Ensayos sobre el vampirismo

Mañana, viernes 6 de junio a las 19:30 horas en el Castillo Wulff (Avda. Marina 37, Viña del Mar) se presenta el libro Drácula Frente al Espejo de Patricio Alfonso (Ediciones Arcano IV, 2014), en el marco del 2º Ciclo de Literatura Fantástica Chilena. El autor estará acompañado de su editor, Miguel Ferrada.

Segundo ciclo de literatura fantástica“El libro es una colección de artículos que fui escribiendo a lo largo de un período más o menos prolongado. No es un libro de ficción, y tampoco toma al vampiro como un fenómeno de estudio, sino más bien se preocupa por su significado en el discurso”, aclara su autor Patricio Alfonso (1958), quien es licenciado en Filosofía de la PUCV y, según el gestor de los Ciclos de Literatura Fantástica Marcelo Novoa, es nada menos que “una de las pocas autoridades sobre temáticas afines a la literatura de Terror y Horror, tanto nacional como internacional”.

Sobre los autores que inspiraron estas reflexiones vampirescas, Alfonso cuenta que sus lecturas fueron “la ficción canónica al respecto, Gautier, Le Fanu, Stoker, algún libro de comentario, como los de Ballesteros y Anthony Masters, y tendría que añadir algunas películas, en especial el cine de la Hammer”. Además influyó su predisposición a interpretar: “Desde muy joven sentí fascinación por el tema y como soy aficionado a escribir y a tratar de interpretar surgieron estos textos. Y un día me vi con un libro en la mano; como dice el adagio, “los libros se escriben solos”.

Un dato curioso es que este libro primero fue editado en braille (Carolina Carvajal Barra editora) y se puede consultar en la Biblioteca de Santiago. Alfonso también ha escrito El Clóset de Pandora, libro de cuentos (Editorial Bajo los Hielos); y tiene relatos antologados en Años Luz (Puerto de Escape), la serie Poliedro y Chile del Terror (Austrobórea Ediciones). Otras publicaciones han aparecido en medios electrónicos como Yermo Frío, Fobos, Axxón, La Mancha, Primeros Pasos y las páginas web de Vampiros. cl. Goetia y Chile del Terror.

A continuación les dejamos con un extracto del prólogo realizado por el poeta Martín Bakero:

Heteros Autós

En la Ceremonia de la Apertura de la Boca, los encargados de la momia tenían que velar para que sus dobles pudieran continuar visitando el cuerpo, aun después que éste hubiese concluido su transcurso terrestre. Los rituales funerarios no eran tanto para el ser que había muerto sino para uno de los 14 dobles que debían continuar utilizando el cadáver como hotel, recipiente para continuar su viaje.

El tema del doble es lo que se impone al mirar el espejo, al mirarse en el espejo. Ese ejercicio reflexivo es el que nos dice “yo es otro”, es el que nos identifica con una imagen alterna y nos enseña a creer que uno de nuestros dobles imaginarios es lo que llamamos “yo”.

En el Stade du Miroir dans la Formation du Moi, Jacques Lacan nos muestra la alienación fundamental en la composición del yo. ¿Quién es el que se mira en el espejo? ¿Cuando se es capaz de dar una totalidad a su figura y se dice “yo soy él”? El “yo” se configura como un “otro”. El yo es un doble, una de las emanaciones de nuestro ser. Así el yo va cambiando y se compone como un síntoma, el último síntoma a disolver. “Je est un autre”, dixit Rimbaud copiando a Victor Hugo, quien dictó esta frase inspirado por sus exploraciones espiritistas. “Yo soy el que soy” decía Yahvé. “Yo soy el que es hoy” dice Julían Ríos en Larva a través de su personaje Mil Alias.

“El vampiro es un ladrón de tiempo”, dice el autor en uno de los capítulos de este libro: El Tiempo del Vampiro. El vampiro es uno de los dobles terrestres que nos pueden habitar. Un alter ego que interviene en un tiempo alterno al del de los vivos. Hemos sostenido largas e intensas conversaciones con Patricio sobre Borges, Parménides, Blake, Lovecraft, Poe, Artaud: sobre el tema del tiempo. En la escritura de este membra disjecta -como el autor define este compendio- se muestra todo el poder de lo ominoso y de la aventura del pensamiento.

Ya que los seres fantásticos, hijos de Lilith, escapados del edén, viven en los intermundos, en los mismos espacios que los dioses de Epicuro. “Condenados a una existencia intersticial, en medio de las cosas”, cita el autor a Rosemary Jackson. . Ya que el haber escapado al tiempo no es un regalo sino una condena, una condena oral. Si Dios crea al mundo como un reflejo (imagen y semejanza), nosotros somos los dobles y vampiros del creador. La sangre de Cristo es lo que necesitan beber los cristianos para el perdón de los pecados.

¿Cómo detener el tiempo? Ya que el vampiro como Dorian Gray de Wilde supera el problema de la muerte pero a precio de vivir atrapado en su tiempo. Viene a denotar una lucha ganada al tiempo, al tiempo del doble humano. Es una batalla que conduce a la inmortalidad a costa de un frío misterio, congelados en lo inquietante del espejo. “Copulas and mirrors are abominables” dixit Borges, ya que reproducen a los seres. “La sangre y el oro no son sino metáforas del tiempo” sentencia Patricio Alfonso. Y he aquí un índice de la extraña conexión talismánica y alquímica entre el león, el oro y la sangre. Jacques Sirgent, explica que el león es el primer devorador de vampiros, y por eso los cristianos eran arrojados a los leones… “El vampiro es la antípoda del sol” dice Alfonso en La Pulga y el Vampiro.

Como un tractatus fantástico-filosófico compone Patricio esta obra, y se agradece. Pocas veces se puede entrar en un libro de estos temas con tal profundidad y maestría. Como un buzo táctico, Patricio establece vasos comunicantes en extrañas y complejas dimensiones entrebescado con las preguntas sobre el Ser, la Entelequia y la Líbido.

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