El mito que nos revela nuestro origen: “Peripillán”

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Ese es el nombre de la pieza teatral que la compañía Jaque Mate montó en la Sala Negra de la Universidad de Valparaíso. El elenco está compuesto por los actores Juan Pablo Caiozzi, Juan Pablo Salas, Francisco Gómez, Carlos Carvajal, Sebastián Aliaga y Matías Ponce. La siguiente es la columna de opinión de un estudiante de teatro.

Por Daniel Silva

La búsqueda constante de la identidad y el conflicto mapuche son las temáticas abordadas en la obra “Peripillan: La furia del dios dormido”, presentada por la compañía emergente Jaque Mate. Después de una ardua temporada en Duoc UC, el colectivo artístico presenta temporada en la Sala Negra de la Universidad de Valparaíso, bajo el marco de la celebración de los nueve años de la carrera de Teatro.

La que fuera una creación colectiva surgida a partir de un examen de escuela, hoy es un montaje cargado de emoción y testimonios, que pone en boga la situación país frente a los comuneros mapuches y la identidad chilena, a través de una visión crítica sobre las conductas de nuestra nación y su origen.

Se trata de una pieza teatral que genera una observación positiva y reflexiva mediante las herramientas teatrales, donde seis actores van construyendo durante una hora de ficción la historia de tres personajes principales: Newen, joven mapuche que busca defender a su pueblo, Martín Sierralta, que anhela el reconocimiento de su padre y un extranjero que busca en su pasado incógnitas para resolver de su presente.

La pieza, desarrollada por jóvenes egresados del DuocUC, propone una visión masculina y juvenil que se arriesga con un montaje sencillo, lúdico y efervescente, utilizando un teatro modular y sonoro, donde la composición musical y lumínica favorece a la puesta en escena, generando una atmósfera y un contexto. Por otro lado, las actuaciones generan expectativas y sorpresas en el espectador, pero estas van en declive con el paso de la trama, la que a su vez carece de contenido para sostener el montaje, quedándose en la crítica y no en el análisis de la temática abordada. Es por ello que se deja entrever que es quizás la juventud y falta de experiencia de los actores lo que hace que el montaje se vuelva discursivo, poco estudiado y un tanto victimizante, pero de todos modos es un buen resultado considerando que es una compañía emergente.

peripillan1Cabe destacar la interpretación de Sebastián Aliaga y Francisco Gómez, donde su destreza física y precisión mantienen expectante a la audiencia. Juan Pablo Caiozzi se destaca por su manejo y desplante escénico y por su notable composición vocal, al igual que Juan Pablo Salas y Carlos Carvajal que trabajan desde la composición estética.

La musicalización del montaje contribuye en la puesta en escena. El actor Matías Ponce potencia sus habilidades musicales, componiendo gran parte de la musicalización de la obra, generando ritmo y dinamismo al montaje.

En suma, es una obra activa y atractiva de presenciar, que a pesar sus falencias técnicas por la inmadurez teatral de sus integrantes, logra entregar un buen resultado, integrando a esta nueva compañía teatral al círculo cultural de la región.

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