Trilogía de Tiernos y Feroces comienza su ciclo teatral en Valparaíso

Pablo de Rokha, Violeta Parra y Luis Emilio Recabarren son los pilares “tiernos y feroces” en quienes yace este proyecto teatral a tres voces, escrito por el dramaturgo Cristian Figueroa. Con el estreno de DE ROKHA el próximo 12 de noviembre en el Parque Cultural de Valparaíso, la Trilogía de Tiernos y Feroces abre un ciclo que contempla funciones hasta 2015 en Valparaíso y Santiago.

El montaje centrado en la figura del poeta de Licantén, es dirigido por Andrés Hernández y protagonizado con maestría por dos grandes actores: Arnaldo Berríos encarnando a un Pablo de Rokha muy especial, muy cercano; y Catalina Saavedra como Winett, la mujer del poeta. Al elenco se suman Sebastián Ayala, Antonella Marín y el mismo Figueroa que retorna a las tablas en este montaje.

El autor nos comparte aquí, un anticipo del texto dramatúrgico. 

web-elenco-derokha-tiernosyferoces

Por Alejandra Delgado

Con la figura de Pablo de Rokha, Cristian Figueroa siempre tuvo una aproximación extraña y anecdótica, dice. Dos datos fijados en la memoria: la existencia de una población con ese nombre junto al barrio en que se crió en La Pintana, al sur de Santiago; y que el poeta nació un 17 de octubre, un día antes de su cumpleaños (el 18). La afinidad con el poeta es especial: “Si me preguntan dónde me veo más, la respuesta es en De Rokha. En el ‘Canto al Macho Anciano’ me encanta cómo habla de la virilidad en una época donde nadie la enarbola como discurso, él habla del hombre desde los testículos, de la paternidad, siento que en él se levanta un discurso del hombre sin ser machista, es el padre, el hijo, el hermano. Tenía nueve hijos y once hermanos, muy de tribu, campechano y sibarita pero, a diferencia de Neruda -que era más extrovertido que él-, le gustaba preparar la comida más que degustarla, por eso en la obra rescatamos la inmensa mesa convocadora que él mismo construyó”.

Cristián Figueroa cuenta que trabajó los textos con mucho ahínco. “No son textos duros, son súper populares. No es realismo, tiene su literatura, se juega con las palabras, sobre todo en el De Rokha que era tan tremebundo, ocupo palabras como megatrónico. La gente no tiene idea cómo escribía de Rokha, hablaba del pan con chancho y de una nave espacial. En de Rokha quise rescatar su tonalidad y lenguaje”, dice.

Figueroa nos adelanta este pequeño fragmento de la obra que se presenta entre el 12 y el 16 de noviembre, en el Parque Cultural de Valparaíso.

CORO: ¿Para qué sirve la poesía Pablo?

PABLO: Para nada… eso la hace indestructible. Innecesaria, eso la hace impenetrable, irreductible. No sirve para nada ni sirve a nadie. Nosotros le servimos. La poesía es el soplo de Dios penetrando en los hombres, el átomo irreductible que nos une al cosmos. Un huracán. Un suspiro. Ordena el mundo como Demócrito, demiurgo del universo. Consagra el pan y el vino como Melquisedec, que bajó a Dios hasta nosotros. Yo intento aterrizar de hocico las pretensiones del universo.

CORO: Tanta poesía y filosofía, muy grandes palabras para nuestro entendimiento.

PABLO: Lo sideral ante nuestros ojos. Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber… canta la Violetita. Ustedes sienten, no necesitan entenderla.

Son la revolución, porque no la proclaman. Son la subversión, porque no la reclaman..

CORO: ¿Crees que cambiaremos el mundo, Pablo?

PABLO: Ustedes necesitan comer, pagar sus cuentas, que no les vendan todo. ¡Necesitan que les devuelvan lo que les han quitado! No necesitan la poesía.

La poesía es la belleza, el dolor, la conmoción, la inmensidad que los busca…

CORO: Usted también es un hombre de los nuestros.

PABLO: Yo soy la inutilidad misma. Más útil es el sembrador, el carpintero, el cocinero. Soy útil cuando acurruco hijos, cuando prendo ampolletas, cuando tiro la cadena.

CORO: Pablo, tenemos hambre, pero siempre hemos tenido hambre. No tenemos casa, pero queremos poesía. Tanta tierra y estamos sin tierra. Vamos a tomarnos esos terrenos, construir nuestras casas… y lo recordaremos Pablo.

PABLO: Deben rumear, toser. No recitar ni rezar. Necesitan gritar, aullar, botar muros con sus gemidos, abrigar los espacios huérfanos del territorio. Fundar campamentos en Santiago, en el Maule, en los cerros de Valparaíso… se conectan con todos los pobres de la tierra, con las fábricas de Chicago, con los campos de azúcar y arroz, con las minas de Sudáfrica, con los molineros belgas, con los ganaderos de la pampa, con los esclavos del Mississippi y las Amazonas, con el desfile de los chinos heroicos y anónimos, con los refugiados de Nigeria y Palestina… son los mismos.

Los he visto, los reconozco en todas las ciudades y continentes…

Vayan con su puño apretado, su frente en alto y sus aguerrido canto.

Vayan, que este viejo ya no puede… arránquenle las presas a esos buitres oligarcas. ¡Griten, aúllen, den gemidos de multitudes que con eso espantan!

——————-

Detalles de funciones, horarios y valor adhesión en www.tiernosyferoces.cl 

AFICHE DE ROKHA-final

 

 

Comenta desde Facebook

Comentarios