Un diablo más que magnífico

Por Karo Torres

Esto no es una crítica, la palabra sugiere un tono que no me pertenece. Soy espectadora, una voraz dependiente del cine por pasatiempo y convicción visual, porque como dijo Godard, “La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo”. Una frase interesante, que sirve para cuestionar lo que consideramos cierto.

Para quienes crecimos en los olvidados años 90, la frase “El diablo es magnífico”, se popularizó como lema oculto de una reconocida cantante brasilera. Se suponía que al escuchar una de sus canciones al revés, el mensaje se oía hasta perderse en los movimientos y gestos infantiles.

Veintisiete años después, una película chilena, dirigida por Nicolás Videla y protagonizada por Manuela Guevara, lleva el nombre del mito popular, lo que me hace confirmar que el Diablo, efectivamente, es magnífico. Radica en su slogan la ilusión de un mundo temido, ficcionado y presente en lo real, en el espíritu de hombres y mujeres que declaman ante lo prohibido. Una lectura que puede tener múltiples significados dentro de la cultura popular, religiosa y sarcástica.

La película no tiene nada que ver con el legado de la cantante Xuxa, pero expone diferencias que se tienden a satanizar, como lo es la libertad y el transformismo.

El Diablo es Magnífico, largometraje ganador del festival de cine LGBT AMOR, fue filmada durante un mes en París el año 2015, terminando por convertirse en la introspección de su personaje protagónico, Manu, una trans radicada en Francia que decide regresar a Chile después de diez años.

La cinta muestra un fuerte rechazo a los clichés en torno a la identidad de género y a la construcción incesante de definir la realidad a partir de canones establecidos. Pequeñas sutilezas lo van armando, por ejemplo, Manu viste de mujer, pero eso no lo define, porque puede ser él o ella, no existe en su figura una imposición o la necesidad de ser “esto” o un “otro”. He allí un vínculo con la libertad de expresión, de decir y mirarnos, porque Manu es todos y ninguno, es todas y ninguna, no necesita explicarse. Recayendo en la pregunta ¿Cuál es la necesidad de definir a otra persona? ¿Con qué derecho pedimos esas explicaciones? “Soy un diablo”, responderá.

El diablo es otro

La película me gustó mucho desde su comienzo. Una voz en off que dialoga de forma inteligente, sarcástica y honesta, mientras vemos a Manu danzando por las calles de París, sin definición. Una voz literaria que va marcando los pasos sin ser pretenciosa, con mucha poesía dentro del relato, mezclada con escenas que resaltan la inteligencia del guión, con pasajes en inglés, francés y español, uniendo los idiomas, mostrando lo interesante y único de las diferencias.

El Diablo es Magnífico trata en gran parte de la libertad y del amor, de las decisiones y gestos entorno a las cosas que hayamos en una constante búsqueda. Es una película muy estética e introspectiva, donde se van confundiendo los géneros audiovisuales, manteniendo una singularidad que es propia del protagonista.

Imposible no serlo, si nace de la experiencia de Manuela Guevara (Manu), trans que luego de estudiar Ciencias Políticas, parte- a lo que ella llama- “su exilio en Francia”. De este modo se confunde la realidad dentro de una gran obra de teatro de la que todos somos partes.

Me gusta pensar que es película sin definición, exponiendo un registro documental, performances y ficción, como la vida y la libertad, que no necesita etiquetas ni un lenguaje en particular que lo evoque.

Funciones en agosto en Teatro Condell Valparaíso – Insomnia Alternativa de Cine 

Ficha Técnica

Dirección: Nicolás Videla  / Guión: Nicolás Videla |Manu Guevara |Sebastián González /Elenco: Manu Guevara |Daniel Larrieu | Vikctor Philip| Isabelle Ziental| Vincent Franchey / Casa productora: Maltrato Films

 

 

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