El escritor argentino Sergio Chefjec visita Valparaíso para presentar su nuevo libro 5

El autor retoma un texto publicado en 1996 para reflexionar sobre las condiciones de su escritura y sus procesos creativos. El próximo 29 de agosto viene a Valparaíso para presentar su última obra en Balmaceda Arte Joven. 

Foto de Lisbeth Salas

 

Por Arturo Carrillo

A mediados de los 90, el que podría ser el alter ego del escritor argentino Sergio Chejfec (Buenos Aires, 1956) llegaba a una pequeña ciudad puerto venezolana en calidad de escritor residente, invitado por el gobierno provincial. Con más dudas que certezas sobre lo que significaba para él ser escritor, su misión era elaborar una obra donde la ciudad, su gente, su geografía o sus alrededores estuvieran de algún modo reflejados, sumándose así a una larga lista de escritores que antes y después que él habían pasado por la Residencia

Ocho semanas después era despedido en la estación de trenes por el funcionario público a cargo de la Residencia, llevando consigo una enorme cantidad de maletas llenas de libros nuevos y pertenencias sin mucho sentido, el borrador de una novela breve que en 1996 publicaría bajo el nombre de Cinco y que en cierto modo cumplía con los requisitos encargados, sus cuadernos de notas, el recuerdo de un romance literario y un montón de dudas, especulaciones y reflexiones sobre lo vivido en esta ciudad. 

Hoy, a más de veinte años de distancia, ya consolidado como escritor y ensayista, Chejfec vuelve a ese momento y nos entrega 5 (así, en número, publicado recientemente por Kindberg), una obra metanarrativa compuesta por el Cinco original y una segunda parte titulada Nota, donde vuelca sus reflexiones, observaciones y vivencias como escritor residente. Entre ambas se produce un diálogo en el que aparecen las hebras de su proceso creativo, las condiciones que bajo cuerda la burocracia de la ciudad que lo acogió buscó darle a su trabajo y el lugar que decidió ocupar para sortear y sacar provecho de dichas condiciones. A base de idas, venidas y relecturas entre ambos textos, la experiencia para el lector se va profundizando y condensando, al mismo tiempo que descubre que ambos textos conviven en la ficción y el ensayo. 

Por un lado Cinco se construye como el estudio errático de los libros de anotaciones de un personaje sin nombre, algo paranoico, extranjero en una ciudad puerto conocida como La Guaira, cuya mirada se enfoca en personajes tan extraños como él mismo y relacionados arbitrariamente a su antojo: Patricia, una pandera sin pan ni clientes, que lo acoge y aborrece en igual medida y tiene una doble vida casi mitológica; un niño huérfano, ángel de marinos borrachos a los que salva de perder sus barcos y vive soñando con ser un gran beisbolista; y una distinguida turista argentina que afiebrada por el trópico termina como la gran señora de un prostíbulo de marinos. 

En las historias domina el azar de abrir una u otra página en estos cuadernos de notas por parte de este narrador que las estudias y cuya voz se confunde con la del autor original y viceversa. Su relato funciona como visiones parciales y surrealistas de esta ciudad rodeada de puentes levadizos y aguas dulces y saladas.

“Aún cuando esta nota no busque aclararlas, comienzo por el final de unos hechos cuyas secuelas me parece siguen vigentes y están a la vista” parte confesando Sergio Chefjec en Nota, un texto que se presenta como ensayo explicativo del primero, pero que también se constituye como relato con identidad propia en el que descubrimos a un joven escritor en proceso de formación y lleno de dudas: “Frente a esos libros indistintos me sentí menos escritor de lo que habitualmente me consideraba. Ser escritor, según mi criterio, referido exclusivamente a mi condición, era un artículo de inconsistencia. Tenía una única concepción de escribir que pasaba por entender que podía dejar de hacerlo en cualquier momento”. 

También nos vamos encontrando a un narrador observador, sarcástico y bromista, hábil al momento de desarticular los requisitos impuestos por sus hospedantes (“Si quería ser consecuente con aquello de la intermitencia, la dualidad vida/literatura debía parecerme absurda y, en esencia, falsa. Por lo tanto debía estar en desacuerdo con varias de las premisas que anidaban en el funcionamiento de la Residencia.”) y dispuesto a vivir su proceso creativo al punto de difuminar las fronteras entre ficción, realidad y ensayo. 

“No se puede saber si es verdad”, en cita a Antonio di Benedetto, es la advertencia con que se inicia Cinco y que de igual forma se puede extender a Nota y aplicar a todo el libro, una obra que se nos presenta como una matrioshka, esas muñecas rusas que dentro de ellas esconden a otras, donde no existen puntos definitivos y con cada lectura nos va abriendo nuevos visiones sobre sí misma y su autor. Como dice el poeta y ensayista español Vicente Luis Mora: “Este libro bifronte de Chejfec, el antibest-seller perfecto, se construye desde la hábil escualidez de elementos y la finura de un modo de escribir que nos invita con una mano y nos rechaza con la otra”.

Sergio Chefjec y su visita a Valparaíso

Con la publicación de 5 (2019) ya van tres libros de Sergio Chefjec editados en Chile por Kindberg, casa editorial fundada en Valparaíso. Los anteriores son Mis dos mundos (2015) y La experiencia dramática (2018), los que han permitido acercar al reconocido escritor argentino al público nacional. Es por ello que el próximo 29 de agosto a las 18:45 horas, en Balmaceda Arte Joven de Valparaíso, el mismo Sergio Chefjec realizará una presentación de su obra, en una de las paradas que realizará en su visita a Chile. La actividad contempla un conversatorio abierto con el autor y es con entrada gratuita. El autor viene a  Chile invitado por La Oficina de la Nada y el Campus Creativo UNAB, en el marco del III Festival del Libro de Artista que se realizará en Santiago.

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