Compartir el fuego interno: Entrevista a Rocío Peña

Por: Val Rudolphy, periodista.
Fotografías: Cortesía Agencia Rebeldes, Antonio Garrido.




A través de una llamada nos conectamos con Rocío Peña, quien contesta desde su natal Talcahuano, donde la llevó la corriente de la pandemia. Sus tierras. Pero la cantautora es de todas partes, de un poco por aquí y de por allá. En medio de todo este escenario surgió Del Trueno, su último EP, un disco cargado de intimidad y emociones. De este proceso conversamos hace unas semanas en exclusiva para La Juguera Magazine.

– Rocío, llevas varios años en la escena musical, ¿cuántos ya son en total?
– La verdad es que no son tantos, pues parte de eso es como cantante y otra es como trabajadora de la música en mis años de gestión. Sí tengo un tiempo de recorrido, como 5 o 6 años, desde el 2007 aproximadamente.

– ¿De qué manera te forjó o fue un aporte el trabajo desde la gestión musical?
– Me sirvió mucho la dinámica de oficina para aprender, aunque me pasó la cuenta la rutina. Ya a fines del 2017 empecé a volver de a poco a la música. En este periodo me certifiqué como profesora de voz, lo que fui a estudiar el 2018 a Los Ángeles, California.

– ¿Cómo te impactó o cambió tu trabajo este aprendizaje en torno a la voz? ¿Qué sucedió?
– La voz hace cosas increíbles. Es muy loco escuchar cómo ha ido cambiando la mía propia. Con la Beca y esa experiencia gané mucho, puedo usar mi voz mucho más cómodamente, buscar y usar la intención que quiero. Busco pulir la obra – a través de la voz – y generar lo que quiero en los demás. Siento que me permite lograr mejor la comunicación, es una magia que ocurre.

– ¿Cuál es esta intención que buscas plasmar en Del Trueno, tu último EP?
– Puedo comentar un poco sobre cada canción y lo que se puede encontrar en ellas. La Tierra, por ejemplo, está escrita en décima, las otras en prosas. Todo el disco está ligado a los elementos, también cómo nos relacionamos, lo que pienso del amor… Está todo vinculado con procesos y emociones. Lo lindo cuando uno está mirando hacia un mismo lugar, esa sensación de estar al lado Del Trueno.

Por otra parte hay canciones como Maleza desde el amor, que tiene un contexto en un entorno libre. La Muerte fue el primer single que se lanzó el 21 de junio, y en esa canción había una parte de mí que estaba muriendo, otra que debía dejar morir, y otra de aceptarla y aceptar los ciclos en uno mismo. 

– Sé que todo este trabajo lo estás haciendo desde Concepción, volviste a tu Región…
– ¡Sí! Mi familia es chiquitita y la idea de quedarme encerrada en Santiago no me parecía tan chévere, así que huí. Estaba en cuarentena voluntaria en la capital, pero no me dio. Ha sido bueno estar acá y poder mirar el cerro, cuidar a mi mamá. Aclanarnos para sobrevivir.

– ¿Cómo te ha ido con el adaptarse a la virtualidad y las plataformas musicales en el contexto de tu trabajo? Estás estrenando un EP y lanzando singles todo de esta manera.
– La verdad soy una abuela del streaming. Hace tiempo fui parte de la creación de Twitsessions, y en ese entonces tenía muchas ideas sobre transmitir música en línea. Ahora es distinto: las dinámicas de las plataformas permean cómo nos relacionamos con la transmisión en vivo. Antes iba a todas partes a tocar en vivo, donde me llamaran, pero con la pandemia ya no sabía qué esperar, así que lo solté, ¿ya van a llegar los aliens? [Risas] Y lo bueno de las redes sociales si es que uno puede estar en contacto con quienes te siguen, y seguir presentándose y tocando aunque sea virtual.

Sí siento que todos estamos en el ecosistema de la música empujando esta energía, de apañe, porque el arte es tan trascendental para el desarrollo humano. Y amamos lo que hacemos, entonces no nos podemos sostener sin ello. 

– ¿Buscas propiciar espacios para mujeres en la música, eres parte de alguna colectiva o individualmente?
– De hecho pertenezco a TRAMUS (Trabajadoras de música mujeres y disidencias), y también a ROMMDA, que son puras organizaciones de mujeres en la música, las mismas que impulsaron cambios en los fondos de cultura. Desde ahí soy parte del Comité de territorio de TRAMUS, y es un trabajo importante y maravilloso esa unión.

– ¿Cómo crees que se transmiten o plasman las emociones en las canciones? ¿Cómo descubriste ese proceso?
– Primero, con esta “intención” que digo que pongo enérgicamente en cada acción, en cada canción. Por otra parte, creo que la especificidad del lenguaje permite muchas cosas. Hay canciones que he hecho sólo para usar una palabra y transmitir un sentido. Sobre todo en nuestro idioma, hay muchas posibilidades poéticas, tan bonitas. Por otro lado, creo que tiene que ver con cómo me siento cuando estoy interpretando. Si no entiendo lo que estoy sintiendo, ¿cómo espero que el otro lo haga al escuchar mi canción? Como es adentro es afuera, eso he podido aprender con los años, sino es súper difícil comunicarlo. Y ahí trato de cuidar que lo que estoy sintiendo no sea sólo intenso, sino sincero. Es como cuando uno tiene un fuego como que lo cuidai y lo entregai. Eso se siente.


Puedes escuchar Del Trueno – su trabajo más íntimo, dulce y potente hasta ahora – en todas las plataformas. Te dejamos el link directo aquí:

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