Desde la Trapananda

Trapananda: al sur del continente, donde la tierra se despedaza

Trapananda: al sur del continente, donde la tierra se despedaza

Por Valparapata

Escribo desde la Trapananda. El lugar que para los colonizadores españoles era la tierra de más allá, un lugar mítico, lejano, impenetrable.

“El último confín de la Tierra” como dijera mucho tiempo después Lucas Bridges, refiriéndose al territorio patagónico más al sur de Aysén.

La mayoría de los chilenos  piensa que toda la Patagonia es lo mismo. La región de Aysen con sus 108 mil kilómetros cuadrados y casi un habitante por kilómetro cuadrado (0,9), es el  sur del sur.

Más isla que muchas islas, Trapananda era el lugar donde los españoles pensaban que estaba escondida la Ciudad de los Césares, mil quinientos kilómetros aproximadamente al norte de Punta Arenas.

La Trapananda  ha sido también muchas cosas: el nombre de una muy buena revista lamentablemente desaparecida, una oficina de turismo, un centro cultural, un cuento. Trapananda es también el título que lleva el último documental de Ignacio Aliaga, aquel que lo ha tenido trabajando desde hace ya dos años en  la región de Aysén. Dicen que estrena en julio en Santiago, esperamos que llegue también a Valparaíso.

Este documental, como otras investigaciones que circulan en el territorio, da cuenta de una realidad: el Estado chileno llegó a este territorio, nuestra Patagonia, mucho después que  la gente.

Hace  más de un sigllo que el Almirante  Enrique Simpson viajó por esta tierra en una travesís que lamentablemente casi todos los chilenos desconocen. Cuando se estaba construyendo la Biblioteca Nacional de Santiago, el explorador Hans Steffen realizaba las primeras exploraciones reconociendo el territorio chileno y  poniendo nombre a los lugares.

Después del centenario de la República, se definieron los territorios de esta parte de Aysén entre Chile y Argentina. En esos años, el Estado chileno entregó gigantescas concesiones de tierra a las grandes industrias asentadas en Magallanes. Estos territorios estaban ya ocupados anónimamente por pobladores que habían llegado de Argentina. Los  administradores de los grandes estancias, llegaban con fuerza pública traída por ellos mismos a reclamar territorios, los pobladores se defendían, en algunos casos a punta de balas, como en la guerra de Chile Chico.

Historias desconocidas, relatos de poblamiento, epopeyas colonizadoras hay muchas en este territorio casi desconocido para los chilenos. Paisaje con rostro humano que puja por tener existencia propia a pesar del centralismo y la jibarización del Estado. El orgullo del recuerdo, quisiera paliar en algo el inmenso sufrimiento de hombres, mujeres y niños que llegaron a esta tierra y soportaron las dificultades de vivir en una isla todavía aislada en pleno siglo XXI.

¿Cuántos de nuestros compatriotas han mirado un mapa intentando imaginar desde donde estoy hablando? ¿Cuántos chilenos que al ver las imágenes de los gauchos bailando chamamé y ranchera saben que esto también en Chile?

Si ve por ahí la palabra Trapananda, lo invito a detenerse.

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