A un año de su muerte, recordamos la obra de Pablo Alibaud

El 28 de febrero pasado se cumplió un año desde la muerte del animador de cortos y spots publicitarios Pablo Alibaud Hortal, quien es considerado un impulsor de la animación hecha desde Valparaíso. Fue en esta ciudad donde puso su estudio y realizó trabajos para grandes marcas como la gaseosa Crash, productos Virginia y otros. Pero más que por su capacidad comercial, Alibaud es recordado por su dedicación a la producción de medios audiovisuales, lo que se ve reflejado en sus obras artísticas: los cortos “No da” (2000), “Una historieta de ciencia fixión” (2005), premio PAOA en el 15° Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, y “V al paraíso” (2007), ganador de ocho distinciones nacionales e internacionales.

PabloPor Montserrat Madariaga C.

Pablo Alibaud Hortal (1962 – 2013) comenzó a animar a principios de los noventa, cuando Alejandro Rojas, hoy un reconocido director de cine de animación, lo reclutó para su productora Cineanimadores. Ahí aprendió “a la antigua”, como él mismo dice en el programa televisivo Animación-Es Chile en Movimiento. También trabajó para Chileanimación y en 2002 se decidió por formar su propio estudio llamado Valpoanimación, desde donde dio trabajo a dibujantes locales y logró romper la tendencia de que para “ser alguien” en este rubro hay que emigrar a Santiago. “Pablo se fue a vivir a Valparaíso, haciendo un aporte más a la cultura de la ciudad, con su gran talento y mentalidad artística”, dice su hermano Santiago.

El ilustrador, dibujante de cómic y animación Renzo Soto, quien fue parte del equipo de Valpoanimación durante siete años, aclara que Pablo Alibaud no sólo es un referente en Valparaíso, sino que en todo Chile, y agrega: “me atrevería a decir que lo es a nivel sudamericano, por cuanto realizó varios cortos animados que obtuvieron importantes premios a nivel continental y puedo decir con orgullo que participé en la producción de algunos de ellos, mientras trabajé con él, primero en Chileanimación y luego en Valpoanimación”. Soto describe a Alibaud como “extremadamente profesional, apasionado y conocedor de su oficio”. Incluso reconoce que todo lo que sabe sobre animación “tradicional” se lo debe a él. “Finalmente fuimos colegas en la carrera de animación digital en Duoc UC, sede Viña del Mar, ahí además de colegas creo que alcanzamos a cultivar una buena amistad. Se le extraña en verdad”, dice Renzo.

V al paraiso 2V al paraíso

De sus cortos animados el más galardonado es “V al paraíso”: Premio PAOA al Mejor Cortometraje Internacional de Animación en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, año 2007; Segundo Premio Coral en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, realizado en La Habana en 2008; Mejor Cortometraje de Animación en la 16°versión del Festival Fesancor, 2008; Primer lugar en el Festival Cine Urbano de Peñalolén, 2008, y Tercer lugar en el Festival de Cine Social y DDHH, Cineotro, ese mismo año, entre otros.

El corto es un paseo musical por Valparaíso que muestra un momento en las vidas de varios personajes, justamente cuando éstos son visitados por los fantasmas de la ciudad. No es una historia de villanos contra héroes, aclara Alibaud en la entrevista citada, sino que son retratos. Pero también es un claro homenaje al efecto de ensueño que puede producir la ciudad con sus recovecos e impronta de un tiempo detenido, de otro ritmo al habitual, dando la impresión de que cualquier cosa puede pasar, como convivir perceptiblemente con nuestros muertos.

V al paraiso 3Sin diálogos, el personaje principal de la animación es atípico: “La música es la protagonista. Las notas musicales que caen en el agua [del mar] son las que hacen que salgan los muertos y ahí se desarrolla el resto de la historia”, dice Alibaud. Por eso el creador realizó un trabajo conjunto con el músico Jorge Campos, ex integrante de Congreso y Fulano, fusión que es un pilar de la obra. El ensamble entre los dibujos, la animación y la música fue hecho con dedicación y finura. Su resultado es, por ejemplo, personajes como un viejo y ciego saxofonista que toca en la calle por unas monedas, un joven estudiante que se le suma con su guitarra, un pianista de bar que es acompañado en acordeón por un esqueleto, y la musicalidad característica de los repartidores de gas.

“V al paraíso”, en su totalidad, es un corto elegante y poético, con distintos niveles de emotividad y metáforas. Es algo así como un buen deseo: algo que es fantasioso y existente al mismo tiempo. Algo que de cumplirse sería difícil distinguir si es sueño o realidad.

La obra inconclusa

“Puerto P.M.” es el nombre del corto que continuaría la línea de V al paraíso, pero que quedó a medio andar debido al fallecimiento prematuro de Pablo Alibaud. Según la página web Valpoanimación.cl, este corto era una creación colectiva donde colaboraban artistas y músicos de Valparaíso. Algo que le agrega valor es que estaba basado en el diseño de personajes y decorados de su amigo Pato González, el mítico dibujante porteño (fallecido en 2009), quien dibujó para Trauko, Bandido y Matucana, entre otras clásicas revistas de comics de los años 90. El proyecto ahora está en manos de su hermano Santiago, amigos, cercanos y alumnos, quienes esperan completar pronto la obra inconclusa.

* Imágenes de www.valpoanimacion.cl

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