como escenografía, un fondo arcilloso asocia cada captura instantánea de luz fotográfica. En el libro de visitas dispuesto por la galería para dejar comentarios se puede leer: “qué interesante trabajo, no parece fotografía, sino óleo”. Al espacio lo perturba el ruido de espeso tráfico viñamarino, en el que otras mujeres se desenvuelven de forma rutinaria.

Más que una reivindicación, lo que se exhibe es una comunión de hermanas, enlazadas por una bufanda negra de plumas mientras sostienen por el tallo un tulipán. Cúmulos de libros que comparten, pesan sobre sus cabezas y párrafos literarios ensalzan un diálogo imperioso, como si estuviéramos frente a un conversatorio distendido que explora injusticia y juicios retrógrados, que enaltece la complejidad del género y que relata animadamente anécdotas cómicas de mujeres que se entregaron al ojo de Vásquez con sus atuendos cotidianos, con arrojo travieso. Reunidas, disfrutan el hito neurótico y comercial que personifica un peluche del viejito pascuero desnudo bajo su barba.

“Agradezco con el alma, con la fuerza de mi útero y con la sensibilidad que me otorga el llevar mis gónadas por dentro, cualquier instancia que me permita compartir, conocer y crecer junto a otras en la experiencia de estar vivas, de ser fuertes y de permanecer en pie ante todas las jugadas y malas pasadas que nos ha dado la historia del hombre”. América del Sur

“Agradezco con el alma, con la fuerza de mi útero y con la sensibilidad que me otorga el llevar mis gónadas por dentro, cualquier instancia que me permita compartir, conocer y crecer junto a otras en la experiencia de estar vivas, de ser fuertes y de permanecer en pie ante todas las jugadas y malas pasadas que nos ha dado la historia del hombre”.
América del Sur

La exposición puede ser vista hasta el 11 de junio en la Sala Viña del Mar de la Corporación Cultural de Viña del Mar, ubicada en calle Arlegui #683. La entrada es liberada y el horario de visita es de lunes a sábado, de 10:00 a 20:00 horas y jueves hasta las 18:30 horas.


*Participante del Laboratorio de Crítica Cultural 2016 de Balmaceda Arte Joven Valparaíso www.baj.cl/lcc 

Comenta desde Facebook

Comentarios