Mauricio Redolés tras 40 años de carrera musical: “El día que la injusticia me deje de dar rabia, voy a estar cagao”

El concierto “40 años no es nada” celebrará la contundente carrera musical de Mauricio Redolés el próximo 20 de junio, a las 20:00 horas, en el Parque Cultural de Valparaíso. Un hito imperdible que además busca promover la reflexión sobre los hechos ocurridos en Chile durante los años ‘70 y ’80 y suscitar la reapropiación de lugares como la Ex-Cárcel de Valparaíso, como espacios públicos abiertos a la comunidad. En el marco de esta presentación, el cantante y escritor habló en exclusiva con LJM sobre su carrera, su presente y la contingencia nacional.

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Por Poirot Escovedo 

Te has descrito como a “un poeta entrometido en la música” ¿De qué forma vives esa dualidad?

La música, en realidad, es un arte muy especial, bien matemático, bien preciso, que requiere de una aptitud física que tiene que ver con el oído. Yo estoy muy perdido de toda esa cuestión. La verdad es que es más bien el instinto el que me mueve. Por lo tanto, nunca me he considerado músico y me da vergüenza cuando dicen el “músico Mauricio Redolés”, porque yo sé que no lo soy.

Pero has sido galardonado en dos ocasiones con el premio Altazor (en 2009 y 2014) en calidad de músico…

Es un premio a mi instinto de músico, más que a mi labor de músico en una forma más absoluta.

La Ex-Cárcel donde te presentarás hoy es un parque cultural. En relación a la nueva institucionalidad del recinto ¿Cómo ves esa transición con sus pro y sus contras?

Peor sería que fuera un mall. Está la disputa entre los que quieren hacer cultura y los que quieren hacer un negocio.

Consumo Pop

¿Y qué opinas de la predominancia de las “industrias culturales” por sobre iniciativas más espontáneas e independientes?

No sé si predomina la industria cultural. Lo que pasa es que el mercado se apropia de todo. Ahora, el deber de un artista es hacer arte, y en ese sentido si el mercado los compra o no es otro tema. Eso lo dejaría para el análisis de otro momento y de otra gente. Como diría Kafka, el artista mientras haga fuego donde hubo una gran fogata, estará realizando una gran labor. Es difícil decir si me gustan o no las industrias culturales. Peor aún sería decir que me encantan. No tenemos un país en donde tengamos un mercado de la cultura en donde todos los días te estén llamando para pintar o para tocar. Vale decir, no hay salas de exposición, no hay locales para tocatas, no hay nada po’ hueón. De ahí surge el capital diciendo: “Ok. Véndeme tus canciones, véndeme tus cuadros, véndeme tus pinturas”. Pero aún si este mercado demanda poco, y no de la gente que de por sí no tiene plata para invertir en cultura. Es un panorama en disputa entre el arte y el dinero.

Comenzaste tu carrera en un momento de gran algidez social ¿Cómo crees que ha cambiado la producción artística hasta ahora?

Bueno, en aquella época, en el año 75, estábamos en dictadura y yo estaba preso. Hoy día estoy libre y tengo un reconocimiento de un público. Cuando yo cantaba, ni mi mamá sabía. Hoy tengo seguidores, no sé, habría que meterse a Facebook para saber cuánta gente lee las cosas que yo escribo o va a mis tocatas. Es un período en transición digamos, espero que para algo mejor, que sea posible no una predominación del mercado sobre el arte, sino que haya arte y que tenga facilidades. Ahora, yo no soy muy partidario de decir que es culpa del Estado, porque el Estado tampoco debería preocuparse del arte. O sea, no hay que permitir la sobre-explotación del artista, pero hay que buscar alguna forma de generar nuevas remuneraciones con talleres y todo eso.

¿En qué momento crees que hay mayor charlatanería y dependencia en desmedro del arte como fin en sí mismo?

En el momento en el que el artista pasa a ser un artículo de consumo pop.

¿Quién entraría en esa categoría?
Me abstengo de dar respuesta a esa pregunta. Cada uno tiene que buscar sus propios detractores del verdadero arte.

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Mauricio Redolés en el Teatro Diego Rivera de Puerto Montt.

Decir no

Sobre política, hace poco dijiste en una entrevista, que el actual Partido Comunista está apoyando un proyecto de derecha (Ver http://bit.ly/1J4kMHu). ¿En qué está la izquierda actual?
Yo creo que la remoción de capas tectónicas de la política es tan grande que es difícil decir “aquí hay una izquierda” o “esta es la izquierda”, con representatividad parlamentaria y todo eso. Yo al único que le creo del parlamento es a Boric. Con eso te digo todo.

-¿Cuál es el rol de la sociedad civil frente a esta cebolla de muchas capas de corrupción que resulta ser la institucionalidad?

Todo está en movimiento. No son procesos estáticos. ¿A dónde vamos a llegar? “No se sabe compañero, no se sabe”. Chile era uno de los países menos corruptos de América Latina y de repente se destapó todo. Recordemos a Allende que decía. “En el gobierno se pueden meter las patas, pero no las manos”. O sea, se pueden cometer errores pero no robar. ¿Qué es robar? Es utilizar el puesto que uno tiene para ir haciendo negocios corruptos con la empresa privada y con inversionistas extranjeros. Aparte de eso, ante la disyuntiva entre modernización y democracia, Chile eligió la modernización. Si van a construir una carretera, la construyen, porque quieren modernizar el país. ¿Acaso le preguntaron a los pobladores si querían que les construyeran una carretera y que les dieran una miseria de plata para que se cambiaran de ahí? Dividieron comunidades enteras en el campo, pero cuando le llega un piedrazo a alguien en un auto, el culpable es quien tira la piedra, pero también es culpable el Estado. Antes, para llevar a tomar agua a los chanchos bastaba con caminar un kilómetro. Hoy día tienen que dar una vuelta a 20 kilómetros.

-Dijiste también que todos trabajan por desprestigiar al movimiento estudiantil ¿Quiénes son todos?

Yo quiero lanzar una idea: Que profesores y estudiantes se reúnan para ir a ver Tolerancia Cero afuera de Chilevisión y esperen a los huevones cuando vayan saliendo de ahí, por la cantidad de brutalidades que dicen. Ese tipo, Matías del Río, está contra la cultura del país, no solamente contra el movimiento estudiantil ni contra los profesores. Es cosa de escucharlo. El (Fernando) Villegas es otro. Son gente que no tiene idea de nada, se basan solamente en las opiniones de los (comillas) “expertos” y están constantemente fustigando el movimiento de los profesores. Lo mismo esta gente que escribe (en Facebook) está olvidando un hecho importante: este país existe gracias a los profesores, más que gracias a los políticos, los futbolistas, los diputados, los abogados, las nutricionistas, los carabineros. Sin embargo, se les verduguea permanentemente gracias a que la educación es un negocio. Se quiere hacer del Estado un mequetrefe.

Algunos dirán “es que tú quieres volver con ese rol paternalista”. No es un rol paternalista, el Estado somos todos. ¿Cómo yo voy a ser padre de mí mismo? Se trata de cuidar lo mío: la educación, los campos, los mares, el agua; todo eso lo han venido vendiendo desde Pinochet hasta hoy día. La irresponsabilidad histórica de toda esta gente que habla en contra de los profesores, de que no se quieren evaluar, sin conocimiento de causa ni de lo que se propone, sin conocer el estatuto docente, todos ellos están a favor del capital, están a favor de una concepción capitalista de la educación ultra liberal como bien de consumo, como diría (Sebastián) Piñera. Este típico discurso de Matías del Río cuando dice “¿Y por qué no se quieren evaluar?”, Bueno, ¿y quién lo evalúa a él? A él lo evalúa el billete po’ hueón. La plata, el dólar. Esa es su pega, estar defendiendo al capital como (comillas) “periodista”, cuando pasa a ser un mero locutor, porque cabeza ese hueón no tiene.

Pero todos quienes trabajamos o estudiamos en este sistema estamos siendo medidos por esa vara, ¿De qué forma los artistas pueden combatir el quietismo respetando esta categoría ética?

-No lo sé. Yo creo que está en la conciencia de cada uno cuando cierra los ojos y pone la cabeza en la almohada. Ahí todos dirán “puta, la cagué”, si es que tienes conciencia, claro. De lo contrario, dirás que lo hiciste bien. Es como decir “estamos perdidos”, “no se puede hacer nada”. Se pueden decir muchas cosas. En la Alemania Nazi hubo muchos alemanes que dijeron NO. En el gobierno de Allende, cuando se preparaba el Golpe de Estado muchos marineros dijeron NO. Fueron encarcelados y torturados. Uno de esos marinos (Víctor López) va a presentar mi trabajo el día 20 de junio. Muchos han dicho NO, pero otros se acomodan y dicen “acá yo tengo que postular, con esta idea, porque de esa forma puedo seguir ganando el sueldo que gano, manteniendo a mis hijos en un buen colegio, comprarme una casa en tal parte, tener el auto que quiero”. Al final ellos van por el consumo. Ahora, ¿Hay artistas que dicen NO? Sí que los hay.

¿Como quiénes?

-Ricardo Duhart (músico), Manuel Sánchez (payador), Papas Fritas (artista) es uno. Es que no los conozco, me vas a decir tú. Bueno, pero viejo, “googlea”, como te diría el hueón de los Ases Falsos. ¡Busquemos a los artistas que están diciendo que NO po! Decir NO, es la canción “Quién mató a Gaete”, o “Los saqueadores” que está en Youtube, o la canción “Los Tangolpeando” que sale en el disco Redolés en Shile. Eso es decirles NO, NO TE CREO, NO TE CREO, NO TE CREO, NO TE CREO.

Ahora salen con que “Ay, Señora Presidenta, le quiero mandar un recado”, esas huevás son ñoñerías del año del pico po’ hueón. Es por eso que no creo en algunas formas de decir NO, porque son solamente esta pomada pop.

¿Y cuál sería el caso contrario?

Hay gente con un cerebro demasiado plano, liso, sin circunvalaciones o capacidad de razonar, que cree que llegamos a la sociedad ideal y que de aquí no hay que moverse, profundizar nomás. No pos hueón, no cachan. Por ejemplo, los políticos dicen “es que nos faltó comunicar bien”. Más encima insultan a la gente diciéndoles que son hueones, que no entendieron lo que les estaban diciendo. Esa soberbia de (Nicolás) Eyzaguirre, esa falta de escucha al otro, de llegar una hora atrasado a una reunión en donde lo estaban esperando… Se impone la indecencia de considerar a la contraparte como empleados de una empresa en el capitalismo más oscuro, entonces llego atrasado, les digo que no voy a ir y resulta que ellos no entendieron nada ¡Córtenla hueón!

Hace poco se estuvo haciendo un trabajo de reinstalación de torres de alta tensión y un funcionario de gobierno les dijo a los campesinos que tenían que dedicarse al turismo y dejar la agricultura. Ellos viven en chozas, no tienen electricidad, no hay agua ni para cocinar porque se la dan a las mineras. Entonces viene este señor (Máximo) Pacheco que está preocupado de su carrera con el Banco Interamericano de Desarrollo o de quedar bien con el Fondo Monetario Internacional… ¿Qué se necesita para tener una buena educación en un país?, se preguntó Gabriela Mistral. “Profesores felices”, dijo. Yo le agregaría algo más: profesores conscientes. Se ha movilizado una gran cantidad de ellos en todo el país. Ellos son conscientes y no me cabe duda que en la lucha que ellos han seguido son profesores felices.

afiche-redoles-pcdvSiempre habrá lucha

Sobre tu show en la Ex-Cárcel, ¿Qué sientes de volver a ese espacio que te vio nacer? ¿Podrías compartirnos algún adelanto?

Bueno, yo he tocado dos veces más después de haber cantado por primera vez ahí, por lo que sería la tercera vez que vuelvo. También he hecho talleres de literatura entre los años 1996 y 2000. Vuelvo ahora a conmemorar estos cuarenta años y estoy contento, feliz. He insistido una y otra vez con un trabajo de lo que creo, es necesario hablar en lo social. Me enorgullezco de hacer canciones “crónicas”. Soy de los que leen el diario y corren a hacer una canción. No me avergüenzo de hacer eso. Que es la caricatura que se hace sobre Victor Jara y la Violeta Parra de que lo que hacían no es arte. No, eso es arte, como arte es también lo que hace Malaimagen en el cómic o tantos cabros independientes en tantas partes, permanentemente fustigando una situación que es insoportable. Pero como decía Pablo Neruda, a veces la tierra parece hundirse, pero la lucha permanece. Siempre habrá lucha, siempre que haya un hombre, una mujer, un niño, un joven, un anciano con consciencia de clase y de cómo el capital de apropia de las necesidades de la gente.

Sobre el show, me van a presentar “el Juanjo” (Juan Urrutia Sandoval) que es un ex recluso que conocí y un genio literario, junto a Víctor López, presidente de la Agrupación de Marinos Antigolpistas. Posteriormente, voy a tocar “Los momentos” con Eduardo Gatti, “Nuestro México” con Max Berrú y “Qué pena siente el alma” con Clarita Parra. He invitado de manera especial a mi hijo (Sebastián Redolés) para que cante una canción de su autoría (“Hasta aquí llega la ciudad”) que es maravillosa.

-La presentación se titula “40 años no es nada” ¿Es una alusión a tu sentir real o una ironía?

Gardel dijo que veinte años no eran nada y no era nada de irónico. Lo mío es harto tiempo para un joven, pero yo tengo 62 años, entonces tú me dices cuarenta años y me parece ayer. Eso es lo curioso de la memoria y particularmente la memoria de los viejos. Menos mal que uno no vive demasiado tampoco, imagínate si tuviésemos catorce mil años ¡Seríamos un espanto hueón! Yo me siento muy contento con mi vida y con lo que he vivido, me siento feliz con la solidaridad y el cariño de mis cómplices (o amigos) y aún me sigue dando rabia la injusticia. El día que la injusticia me deje de dar rabia y me una al sello de Chilevisión voy a estar cagao. No quiero hacer eso.

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