Escenix: Un canal de artes escénicas en plena crisis sanitaria

Conversamos con Patricia Rivadeneira y Esteban Larraín, creadores de la plataforma de teatro online que debutó hace un mes y que presenta piezas de drama, comedia, musical, clásicos, teatro independiente y familiar. Pronto, se viene una colaboración con la Escuela de Crítica de Valparaíso.

Xuárez, de Luis Barrales, dirigida por Manuela Infante.

Por Sandra Rojas

Antes de que la pandemia llegara a Chile, la actriz Patricia Rivadeneira y el cineasta Esteban Larraín ya habían creado Escenix. La idea surgió en medio de conversaciones largas, motivadas por objetivos diferentes pero complementarios. Patricia anhelada un espacio que le permitiera presenciar contenidos sin límites territoriales; Esteban, por su parte, deseaba llevar teatro a esos rincones de nuestro país en donde el acceso es limitado. “Yo venía con esta intención de grabar obras de teatro para nutrir los centros culturales regionales, las salas vacías de algunas ciudades que siempre han tenido una crónica carencia de contenidos. Por otro lado, Patricia quería ver obras internacionales, para estar al día”, explica Larraín.

Luego de un período de investigación, el propósito de crear un espacio digital que presentara teatro grabado y por streaming fue cobrando fuerza y, lo que partió como una conversación entre colegas, se transformó en un proyecto, y el proyecto dio frutos. Escenix.cl debutó hace un mes con nueve obras de las últimas temporadas y nueve del archivo de la Compañía Ictus a las que se agregaron cuatro producciones GAM y dos creaciones de flamenco contemporáneo. Hoy, la plataforma online ya suma más de 15 mil suscriptores.

Drama, comedia, musical, clásicos, teatro independiente y familiar, montajes que han sido grabados con cámaras de alta resolución de imagen y audio (4K, Stéreo). Además, la plataforma se puso en línea de manera gratuita durante la crisis sanitaria para mantener vivo el vínculo entre espectador, artes escénicas y compañías nacionales.

La gran pregunta es: ¿Cómo se pueden mantener algunos de los principales atributos de las artes escénicas, pero de forma digital, sin el contacto presencial?

P.R: Esa es una pregunta que no tiene mucha respuesta. Es como el sexo. El sexo virtual no es igual que el sexo carnal, pero hay gente a quien, incluso, le gusta más. En lo personal, prefiero el sexo en vivo. Sin embargo, yo nunca vi a los Beatles en vivo, pero sí he podido conocerlos a través de sus discos. Pienso que las artes escénicas tienen esta cualidad que es lo efímero, pero que, a través de un registro noble, que respete en lo posible la puesta en escena y que se haga con calidad para que el usuario tenga una experiencia a través de las pantallas, puede llegar a ser un gran aporte.

E.L:  La primera muestra que grabamos para Escenix fue Réplica, y ese fue nuestro piloto para ver cómo podíamos abordar la filmación de una obra de teatro con todas las interrogantes que, ahora que esto ya se ha masificado, están surgiendo desde los dramaturgos, los actores y los críticos.

La idea es transformar esto en una experiencia válida para un espectador con o sin experiencia en teatro, sin ninguna intención de reemplazar el teatro en vivo. El objetivo es que sea efectivamente un complemento y se retroalimenten.

¿Cómo creen que se puede motivar, especialmente a los más jóvenes, a ver teatro desde sus casas y preferir estas plataformas, en complementación de otras similares como Netflix? 

E.L. Creo que es difícil cambiar el comportamiento de los jóvenes. Ellos crecen, maduran y, más allá de los esfuerzos que uno puede hacer, la propia vida los va a ir llevando al teatro. Aunque, efectivamente, hay formas en que nosotros podemos motivar eso, justamente poniendo obras que, tanto a nivel de contenido y de formato, sean más cercanas a un público juvenil. El teatro no es tan barato y ellos prefieren gastar 3 mil pesos en una película que 7 mil o 6 mil en una obra. Pero el hecho de que tengamos en exposición esta cantidad de piezas, por ahora en modalidad gratuita, es una buena posibilidad y hemos visto que hay harto público joven que está aterrizando en Escenix. Muchos son de regiones. Creo que vamos en la dirección correcta.

Debut digital

Entre cuarentenas y aislamiento, queda claro que las nuevas tecnologías facilitan la forma en que nos relacionamos. El teatro no queda afuera y Escenix intenta aportar con ideas innovadoras. Hace unos días, presentaron una función especial de Random, montaje protagonizado por Héctor Morales, Tito Bustante, Katty Kowałeczko y Nicolás Pavéz, que aborda temáticas del campo de la astrofísica y la materia oscura ambientada en una base rusa abandonada en la Antártica.

Random, de Gerardo Oettinger y dirigida por Francisco Krebs

La obra, escrita por Gerardo Oettinger y dirigida por Francisco Krebs, estuvo disponible tres días en el sitio y realizó una selección de escenas trabajadas con herramientas digitales para debutar en la web.

En Random presentaron un inédito modelo de pieza actoral a través de internet, en donde cada uno de los actores pudo grabar las escenas desde su casa, adaptándose a la cuarentena ¿Cómo resultó este sistema? ¿Creen que puede ser un modelo a seguir durante la crisis sanitaria y también de forma posterior?

P.R: Random fue una experiencia buena, que puede mejorar. Estamos haciendo distintos tipos de pruebas. Así como esta obra que fue grabada, queremos hacer streaming live, también queremos hacer juegos teatrales interactivos. Estamos probando todas las posibilidades porque nuestro gremio, nuestros artistas son creativos, inquietos y quieren estar en contacto con su público. Escenix es el canal que va a poder canalizar, ser el médium, para que puedan seguir en contacto activo, creativo y dar lo mejor que tienen incluso desde sus casas.

Alianzas y colaboración

Con un número inicial de suscripciones que los ha dejado gratamente sorprendidos, Patricia y Esteban continúan descubriendo, a través de métricas y comentarios, distintos métodos para conectar y satisfacer las necesidades del público al otro lado de la pantalla. “Escenix ha ido cambiando también su proyecto inicial debido a la pandemia; estamos recibiendo trabajos de compañías de teatro.  En este momento, se está convirtiendo, en modo orgánico por la situación, en una especie de canal de las artes escénicas”, explica la actriz. Por ello, las colaboraciones han sido fundamentales.

Este viernes 24 de abril, y gracias a una alianza con Matucana 100, Escenix incorporó a su catálogo Arpeggione, una pieza de Luis Alberto Heiremans dirigida por Jesús Urqueta que abre esta línea de colaboración con uno de los principales centros culturales del país. A los registros ya existentes como A la cabeza del ganado y Kadogo, niño soldado –que fue grabado en M100­– en los próximos días sumarán nuevos títulos que han sido parte de la cartelera de ese espacio, como el montaje Antes de partir, de Joel Inzunza, que debutará el 29 de abril conmemorando el Día Internacional de la Danza. A futuro se generarán, además, contenidos producidos en conjunto para la misma plataforma en el actual contexto de confinamiento.

“Estamos trabajando también con artistas jóvenes que están creando dispositivos diferentes para nuestra plataforma, que pueden ser más cercanos y atractivos. Entre ellos, los juegos interactivos teatrales. Tenemos muchas sorpresas, pero vamos de a una”, adelanta la actriz.

Réplica, de Isidora Stevenson, dirigida por Francisco Krebs

Por último: Desde Valparaíso, se realizará una nueva edición de la Escuela de Crítica, en donde trabajarán colaborativamente con Escenix en cuanto al visionado de obras. ¿Cuál crees que es la importancia de que existan estas instancias académicas en torno a la crítica teatral, especialmente desde regiones?

P.R. Uno de los grandes propósitos que tenemos pensado para los materiales que están disponibles en Escenix, es que sirvan para la formación de audiencias, estudiantes y análisis. Ese es uno de los objetivos de la plataforma. Por lo mismo, que Valparaíso haya tomado esta iniciativa y que la esté implementando, nos parece fantástico. Yo creo que, en regiones, muchas veces no es atendida la necesidad teatral. El 85% de las salas de teatro están en tres comunas de Chile, es una realidad y, mientras no se solucione, instrumentos como este pueden ser de gran valor para el público.

E.L. No está de más insistir en que el teatro requiere cierta educación, requiere entrar en un proceso de inducción que te haga crecer el gusto, que te acostumbres a un cierto ritmo y a una cierta presencia física. Por lo mismo, este tipo de iniciativas, como la Escuela de Crítica en Artes Escénicas, ayudan mucho, justamente a crear este nuevo público.

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