A un año del incendio, poeta porteño rinde homenaje a sus víctimas

A un año del mega incendio de Valparaíso ocurrido el 12 y 13 de abril de 2014, el poeta porteño Enrique Moro publica por editorial Puerto Alegre el libro “De ceniza nuestra sábana”. Un gran poema para homenajear a las víctimas que lo perdieron todo.

Por Paula Lisboa

enriquemoro_webEnrique Moro nació en Valparaíso y al comenzar su adolescencia escribió sus primeros versos. Tenía poco más de 16 años para el golpe militar y decidió que sus palabras serían sus armas en rechazo a la dictadura. Como consecuencia, fue detenido en 1977. Luego de casi un año fue liberado debido a la ley de amnistía.

Desde su retorno al anfiteatro urbano, a la ciudad que le vio nacer, Moro sigue viviendo y creando poesía en el puerto.

El viernes 17 de abril, a las 20:00 horas en el Salón Rojo de La Piedra Feliz (Blanco 1067, Valparaíso), Moro lanzará un nuevo libro de poemas: “De ceniza nuestra sábana” que rinde homenaje a los habitantes porteños, víctimas del incendio de abril pasado. El libro incluye un Cd con los poemas recitados por el autor.

-¿Qué relación existe entre poesía y catástrofe?

La poesía en sí y parte de ella se sitúa en la catástrofe, incluso en la sintaxis cuando en la gramática hay algo que la separa de la normalidad. En ese sentido, uno puede hablar de catástrofe. Es algo que no es normal. De hecho, la poesía desde su inicio no es algo que obedezca a la normalidad, es la catástrofe en términos que de ella surgen nuevas cosas. Es la posibilidad del conocimiento de nuevas realidades en una situación, la posibilidad que la poesía tiene de vislumbrarlo, de colocarlo en el horizonte de eventos en los escenarios probables, tanto de las cosas como de las personas. La poesía ha sido un elemento propio de la catástrofe, la poesía es el arte, es el primer arte, donde el hombre empieza a soñar, a soñar todo, a soñar desde un lenguaje común, hasta una arquitectura, una convivencia, unas leyes, una filosofía, unas matemáticas. La esencia de todas estas cosas, del ser hombre, de la antología del ser diría Heidegger, está situada en la poesía como madre de todas estas situaciones del pensamiento humano. Hay algo de la catástrofe en eso. No saber un poco por qué se vive, o por qué se muere, es una catástrofe.

¿Has vivido en alguna catástrofe en Valparaíso?

-No es el primer incendio que vivo en Valparaíso. Los porteños hemos vivido muchos incendios, forman parte de nuestro ADN, son parte de la historia. Eso te marca en una medida. Somos una ciudad que se ha hecho y recontra hecho a fuerza de catástrofes.

decorazon_moroPintura de Gonzalo Ilabaca

-¿Qué te impulsó a hacer este libro?

-Yo estaba en Buenos Aires para el incendio. Me vine justamente para ayudar a la situación que se vivía. Cuando llegué, y vi la envergadura de la devastación, fue un hecho natural el encerrarme a escribir este poema, que es un solo poema, un poema muy largo, casi no tiene correcciones pues no las quise hacer. Es un poema muy en bruto, tal como el incendio, muy voraz, desesperado, muy desesperante. Como ejemplo está la pintura de portada de Gonzalo Ilabaca en la tapa de libro, que Gonzalo pintó justamente mientras se desarrollaba el incendio.

Muy impresionado por la devastación, comencé a investigar, a recoger documentación, fotografías, testimonios con los que pude armar esta suerte de canto, este poema largo sobre una catástrofe tan dolorosa que cobró tantas víctimas y que de nuevo instala a Valparaíso como un lugar catastrófico.

¿Cuándo comenzaste el proceso de documentación, fuiste a los cerros?
-Sí claro, estuve en brigadas de solidaridad repartiendo comida. Fue algo terrible. A todos nos afectó en nuestra vida, es imposible borrar lo visto, es imposible. La condición humana se ve sobrepasada, ves la grandeza del ser humano y también su bajeza cuando te enteras que hay gente que se aprovecha, que roba en medio de un desastre, que hace negocios con estas situaciones. La vileza de la condición humana también es catastrófica.

-Después de un año de ocurrido el incendio ¿Qué piensas de la gestión para la reconstrucción llevadas a cabo por la municipalidad y el gobierno?

-¡Pésima! Todo lo que se ha hecho es poco o nada, considerando la dimensión del desastre. Es lamentable que estemos a un año de esto con soluciones que no son soluciones, habiendo una experiencia mundial. Es algo tan sencillo como que la presidenta de este país llamara por teléfono al presidente de Japón y le preguntará si tenía casas en bodega y que mandara 3.000 casas y las instalara. Así de sencillo. Lo que se ha hecho es vergonzoso, cualquier chileno, autoridad o no autoridad, debería tener vergüenza al ver cómo se ha tratado un tema tan doloroso y tan adverso como este. La ineptitud ha sido impresionante. Si hay algo que ha imperado en todo esto, ha sido la cantidad de ineptos, como los resultados de la investigación por los motivos que se desencadenó este incendio llegan a una cuestión irrisoria: ¡echarle la culpa a dos pájaros! Ahí ves la poca seriedad con que se toma la vida de las personas, sobre todo de los más pobres, porque si hubiera ocurrido en La Dehesa, te juro que estarían presos los culpables.

*Enrique Moro ha publicado, entre otros libros de poesía, Marilyn (1973), Moro poemas Libro Objeto (1980), Bolsa, poesía de cordel (1981), Diez poetas jóvenes chilenos (alemán- español/1984), La Piedra Feliz y otros tangos (1994), Hay un Moro en la Costa (2006), Poetas de la resistencia (inglés-español/1973-1990) y Poemas últimos (2011).

Comenta desde Facebook

Comentarios