Obra de Teatro La Peste: Un “Error” que no da tregua

Foto: Julién Vásquez

Foto: Julién Vásquez

Por Hilda Pabst

Al presenciar los primeros momentos de la obra Error, resulta estremecedor pensar que lo que devela  esta puesta en escena es perturbadoramente similar a lo que puede haber ocurrido en los muchos centros del SENAME, donde, según ha reconocido la propia institución han muerto 1313 personas, la mayoría menores de edad, por razones que, probablemente, van a quedar sepultadas entre borrosos sumarios y carpetas investigativas. O lo que puede estar sucediendo en cualquier institución de salud mental.

Visto así, Psicosis 4:48, de la dramaturga británica de culto Sarah Kane, texto que da origen a la propuesta teatral, es sólo un buen punto de arranque y no necesariamente una dramaturgia a la cual ceñirse de manera invariable, pues el Centro de Investigación teatral La Peste, levanta su propia construcción dramatúrgica con un importante acopio de crudeza, hiperrealismo y filosa brutalidad. Todo parece estar siempre al borde de un desastre, de la locura o del suicidio… todo tiene síntomas de error.

Dos personajes en un espacio agobiante, con luces desnudas de tubo fluorescente, con sonido de desechos de latas y botellas rotas que se vuelven a romper cada vez que los pisan, un “no lugar” que asfixia y confunde, mientras una cámara de video registra una sesión que pareciera de terapia o apoyo… Pero finalmente resulta en dominación, maltrato, humillación. La fragilidad es el delgado hilo que atraviesa la relación: no hay esperanza, no hay redención, ambos personajes se hunden en sus miserias, mezcladas con fármacos, angustia, abusivos sobajeos y la precariedad de dos vidas errando en su propio devenir. Porque evidentemente el victimario es también, sobre todo, una víctima.

Error no da respiro y mantiene un buen ritmo narrativo, concentrando la acción en un cuadrilátero de tensión sostenida. Es un bloque dramatúrgico compacto y descarnado. Las notables actuaciones de Katty López y Christian Riquelme merecen una mención especial y se agradece la intensidad dramática que no cae en la sobreactuación. Ya conocemos la mano de Danilo Llanos y sabemos que es un militante férreo de las temáticas sociales, que tocan y se internan en los márgenes. Una trayectoria de 15 años que se alinea con una búsqueda honesta y persistente amerita estar en FITAM. Será bueno verlos, al fin, en esa cartelera en enero de 2017.

 

Ficha técnica 

Dirección: Danilo Llanos Quezada / Elenco: Katherine López Soto – Christian Riquelme Guerrero / Universo Sonoro: Nagasaki / Dispositivo Escénico: Danilo Llanos / Iluminación: Humberto Cerda / Producción: Gabriela Arancibia / Difusión: Daniel Labbé / Asesoría Teórica: María Graciela Yáñez

Comenta desde Facebook

Comentarios