“Saleia, horizontes perdidos”. Ensayo fílmico desde un balcón de Valparaíso

Desde su antigua casa en el cerro Toro de Valparaíso, con una privilegiada vista del puerto, Roberto Mathews, director del film, se sitúa en una atalaya para observar el mundo a través de su cámara e intentar recuperar esos espacios en torno al hogar que él y su familia habitaron durante 13 años y que, repentinamente debieron dejar.

Por Felipe Arias Domínguez

Esa es la premisa del documental producido por Cronotopo Docs+Films que será estrenado en la tercera versión del Arq Film Festival Santiago de Chile “La ciudad es…”, el día sábado 28 de noviembre en el GAM, compitiendo en la categoría Documental-largometraje.

Roberto Mathews, realizador audiovisual nacido en Valparaíso con basta trayectoria en series de televisión documental y quien ha colaborado con la destacada artista Cecilia Vicuña, sumerge al espectador en una melancólica búsqueda de lugares extraviados, donde su madre juega un rol protagónico en la “conexión con ese horizonte donde [Mathews] espera hallar, en un diálogo silencioso, el acceso a un enigma”, según el crítico Udo Jacobsen.

Saleia, Horizontes Perdidos 2
¿Qué significo en lo personal y en lo profesional la búsqueda de esos horizontes perdidos?

Luego de un registro audiovisual de cuatro años (2009 a 2013) como autor, me di cuenta de que la ciudad descubre los espacios. En ese tránsito también subyacen todas las relaciones humanas de carácter antropológico con respecto al espacio que habitamos, es decir, emerge la imagen poética que desarrolla entender la ciudad como tal y, al mismo tiempo, es posible descubrir mini ciudades al fragmentar el encuadre.

¿Qué rol es el que cumple tu madre dentro del documental?

Mi madre es una mujer muy especial, sensible y su mirada es el motor de la obra. Dejó de ver la ciudad en casi 360º grados, perdiendo el sentido de orientación al dejar de tener la verticalidad del espacio que le ofrecía mirar la ciudad desde arriba. Perdiendo también la capacidad de dominarla y de entender su naturaleza mágica, basada en la arquitectura imperfecta de la ciudad puerto: los colores, las texturas y los sonidos. Es precisamente de eso que emerge hoy el anhelo de recuperar esa particular mirada, buscando llenar un vacío inmenso y reconstruir su sentido de pertenencia.

¿Cuál es el Valparaíso que pretendes plasmar a través de tu obra?

Valparaíso es una ciudad descuidadamente patrimonial llena de colores texturas, rincones y alegría, pero es sólo la carcasa. La ciudad de Valparaíso emerge en las personas, en cada uno de sus habitantes. En mi caso, la ciudad y sus actividades vistas en movimiento desde los cerros, hacen posible ver la dominación que ejerce la mirada ante las situaciones inmensamente sencillas, pero de un valor gigante casi inexplicable. Me interesa la arquitectura, como plataforma visual, pero no la arquitectura vacía, si no la habitada, la que contiene actividades, la que da lugar a la observación y cohabita con la creación.

En este ejercicio de recuperación de espacios que propones en tu cinta, ¿qué importancia tiene la observación?

Este ejercicio cíclico que propone el film, es una invitación a descubrir la ciudad, a sentir el espacio arquitectónico desde arriba, a contemplar los escenarios y descifrar a sus habitantes sin su presencia casi fantasmal y ficticia. Tratando de estirar la mirada más allá del horizonte donde está Saleia. En ese desvarío, más que mirar una ciudad, la admiramos.

La cinta se exhibirá el día sábado 28 de noviembre, a las 18 horas, en la sala A1 del Centro Cultural Gabriela Mistral.

S A L E I A / Horizontes Perdidos [Trailer] from Cronotopo Docs+Films on Vimeo.

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