Pamela San Martín Directora de Teatromuseo Escuela: “Hay que revalorizar el juego y el humor”

La directora del área Escuela de la Fundación Teatromuseo Pamela San Martín habla de los desafíos de este año, de la creación de la primera Escuela Latinoamericana de titiriteros y payasos, el encuentro “Anímate 2014”, y de la singular experiencia de ser parte de un colectivo que prioriza la pasión por el arte, por sobre todo.

Por Sofía Fernández

Pamela San Martín

Pamela San Martín


“La Ciencia de jugar” es la nueva consigna del Teatromuseo del Títere y el Payaso, que refleja su esencia y metodología de enseñanza. Es que ya se han propuesto con firmeza ser la primera escuela de titiriteros y payasos de Latinoamérica y se lo están jugando todo por ese sueño. Pamela San Martín es titiritera y directora del área escuela de esta institución hace 1 año y en sus manos está este desafío. Un desafío que comenzó hace 7 años cuando fundaron este espacio y que cada día ven con más claridad. “Nos propusimos encontrar la ‘piedra filosofal’ de nuestra escuela, en un mundo donde la educación está en crisis es muy importante que definamos con honestidad qué escuela queremos y qué metodología es la adecuada”, cuenta Pamela.

Otro desafío que enfrentarán este año, es la realización del cuarto encuentro internacional de titiriteros “Anímate 2014”, en el que discutirán sobre las bases de la escuela y sobre la dirección en el teatro de muñecos.

No es tarea fácil, dice Pamela, pero asegura no estar sola en este proceso: a su lado hay un colectivo que, según cuenta, trabaja por concretar el mismo sueño. “Trabajamos todos para todos y por el arte que nos convoca, nos ayudamos y ponemos a disposición nuestros talentos y nuestro tiempo. Algo que hace aún más único este espacio”, dice. Pamela, además, estrenó hace poco su obra “Tiempo de Bruna” en la que retrata el drama del síndrome del tiempo exiguo, problema que surge en los niños por la mercantilización de sus cuidados y el poco tiempo que les dedican los padres.

Entre el trabajo artístico y el de Teatromuseo, seguro te queda poco tiempo ¿Será que te identifica el síndrome del tiempo exiguo con tu hijo?
Al principio, cuando inicié la investigación para la obra, pensaba que sí, que tenía ese problema. Pero luego descubrí que se trata de situaciones extremas y que incorporan el factor “mercantilización” que es super importante. No sólo se trata de niños que son dejados bajo el cuidado de otras personas, si no que son dejados con personas con quien no hay más vínculo que el dinero. En mi caso nunca ha sido así, a pesar de la falta de tiempo, siempre ha estado el amor de por medio, los afectos, el cariño del núcleo más cercano. En todo caso, es un síndrome de un síntoma de algo que nos ocurre como sociedad, todo está mediado por el dinero, cada vez estamos más individualistas y más infelices.

 

Colectivo Teatromuseo

Colectivo Teatromuseo

¿Y en Teatromuseo?
(Risas) No, en Teatromuseo tratamos de estar felices ante todo y generar confianzas en base al cariño y la alegría y no tenemos mucho dinero, pero nos entregamos tiempo.

¿Por qué escogieron la frase “La ciencia de jugar”?
Siempre hemos creído que todo lo que hacemos, en el trabajo, en la creación artística o en lo cotidiano, se nutre si lo hacemos con alegría, con humor y si le incorporamos el componente lúdico. Entonces vimos que una de las características diferenciadoras de nuestra escuela es que se basa en el juego. El problema es que comúnmente se cree que el juego no es importante, que la risa no es importante, pero no es así. El humor mejora la salud, la risa horizontaliza las relaciones entre los seres humanos, a través del juego aprendemos, en él nos concentramos, en él investigamos, nos descubrimos y allí aparece la creación. Por eso creemos que hay revalorizar el juego y el humor, y lo ponemos al nivel de ciencia porque existe una metodología, un conocimiento empírico.

¿Por qué es necesario crear esta escuela?
Existe una necesidad y nuestros pares en América Latina confían en que nosotros podemos satisfacerla, tenemos la experiencia, el ímpetu y por sobre todo el cariño por lo que hacemos. En la cumbre Internacional de Payasos 2013 quedó en evidencia la necesidad de establecer un espacio de diálogo, de investigación y de intercambio, tomando el arte como herramienta comunicativa, que posibilita la expresión de ideas y sentimientos. Ya no sólo se trata de enseñar una técnica, sino de pensarnos como payasos y titiriteros latinoamericanos y buscar nuestra identidad. Estamos acostumbrados a recibir metodologías de maestros europeos, ahora queremos encontrar nuestros propios maestros, que pueden estar en nuestras raíces ancestrales.

¿Cómo es eso?
Surgió en el encuentro internacional de payasos Upa Chalupa 2013. Allí se dialogó sobre la dimensión sagrada del payaso en Latinoamérica. Algo que no habíamos visualizado antes y nos hizo reflexionar sobre las posibilidades de investigación que tenemos y descubrir algunos maestros como Andrés del Bosque, chileno radicado en España, Guido Navarro de Teatro De Cronopios (Ecuador) y cómo no, nuestro Víctor Quiroga de Valparaíso (risas). Esta experiencia la queremos replicar en el “Anímate 2014″, nuestro encuentro de titiriteros.

-Háblanos de Anímate 2014…
Tendrá dos ejes centrales, el primero es la “Formación de la Escuela”, es decir, dialogar con maestros y con nuestros pares sobre las metodologías y los pasos para la conformación de este sueño, es un objetivo más bien interno del que participarán profesores y titiriteros del mundo que están en un proceso similar. El segundo eje es “Miradas de la Dirección”, que se centra en la búsqueda de diversas formas dirigir escénica y artísticamente espectáculos de muñecos. Será un espacio para tantear el estado del arte en esta materia y estará abierto a todos los cultores de este oficio. Comenzaremos con seminarios y talleres ya en mayo con la venida de excelentes exponentes del teatro de sombras como Ana María Schelemmer. Nos propusimos encontrar la “piedra filosofal” de nuestra escuela, en un mundo donde la educación está en crisis es muy importante que definamos con honestidad qué escuela queremos y qué metodología es la adecuada.

Teatromuseo escuela de niños¿Cómo es la relación con los estudiantes en Teatromuseo?
Muy buena, son mucho más alumnos. Tenemos un trato absolutamente horizontal que deriva de nuestra calidad de colectivo. Los estudiantes que llegan aquí no sólo vienen a recibir una instrucción, sino que se hacen parte de un proceso, entran en un nuevo paradigma que es el de la pasión por este arte, el de la vida y la risa. Por eso muchos de los estudiantes se quedan, toman otros talleres, por que se sienten como en familia, de hecho, la mayoría el año pasado tomó cursos los dos semestres y gran parte de ellos pasó a formar parte del colectivo, porque participaban de todas las actividades, colaboraban en las funciones, etc. Entonces vimos que esa es la esencia de nuestro colectivo: va cambiando, va recibiendo a quienes quieren aprender y crecer haciendo.

¿Qué significa ser colectivo?
Significa que todos nos hacemos parte de las dificultades, los beneficios y los riesgos de este emprendimiento. Trabajamos todos para todos y por el arte que nos convoca, nos ayudamos y ponemos a disposición nuestros talentos y nuestro tiempo, en la medida de lo posible. También entendemos que estamos en un mundo que funciona de otra forma, en base al dinero; pero nuestra apuesta es que profesionalizando nuestro arte podemos lograr vivir de lo que amamos, incluso en estas difíciles condiciones, y eso es lo compartimos como colectivo.

¿Cómo ves los cambios políticos en Chile en materia de cultura?
Actualmente tenemos un financiamiento parcial del Fondo de Apoyo a Organizaciones Culturales del Fondart, que se acaba el próximo año, el que nos ayuda a solventar algunos gastos de administración. No nos ha ido mal. Estos años, independiente de los gobiernos; hemos tenido financiamiento para diferentes actividades, que no se podrían haber concretado sin esos fondos. No obstante, creemos que es necesario que las políticas culturales no sólo se basen en distribución de fondos concursables, sino que avancemos hacia políticas más solidas, con una mirada más amplia, más a largo plazo. Para eso es necesario que dialoguemos sobre qué país queremos y qué cultura responde a ese país. Nosotros creemos que queremos más que una industria; queremos un país creativo y feliz, por eso hay que promover la investigación en este campo, la participación, el goce y por supuesto el juego. Por eso es tan importante para nosotros decir que estudiamos la ciencia de jugar.

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