Mañana canta Gardel

Balmaceda Arte Joven

"Mañana canta Gardel" de Sergio Navarro

«Mañana canta Gardel» de Sergio Navarro

Nuevo ejercicio

Esta vez no anduve solo entre los pasillos de estantes repletos de libros -desordenado de libros-. Me hice acompañar, para mitigar las miradas de reojo, frutos del celo que genera el oficio relegado al mesón de la ingrata biblioteca.

Por Gabriel Ribet

Deambulé cortito, sabía lo que buscaba: un libro que tenía un ornitorrinco en su interior. No estaba en los estantes usuales, así que me aventuré. (Uno nunca sabe si hablarle al adusto bibliotecario, o buscar solito en el registro en línea… pero me aventuré).

– Usted joven con acceso a biblioteca, aventúrese también.

Quizás no me crean pero, LE PREGUNTÉ DÓNDE PODÍA ESTAR EL EJEMPLAR: me guió acertadamente. Sus lentes no eran decorativos, el hombre sabía lo que hacía.

Reflexión en torno a CH863 NAV 1986

La contratapa acusa una novela de serie negra, que nos expondrá el cotidiano de sujetos cotidianos, enfrascados en no sé qué cotidianidad con un paisaje de fondo muy en la crónica roja.

Lo que dicta su contenido es la búsqueda de cierto progreso desde la precariedad de la normalidad. Rojas, el protagonista, es un periodista con estudios en leyes que intenta salir de la esclavitud freelance, proponiendo reportajes que no corresponde a su escalafón. Este afán lo conduce al supuesto misterio: Un cuerpo, en un auto, en la playa… situación que clama reporteo, y que le significará un poco más que un ojo morado.

En la construcción misma del relato, nos encontramos con un intercalado de narradores, que a primeras es novedoso y atractivo, pues pareciera un modo ‘original’ de entrampar la resolución del caso. Pero NO. Este juego de focalizaciones -al menos tres- saltando de párrafo a párrafo, nos construye una suerte de imagen cinematográfica. Tienen ese efecto de planos propios del boom o del post boom, que tanto hemos consumido gracias a los planes del MINEDUC.

En el fondo, el misterio es interno, no se baraja en la praxis de la dictadura -telón de fondo implícito-. Muy por el contrario, se problematiza y se resuelve en la intersubjetividad propuesta por el juego de narradores.

Pareciera que no importan tanto los tragos, los bares, los golpes, los autos robados, los detectives, la sangre, los suicidios, las meseras, los cigarros, los cuerpos en la bañera, los viajes al extranjero, los viajes truncados al extranjero, los allanamientos, los documentos robados, los sombreros panamá, etc… sino más bien, esa construcción de los misterios personales, la precariedad de los misterios personales, la lastimosa identidad de una generación que no supo si quedarse resistiendo cómodamente, o salir ‘a pelar el ajo’ –salir hacia dentro también hubiese contado-.

El caso a resolver, es ¿cuál es el misterio?…

Personalmente, tengo mi apuesta. Pero el sistema bibliotecológico me acusa una no lectura previa. Hagamos algo, comentémosla con un café.

“Última vez que arreglo los libros amontonados alrededor de la taza higiénica, el muy cómodo se pasa horas y horas refugiado en el baño, a puertas cerradas, parapetado detrás de la biblioteca portátil en que ha transformado esta parte de la casa, Tomás Quincey entreverado con una versión francesa del <<1984>>, es un asco verlos allí arrinconados, terminaré por quitar el cerrojo, el tiempo de una conversación se lo pasa enclaustrado en un cuarto que no corresponde…” (99)

Recurso: Monografía

Código Pedido: Ch863  NAV  1986

Autor: Navarro, Sergio

Título: Mañana canta Gardel

Edición: Ornitorrinco; Santiago; Chile

Características: 286 p.

Libro en Español

Temas: NOVELAS CHILENAS

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