Los obreros suecos

sueciaintro“La historia de una familia y el movimiento obrero en Suecia durante el siglo XX”, ese es el nombre de la exposición de Solveig Norrman que se inaugura mañana sábado 8 de febrero al mediodía en el CENTEX y permanecerá allí hasta el 1º de marzo.

Por Extensión CENTEX

Los cuadros están inspirados en la memoria familiar contenida en un álbum fotográfico y cómo esta sucesión de imágenes pasan a formar parte de la memoria histórica de un país: el movimiento obrero sueco, la lucha social, el retrato, la vida cotidiana, son los temas que rescata y traduce desde la fotografía a lo pictórico la artista. La muestra descansa en el acopio documental que hizo la artista durate los últimos siete años de su vida: “Soy la mayor de cuatro hermanos. Cuando murió mi papá, todo el archivo familiar cayó encima de mis hombros. Anduve por muchos años con una conciencia malísima, porque no sabía qué hacer con ese archivo, hasta que me dije, soy pintora, porque no lo pinto”, comenta Norrman.

Estos cuadros son un verdadero documental que abarca desde el barrio portuario de Hjorthagen en Estocolmo, hasta los movimientos sociales del siglo XX de su Suecia natal, de los que ella ha sido testigo privilegiada, ya que su padre, Einar Norrman, fue el líder principal de la Unión General de Trabajadores.

sueciaintro2Pero no solo de Suecia nos habla esta muestra, también destaca la relación de la artista con Chile, fruto de sus numerosas visitas y donde también vivió a principios de la década del ’50 cuando estuvo casada con el historiador chileno Carlos Boker (padre de su hija Fátima Nadjia), creando lazos entre ambos países que luego se vieron fortalecidos por su importante rol solidario desde Suecia a partir del terremoto de 1960, el golpe militar de 1973 o el terremoto de 2010.

La artista sueca define su obra como realista con un tono surrealista cuyas raíces descansan en la ilustración, sin embargo tiene el concepto de sí misma como una artista-activista. “Mis obras siempre cuentan una historia. Casi todo el tiempo he trabajado con la pintura desde una perspectiva política.  Yo nací en el movimiento de trabajadores, mi padre lo era, sus padres también, uno no puede arrancar de su destino. Por ejemplo, mi primera gran muestra fue ‘La historia de una ciudad’ que se expuso en el museo de Gävle, al norte de Estocolmo. Esta exposición visualizó el plan vial de la ciudad y debido a ella tuvieron que cambiarlo. Otra muestra importante de mis inicios fue ‘Ser mujer y artista’, que realice  con la escritora Sun Axelsson. En ella buscábamos mostrar como era ser mujer y artista en los 70’.  Estuvo itinerando por Sucia entre el 74’ y el 76’”, señala Soilveg Norrman respecto de su obra.

Solveig Norrman tiene 79 años. Vive en una zona aislada por  largas temporadas en cerca de  la frontera con Noruega, llamada El Bosque Sin Fin o El Bosque de los 100 Kilómetros, en un pueblito de 90 habitantes merodeado por alces, osos, castores, linces y lobos, llamado Gustavsfors. Quizás por esto mismo, para no sentirse tan lejos, es que Solveig ha estado investigando y pintando la historia de su familia. Así, desde la luz boreal de una recóndita aldea sueca, surgen esta serie de pinturas que  entrelazan las fotografías de un álbum familiar con la historia política de Suecia y de Occidente.

Comenta desde Facebook

Comentarios