De pasiones y contradicción: entrevista a Mora Lucay

Por: Constanza Alasevic 

La cantautora Mora Lucay está próxima a lanzar el tercer sencillo de su segundo disco Bestia, el día 24 de julio en todas las plataformas. Hablamos con Natalia Vásquez, vocalista, compositora y quien le dio vida al proyecto. Sus canciones mezclan sonidos de diversos géneros que, junto a su potente voz, dan como resultado composiciones enérgicas y placenteras. Los invitamos también a escuchar los dos primeros singles, Ahora Contesta y Sí Sí Sí lanzados este año.

¿Cómo nace tu proyecto musical?

– Fue curioso, para su nacimiento se unieron dos situaciones, la primera fue que yo componía, pero estaba muy insegura de mostrar mi música. Por otro lado, cantaba en lugares donde me invitaban para hacer covers. La verdad es que estaba súper cansada de hacer eso, de cantar y no sentir que me pertenecía aquello que estaba cantando. Un día me invitaron a un evento y me propusieron que cantara lo que quisiera, les pregunté ¿lo que yo quiera?. En eso se me prendió la ampolleta y me dije “este es mi momento”. 

Tuve dos semanas para preparar la presentación y pensé en cómo quería llamarme y ahí encontré Mora Lucay. Llamé a un amigo para que me acompañara, porque no me daba la seguridad para pararme sola en un escenario y le pedí que me ayudara a armar esas canciones. Él tenía una Game Boy con la que hacía los bajos. Esa primera presentación tuvo una súper bonita recepción y obviamente me motivó a continuar, fue necesaria para impulsarme. Ese amigo (Ernesto Muñoz) se fue a México y me quedé tocando sola por un rato. 

Curiosamente después se armó una banda para seguir creando y potenciando Mora Lucay. Todo esto iba con un ritmo súper pausado, sin ninguna presión, hasta que surgió la idea de hacer un disco y esto tomó un poquito de seriedad. La banda no prosperó y nuevamente me encontré sola, pero seguía con la posibilidad de grabar el disco. Llamé a otros amigos (Marcelo Guzmán, Rodrigo Estay y Roberto Lillo) y fui modelando lo que cada uno de ellos podía aportar por su bagaje musical. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas que han hecho renacer al proyecto. Sigo en un espiral de nacimiento. Es lo que me pasa, por ejemplo, con el segundo disco que se viene ahora.

¿Cuáles son tus principales referencias/influencias musicales?

– Que buena pregunta. Siempre me cuesta responderla porque siento que es súper difícil. Creo que hay hartos momentos que me han marcado dentro de mi vida musical. Lo inicial es lo que se escucha en la casa. En mi caso está marcado por mi papá que tenía mucha diferencia de edad conmigo. Me hizo conocer mucho relacionado con musicales, además de artistas más antiguos como Frank Sinatra, Édith Piaf, Charles Aznavour. Me enseñó los primeros boleros, por ejemplo, El Reloj

Mi mamá por otro lado, cuando hacía el aseo escuchaba música muy latina, recuerdo que sonaba en la radio Juan Luis Guerra, Willie Colón, también Inti-Illimani, la radio siempre estaba presente. Mi hermana, 13 años mayor que yo, también marcaba una generación diferente. Le encantaba Soda Stereo, Los Tres y Björk. Con esta última me detengo porque es la artista que más me marcó dentro de lo raro de la infancia porque aún no era adolescente cuando la escuché y me fascinó. Me marcó un montón en la adolescencia, que es la etapa en que uno empieza a decidir sus propios gustos.Para mí la radio fue súper importante porque no tenía acceso a los CDs, había que tener un poder adquisitivo y no era mi realidad. Yo era más del single que del álbum.

Me influyó el anglo como The Cardigans, Coldplay con su primer disco, Björk me acompañó también toda la adolescencia, el disco Re de Café Tacvba lo hice chupete, Alanis Morissette, entre otros. Tuve la suerte de tener compañeros de colegio que me prestaban sus discos, pero casi todo lo que escuché fue desde la radio. Recuerdo pedir canciones por teléfono. Una vez me gané un personal estéreo en un concurso por pedir la canción Tabú de Gustavo Cerati. Por otro lado, tengo mucha música bailable porque me fascina bailar. Más grande escuché música brasilera, la apertura con la que cantan los brasileros la amo. Seguramente hay más nombres, pero en este momento no recuerdo. Años después empecé a estudiar música, desde el primer año entré a los coros y se despertó en mí otra sensibilidad, eso me ha ayudado también a jugar un poco más con la voz y con las armonías, me fascina todo ese mundo vocal.

¿Qué implica ser músico en Chile?

Cuesta pensar en esta respuesta sin comparar, porque no deber ser lo mismo hacer música aquí que en Arica o Puerto Montt o incluso dentro de la región, no es lo mismo hacer arte dentro de Valparaíso ciudad que en La Calera. De alguna manera todo está estructurado para centralizarse o para que todo confluya en un lugar donde están “sucediendo” las cosas.

Estando acá me siento privilegiada porque me he podido enriquecer, en términos musicales, del codeo con artistas que vienen a la ciudad y también con reflexiones nacidas en conversaciones con ellos de cómo desarrollarse artísticamente. Siento que es súper importante hacerse esa pregunta, porque desencadena el cómo es ser música donde sea y a quién estás aspirando ser. Esas aspiraciones muchas veces no nacen de uno, sino del contexto o de lo que los demás esperan que seas y son quizás las reflexiones más recurrentes que he tenido en relación a mi trabajo.

Creo que es importante verse como trabajador o trabajadora de la música en este caso. Todos los músicos venimos de lugares diferentes, pero creo que si hay algo que tenemos en común todas y todos es que estamos desprovistos de seguridad social.

Háblanos sobre Ahora Contesta, cómo nace y cómo fue su producción.

– Es una canción bastante visceral, de esas que llegan y salen rápidamente. En un día la empecé y la terminé. Su versión original nació con voz y guitarra. Fue la primera canción que trabajé con El Chino (Marcelo Guzmán). Ocupó programas como Ableton para producir. Generamos las cajas de ritmo y luego canté algunas melodías que se tradujeron en la guitarra y en los bajos. Muchas veces traduzco mis melodías vocales a otros instrumentos, donde el Chino las enriquece poniendo de su hermosa cosecha. Cuando ya tuvimos la maqueta de la canción, la envié a Juan Pablo Bello, el ingeniero con quien produje el disco. Esta fue una de las canciones que más le llamó la atención y por esa razón no tuvo muchas modificaciones en comparación con otras. Ahora contesta fue grabada en el Estudios Triana. Es el segundo sencillo del disco Bestia, financiado por el Fondo de la Música. Cuando lo grabamos en el estudio le integramos algunas grabaciones que hicimos en la casa, como los samples de guitarra, con todo esto aprendí mucho sobre la preproducción y la producción.

¿En qué proyecto te encuentras actualmente?

– Estoy trabajando en el tercer single que se viene pronto. Estará disponible el 24 de julio por todas las plataformas. Estoy muy ansiosa porque es una de mis canciones regalonas del disco, es muy energética y la más punki. Contará con la colaboración de Chini.Png (Chini Ayarza). La invité porque cuando hice la canción consideré que se parecía a la música que realizaba ella y me motivó a integrarla. Fue bacán porque canta conmigo en el tema y hay parte de su espíritu ahí. Estoy feliz de verme influenciada por amigas músicas que admiro. Además, estoy trabajando en lo que se viene y en más sorpresas. Participaré en la versión de este año del Rock Carnaza que estará compuesto por mujeres de todo Chile. Eso es lo que se viene por ahora que puedo anunciar.

¿Qué consejos le darías a la gente que se quiere dedicar a la música?

– Si es que uno pudiera hacer una analogía, empezar una relación con la música implica comenzar por hacer un contrato personal con ella. En él, decir lo que es importante y los valores que quieres mantener. Aunque pueda variar con el tiempo, es probable que lo esencial se mantenga y cada vez que tengas dudas puedas volver a él. Tener claro por qué uno decide relacionarse con la música, respetarla y respetarte a ti mismo. 

Después de eso vendrán muchas cosas que tendrán una relación complementaria con lo anterior. Obviamente uno entrará en contradicciones y, por lo general, muchas cosas serán positivas al compartir y abrirse, pero también habrá mucho miedo. Si te involucras con la música, te comprometes y tendrás que tener la noción y la claridad de que eso va a empezar a generar cambios en tu vida. Cómo serán esos cambios nunca se sabe, nadie lo puede calcular. Puedes ir modelando la forma en que quieres compartir tu música y debe tener coherencia con el contrato inicial. 

La pasión por lo que se hace se debe cuidar como un tesoro. Si tu contrato, por ejemplo, se trata de emocionarte a ti misma, deberás hacer todo para llegar a ese objetivo. Es muy fácil distraerse y confundirse porque afuera hay mucho ruido, a veces se mezcla con las visiones de mercado o con compararse con otros. Aparte de esa búsqueda, hay que aprender a vivir con el ritmo que uno tiene, que en cada caso es diferente, y rodearnos de gente que sea capaz de valorarlo. Cuando logras eso estarás protegido, siempre debes protegerte por que no es una ruta sencilla, toma años, enfrentas frustraciones, caídas y emociones fuertes. Yo me estreso cada vez que muestro algo nuevo, nunca me es fácil y me pongo tan nerviosa como si fuera a dar un examen de titulación. Es parte de mí, de mi manera de ser y no quiero que nadie entorpezca ese proceso. Uno también se enfrenta al miedo de las reacciones, pero todo lo que ocurre es positivo sin importar la dimensión. Hay que lanzarse y atreverse, ojalá uno se atreviera cada vez a más cosas. Aún no me siento con la capacidad de aconsejar eso, porque hasta hoy me cuesta dar pasos, pero lo bueno es aprender a respetarse en sus procesos y tener gente alrededor que dé contención y apoyo en ese camino.

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