Álvaro Peña: “La música la llevo muy adentro y voy a caer muerto sobre el escenario”

“Valparaíso”, “Tonteras”, “Made our of Wood” y “Mums milk not powder” entre otros temas, ofreció el músico bilingüe de 71 años, junto a Pascuala Ilabaca, al púbico que asistió al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes el pasado miércoles 29 de enero, en un homenaje a su larga carrera musical.

Alvaro Peña y Pascuala Ilabaca en el CNCA. Foto: Ritoque FM

Alvaro Peña y Pascuala Ilabaca en el CNCA. Foto: Ritoque FM

Por Sergio Muñoz Fuentes

La música de Álvaro Peña y Pascuala Ilabaca no tiene casi nada en común. Peña es estridente, subversivo y espontáneo, Pascuala Ilabaca, en cambio, es melódica, romántica y poética. A pesar de las diferencias, los músicos lograron una armonía que cautivó a las casi cuarenta personas presentes en el concierto de piano a cuatro dedos, realizado en el techo del CNCA.

Durante el primer acto del concierto los artistas cantaron por separado sus propias canciones y, para cerrar el show, interpretaron juntos canciones del homenajeado. El concierto lo preparó Pascuala para honrar en vida la trayectoria del cantante porteño. También aprovechó la instancia para hacer un llamado a la comunidad e instarla a exigir “Mar para Valparaíso”, debido a la inminente ejecución del proyecto TCVAL.

Minutos después del cierre del espectáculo, mientras Álvaro Peña se encontraba tomándose fotos, vendiendo un par de discos, firmando autógrafos y conversando con sus seguidores. LJM tuvo la oportunidad de conversar con él.

Hoy te realizaron un homenaje, pero hasta ahora lo que más se ha difundido de tu historia es que fuiste amigo de Joe Strummer. ¿Crees que el dicho “nadie es profeta en su propia tierra” se aplica a tu caso?
-Esa es una pregunta que se hace todo el mundo. Yo solo buscaba una casa donde vivir y encontré una casa okupa donde había un grupo de gente con muchos problemas sociales y uno de esas personas era “Woody” [Joe Strummer], un guitarrista que recién estaba comenzando y con él conformamos una banda que la prensa de Londres no tardó en decir que era la más mala que había escuchado. Conformamos a los
The 101´ers por el nombre de la calle donde vivíamos. Empezamos con las tocatas y venían de todas partes de Londres para escucharnos. Después me cabreé con esa cuestión y luego dije que deseaba seguir mi propio camino, más chileno, más sudamericano.

-¿Cómo evolucionó tu música después de dejar a The 101’ers?
-Después que dejé a los The 101’ers me dediqué a trabajar canciones de una manera absurda y distinta. En 1977, Woody se convirtió en Joe Strummer, el “rasgueador”, y ahí comenzó a liquidar al resto de la banda, pero por suerte me salí antes de que me sacara, lo que fue una buena movida. Ese mismo año saqué mi primer disco “Bebiendo de mi propio esperma.

-Siempre dicen que tus inicios musicales fueron punk, pero ¿cómo puedes definir tu música de hoy en día?
-No lo sé, es algo transitorio de momento, porque pertenezco a un mundo que va cambiando y no sé si mi música va a pasar o se va a quedar. Yo solo me preocupo por hacer música, no tuve formación académica, aprendí a tocar en la calle.

-La mejor escuela…
-¡Claro! Por eso uso mis guantes blancos cuando toco el piano.

-¿Qué te parece la ley del 20% a favor de la música chilena en las radios?
-Lo encuentro extraordinario. ¿El problema? ¿Cómo se va a definir lo qué es música chilena? Por ejemplo, “Gracias a la vida” de la Violeta Parra interpretada por artistas extranjeros, el público dice “eso no es música chilena”. Por eso hay que definir bien qué es música chilena, porque yo también canto en inglés, pero soy chileno, nacido y criado en Valparaíso.

-Como porteño ¿cuál es tu opinión de que Valparaíso sea Capital Cultural?
-Es una alegría inmensa, aunque hay gente que dice que debería ser “Chillán” o “Tocopilla”, pero es algo interesante. Cuando volví a este país, en el ’89, estaba desorientado con lo que pasaba en Valparaíso y notaba que la gente ya estaba más consciente de la cultura que se veía en las calles. Aun así, yo no podía tocar el repertorio que presentaba en Alemania porque era demasiado lanzado y la gente no me reconocía, decían: “este gallo anda vendiendo la pomada de que tocó con Joe Strummer”, y estaba también Lucho Dimas diciendo que había tocado…. ¿con quién? No sé con quién. Eran puras mentiras. Pero yo no culpaba a la gente que estaba aquí, porque había pasado una cosa terrible por la dictadura.

-Si no te hubieses ido de Chile por la dictadura ¿qué pudo haber pasado con tu carrera?
-Hubiera terminado cantando sobre las barcazas “La Joya del Pacífico”, en la calle, o qué se yo. La música la llevo muy adentro y voy a caer muerto sobre el escenario.


Escucha “Reaching For The Masses”, el cuarto disco en la carrera del cantante porteño que se comenzó a grabar en 1986 en Exing (Alemania). Las cintas originales fueron destruidas tras un incendio en el estudio donde se grabaron y luego de sucesivas disputas legales, Álvaro Peña logró recuperar este material que fue publicado por Hueso Records en 2014.

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