Monumento a la solidaridad civil: Las palas se quedaron quietas

Por Cristóbal Montenegro Varas*

César Pincheira ® dereojo comunicaciones

Foto: César Pincheira ® dereojo comunicaciones

La intervención artística en la vía pública del artista Gabriel Holzapfel denominada “Monumento a la solidaridad civil”, parece superar su propio título y re significarse de manera quizás no prevista por el autor. El emplazamiento de la obra (instalada en un sitio eriazo de calle Serrano en Valparaíso) y la sencilla, pero a la vez compleja disposición de sus elementos conformadores, la convierten en un signo reconocible por la ciudadanía. Sin embargo, su simbolismo e interpretación están sujetos a la fuerte correspondencia entre la intervención y su ubicación, donde si bien se busca elogiar la participación ciudadana voluntaria en las labores de auxilio durante y después del gran incendio de Valparaíso del año 2014, pareciera más bien ser un llamado de alerta al trágico abandono del patrimonio arquitectónico y de la contingencia social de la ciudad.

Se trata de un monumento generado en base a 42 palas dispuestas en forma de medialuna, enterradas en el suelo verticalmente, respondiendo a la identificación de esta herramienta con el acto solidario masivo vivido durante los días de la catástrofe.

La disposición de medialuna considera un vacío al centro, sacramentando una comunión entre estos hitos penitentes. Desde cerca se pueden hacer distinciones: se reconocen dos tipos de palas, amarillas y negras. Las negras se disponen al medio de la medialuna, entre lados de palas amarillas. Es un luto por los cerros afectados durante el gran incendio.

Esta obra se constituye como un enigma al paso. ¿Qué es? ¿Qué significan estas palas puestas así?, son algunas de las preguntas que se hacen los transeúntes al ver la instalación. Este montaje no deja indiferente a nadie, y claro, su disposición ceremonial y su emplazamiento generan un ámbito silencioso que contagia la cuadra completa.

La distancia holgada, pero justa a la vez de la obra con la vereda permite ser reconocida y vista en una sola mirada desde la acera. El monumento es capaz de detener al peatón y volverlo contemplador.

La instalación elogia lo árido y desolado del lugar de emplazamiento cuando observamos la tierra seca bajo cada pala, la gran altura del muro con que delimita el terreno de emplazamiento, la presencia del arruinado Edificio Subercaseaux frente al monumento, ambos conjugados de manera perfecta. La obra abre un sinfín de correspondencias con su entorno, evocando un ambiente similar al de las salitreras abandonadas del norte de Chile.

El conjunto constituye un nuevo paisaje urbano, yermo y solitario, donde prima un silencio de orden funerario. Y claro, es necesario recordar la tragedia ocurrida el año 2007 donde una gran explosión de gas en combinación con fallas eléctricas dejó un saldo de 5 muertos y destruyó cinco edificios emblemáticos de la calle Serrano.

Estamos frente a una obra tan potente que es capaz de poner en juego incluso la ubicación de su letrero informativo. Este, ubicado muy cerca de la instalación desfavorece a la obra como conjunto. De hecho, un día, dicho anuncio fue ubicado en el vacío central de la obra; una desconsideración al sentido más profundo de este monumento (razón por la cual el autor de esta crítica se vio en la obligación de mover dicho letrero a un lugar menos invasivo).

El conflicto que denuncia este monumento es que, si bien busca conmemorar una tragedia ocurrida hace poco y llamar a la gratitud colectiva, la correspondencia con su emplazamiento revela un presente nefasto de la calle Serrano, acusando un trágico abandono de esta zona de invaluable importancia patrimonial. Asimismo, dice de la urgente ayuda que aún algunos damnificados no consiguen tras meses de ocurrido el incendio.

¿Deberían estar quietas estas palas? ¿No queda aún mucho por hacer por Valparaíso? ¿Será esta obra una incitación a tomarse las palas y salir a hacer algo por nuestro territorio?

*Arquitecto PUCV. Alumno del III Laboratorio de Crítica Cultural de Balmaceda Arte Joven Valparaíso.

 

 

 

 

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