2 tiempos: Reivindicación de la cotidianeidad porteña

En tiempos en los que se ha instalado, desde las organizaciones ciudadanas, la discusión sobre el destino de Valparaíso y la preservación de sus bienes patrimoniales, reconocidos por la UNESCO y puestos en jaque por las ambiciosas políticas administrativas, gestoras de los desastres inmobiliarios, el libro 2 tiempos ofrece un compendio de fotografías que a simple vista parece carecer de sentido, cuando pensamos en el nuevo imaginario porteño instalado en las cabezas de la gran mayoría de chilenos y extranjeros, que han tenido una relación turística/superficial con Valparaíso.

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Por Cristóbal Montenegro / Imagen gentileza de LOM

2 tiempos reúne el trabajo de los fotógrafos Carlos Rivera Segovia y Pablo Ortiz Monasterio, más el de un tercer actor, el escritor Marcelo Mellado Suazo, encargado de generar el engranaje ideológico de esta obra visual. A través de un discurso articulador y crítico titulado “Valporretórico”, Mellado otorga sentido al compendio de naturalezas muertas, paisajes y cotidianeidades congeladas en cada fotografía, en definitiva, a los retratos de la vida colectiva callejera del viejo y nuevo Valparaíso.

Como indica su título, Valparaíso es retratado en dos tiempos: pre y post dictadura militar, dejando en claro que, si bien existe una pobreza transversal a ambos periodos, existe un cambio en la idea de su imaginario cotidiano. Las imágenes del libro transcurren en el periodo de un día cronológico (día-noche), a la vez que vincula tiempos distantes.

Durante el primer tiempo, puede observarse un Valparaíso en blanco y negro de una “época dorada”, con calles adornadas de anuncios antiguos emblemáticos, signos de cierta prosperidad económica, al son de peatones grises, propios de una estética de guerra fría. Algunas fotografías parecieran haber sido tomadas por un niño jugando, sin pretensiones técnicas, siendo capaces, sin embargo, de retratar efectivamente el acontecer de la calle, desprovistas de maquillajes y poses. Valparaíso se ve fotografiado de manera íntima y casual.

Entre medio del libro, se desarrolla el cambio de tiempo, siendo su construcción sensible y efectiva, elocuente, en tanto se advierte el paso paulatino de un tiempo a otro, a través de fotografías opacas que en dos pasos conducen al colorido presente. El nuevo Valparaíso (en colores) revela un protagonismo, mayor que el de antaño, de naturalezas muertas artificiales en escaparates abandonados a su suerte, lejos del esplendoroso pasado.

La disminución de la vida pública habla de nuevos modos de apropiación del espacio público: la ocupación de los muros de la ciudad con afiches y panfletos, como soportes de la comunicación social de ideas, denuncias, del arte y, en definitiva, como la nueva voz colectiva. Es un Valparaíso más centrado en sus planos generales y detalles artificiales, que en los rostros detallados de sus ciudadanos. Y esto dice, quizás, de un presente donde nadie mira directamente a los ojos, donde el rostro ciudadano ha desaparecido porque su valor patrimonial ha sido desplazado (o reemplazado).

2 tiempos manifiesta que el paisaje de Valparaíso reside en sus habitantes y sus expresiones; ellos son, en conjunto, el retrato del Valparaíso cotidiano, lejano a las nuevas imágenes instaladas en el inconsciente local y global de una ciudad de artistas, ciudad poética, ciudad turística, según Mellado. Este libro elogia a sus ciudadanos, reconociéndolos como la encarnación del patrimonio cultural, como los portavoces y responsables de éste en el modo de vida audaz que la geografía local los condiciona a vivir, en una ciudad sin revés, amenazada por la transformación de su identidad original en tarjetas postales que oculten al Valparaíso pobre y arruinado en la mayor parte de su extensión.

Ficha

2 tiempos
Fotografías de Pablo Ortiz Monasterio y Carlos Rivera Segovia; texto de Marcelo Mellado
LOM Ediciones 2014, 1era edición, colección “Mal de ojo”
80 páginas

*Arquitecto PUCV. Participó en el III Taller de Crítica Cultural de Balmaceda Arte Joven sede Valparaíso.
Crítica publicada en La Juguera Magazine nº 10

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