Compañía Festín de la Risa inaugura gradería móvil para todos

Por Óscar Aspillaga

Primer acto: Reunión de futuros payasos en una casa del cerro San Juan de Dios. Hay que practicar, sacar ideas, armar rutinas. Ensayo y error. Una parte de la rutina consiste en correr y pisar fuerte el suelo. Piso de madera, la casa retumba, llega la vecina de avanzada edad a reclamar gritando. Cree que es un terremoto.

Segundo acto: Hay que trasladar un sillón, a pie, desde el cerro Monjas hasta San Juan de Dios. A mitad de camino, se topan con el reconocido payaso chileno Oscar Zimmermann, que a esa hora monta su show en el Teatro Mauri y que les ofrece su camioneta para las pocas cuadras que quedan. Luego, estos futuros payasos verán el show de Zimmermann sabiendo que eso es lo que quieren hacer.

Tercer acto: Los futuros payasos ya no serán una idea loca. Renuncian a sus trabajos y se dedican 100% a lo que de verdad los apasiona.

La película se llama Festín de la Risa, nombre de una compañía de payasos creada en 2009.

Los recuerdos anteriores pertenecen a Felipe Godoy Basualdo, “Tony Pitilla”, y Carlos Muñoz, “Tony Pinganilla”, quienes se unieron a esta compañía por las que han pasado muchos, el año 2012 y 2013 respectivamente. Festín de la Risa es hoy un trío integrado también por Katherine Cisternas Collao, “Tony Petunia”, que forma parte de esta agrupación desde sus comienzos.

Juntos han tenido un vertiginoso ascenso en el arte de hacer reír a los demás, pero no solo se quedan ahí: también se han preocupado de investigar el mundo del payaso chileno tradicional, además de sumar coqueteos con la música, la acrobacia cómica y el teatro de calle.

El año 2015 participaron en el Festival International de Théatre de rue Aurillac y Festival Des Articulés, ambos en  Francia, también en Fira Tárrega teatro de calle en España. El 2014 hicieron una intensa gira de 10 meses por Perú, Ecuador, Colombia y Brasil, lo que según sus propias palabras se convirtió en “una de las experiencias más importantes de nuestras vidas porque aprendimos a pararnos en la calle, a hacer calle, aunque seguimos en constante aprendizaje”.  

Actualmente están embarcados en un ambicioso proyecto junto al Teatromuseo del Títere y del Payaso: la Gradería Nómade, una gradería modular desmontable con capacidad para 100 a 120 personas, fácil de trasladar y de armar. Con ella podrán hacer funciones al aire libre y contribuir a mejorar la infraestructura cultural en espacios públicos ya que estará disponible para que pueda ser utilizada por festivales y encuentros artísticos de la región. Por si fuera poco, a partir de octubre sus planos y diseño estarán disponibles en la web de Festín de la Risa www.festindelarisa.com y www.teatromuseo.cl para su descarga directa, también se podrán pedir los planos en formato AutoCAD para quienes quieran modificar, mejorar, ampliar, reducir o transformar a su gusto.

La Gradería Nómade tendrá su pre inauguración este domingo 3 de septiembre a las 16:30 en el Parque Cultural con una función del espectáculo Peluches a cargo de Festín de la Risa. El lunes 4 será su inauguración oficial, donde el Parque Cultural será mediador entre la compañía y los establecimientos de educación pública que serán invitados a participar de la actividad. Festín de la Risa también hará una función de “Peluches” en el Liceo Pedro Montt, donde también se instalará la Gradería Nómade.

 

¿Cómo surge la idea de hacer esta Gradería Nómade?

–Tuvimos la suerte de trabajar en Rengo haciendo una itinerancia por distintos lugares de la comuna y nos dimos cuenta de la importancia de tener infraestructura para que todos puedan disfrutar de un show en un espacio público. En ese tiempo viajamos por Sudamérica y en Róo de Janeiro compartimos con el colectivo artístico Río è Rúa donde vimos que organizadamente programaban espectáculos callejeros en las plazas y parques. En estos últimos ponían sillas, la gente sabía la hora y quién se presentaría en ese lugar, era habitual que llegaran muchas familias a disfrutar, hermoso.

El broche de oro fue en Francia en el Festival Aurillac, veníamos en caravana desde el festival Des Articulés y ahí vimos que en el patio de un colegio habían siete compañías y armaban y desarmaban unas graderías impecables, prácticas, manipulables, quedamos vueltos loco. Acto seguido ¡¡¡paf!!! nace la idea de proyecto Nómade, graderías desmontables. Conversamos de esto con Víctor Quiroga Pérez, presidente de la Fundación Teatromuseo del Títere y el Payaso y le contamos de la idea, quedamos de acuerdo en hacer este proyecto juntos, que de paso nos beneficiaria a todos, porque la Fundación tiene dos festivales muy importantes que cada vez está siendo llevado más a la calle. Hay que ser busquillas para poder hacer arte en Chile, nosotros tratamos siempre de ver cómo financiar actividades y llevarlas donde no llegan ya ni los circos y mucho menos el teatro y encontramos una fuente de financiamiento en los Fondart, postulamos el proyecto y nos adjudicamos fondos para la construcción de la Gradería Nómada.

Con la experiencia que ustedes tienen en la vía pública, ¿cómo consideran la forma en que se hace uso del espacio público en Valparaíso?

–Existen actores muy importantes en el uso del espacio público en Valparaíso, tenemos el caso emblemático del Mimo Tuga, o Invasión Callejera que tiene como lema “Liberando el espacio público para el arte callejero”, la compañía Bandáscara que siempre trabaja en la plaza Aníbal Pinto en los veranos. Está la plazuela El Descanso donde se hacen clases de tango, cuentacuentos y más. Todos ellos han tenido que sortear muchos problemas a la hora de elegir la calle como escenario. A pesar de las dificultades que existen creemos que ahora está mucho mejor que antes, tenemos que ocupar mucho más los espacios, son nuestros, hay hartos lugares que a veces se ocupan sólo para tomar y son estigmatizados por peligrosos, pero cada día somos más los que queremos ocupar nuestros lugares con nuestras familias, con propuestas distintas. Hay que seguir en eso, querer y respetar nuestra ciudad.

¿Cuál ha sido el aprendizaje que han obtenido bajo el alero del Teatro Museo?

–Ha sido muy importante, todos los integrantes de esta compañía empezaron formándose ahí, aprendimos a ser payasos con una metodología comprobada. De ahí salimos al mundo a experimentar y aprender de otros maestros y maestras, no nos fue mal, así es que fue un excelente inicio. Como parte del colectivo del Teatromuseo, siempre estamos en constantes esfuerzos por mejorar tanto escénicamente como en temas de producción, de ahí que nace este hermoso proyecto de infraestructura cultural llamado Gradería Nómade.

¿Creen que faltan lugares de calidad para presentar espectáculos en la vía pública?

–Sí y no. Lugares hay, falta cultura de espectáculos de calle y claramente una legislación que permita, resguarde y regule para el bien de todos los eventos o actividades. Ya hemos entendido algo gracias al gran referente Mimo Tuga y seguro lo seguiremos haciendo. Por nuestra parte también trabajaremos para ello, el espacio público es de todos, tenemos la suerte de trabajar en la producción este año del Upa Chalupa Encuentro Internacional de Payasos, así que ahí nos tomaremos las plazas de Valparaíso y utilizaremos en algunas actividades la gradería.

¿Cuál es la reacción de la gente cuando montan su show en las calles?

–Nos reciben súper bien. El último recuerdo que tenemos fue en la plaza Echaurren, para el Somos Barrio Puerto, se llenó la plaza de niños, niñas, gente mayor, jóvenes, todos y todas al unísono de la risa, esa que nos encanta, ¡la de boca abierta! A la que nos gusta proclamar como sagrada.

 

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