Nosotras, las otras: emociones, marginalidad y palabra

Viviana Ávila me dice que ante cualquier emoción o pensamiento que la invada, escribe. Que escribe para poder sacarse esa pelusa del pecho. ¿Sabes? Cuando algo merodea en tu mente, en ti – sea rabia, muerte, amor, risa – y escribir aclarara el panorama, lo hiciera salir de sí, de una. Una pelusa, una cosa que incomoda, que no te deja indiferente. Rara.

Y en su segundo libro Nosotras, las otras (La Calabaza del Diablo, 2019), Viviana lo deja en claro. Porque es pura pulsión, son emociones, es desborde. Declaraciones de principios de un párrafo. Usa el lenguaje para decir sin rodeos y ponerle palabras a aquello que a veces nos cuesta entender y pensar.

“Atención: queda prohibido elaborar cualquier tentativa de mudar de piel por otra, aunque esta ya no nos de asilo”.

Nosotras, las otras es un libro de poesía prosaica que la prof. De lenguaje, Viviana Ávila Alfaro, lanzará el martes 21 en Galería AFA (Santiago), con pronta celebración en Valparaíso, ya que reside en Viña del Mar desde hace algunos años.

El primer título de la Vivi se llamó La mató por amor, tesis que transformó junto a la editorial La Calabaza del Diablo en un libro, un ensayo, sobre los términos usados por jóvenes estudiantes de un 2×1 para referirse al género opuesto, al propio, en cuanto a su relacionamiento. Un glosario, una muestra de nuestro lenguaje machista. Pero ahora dio un vuelco, de la misma mano de casa editorial.

En Chile y el mundo, la cantidad de mujeres leídas es ínfima. La palabra y voz aún quedan restringidas, aprisionadas en el mando masculino. Contra esta hegemonía Viviana responde: entonces soy del margen, ocupo este lugar y desde acá escribo. Pero no porque nos lean menos, me voy a quedar callada. Pues, como escribió por ahí: “Todo lo que se sienta, que se registre“. Y desde ahí es que nace esta obra.

Por: Carolina Agüero

Un desafío profesional y también personal para Vivi es la exposición hoy de todo este nuevo tono, este nuevo ritmo que revela al resto de la humanidad. Porque nuevo no es para ella.

“Me encantan los besos buenos. Buenos. No ósculos, buenos. Con b de boca. Besos con b de buenos. Besos con d de deseo. Besos con l de labios. Besos con c de cosquillas. Besos con d de dedos. Besos con e de entregados. Besos con p de prueba. Besos con t de te quiero pa darte besos”.

“No me atrevía a escribir, al ser profesora y académica , me guardaba bastante sobre el rol que uno tiene”, confesó en una entrevista hace poco. Pero a Vivi esta pasión de las letras, esta vía de expresión y descripción del mundo y la realidad que la rodea, es más grande y se le sale por los poros.

Parte de Nosotras, las otras son procesos, emociones fulminantes, alegrías y desilusiones. Deseo descrito bien pausado y lento, también furioso y rápido. O esa ira que sientes que el pecho te va a explotar – y más.

Ávila afirma que “Una entiende lo que le pasa porque el lenguaje da forma”, y ahí se entiende esa conexión y necesidad de palabrear, lenguajear y generar este mapa (o poemario) que recién es presentado en sociedad.

Viviana Ávila es docente y escritora, miembro de Autoras de Chile (AUCH!).

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