#Libros: Recordar, divagar… y hurgar en los bolsillos

Por Patricia Péndola

bolsillos-El título es más que un retruécano, más que un juego de palabras. El libro de los bolsillos (2016) de Gonzalo Maier, propone al lector “leer”, darle un sentido a todo aquello que podemos –y solemos– encontrar en nuestros bolsillos. Por ello, el texto se compone de 35 breves relatos, escritos en primera persona. Cada uno está debidamente titulado y sirven como puerta de entrada a la vida de un narrador personaje que devela un poco su presente, otro poco su infancia y adolescencia, pero que siempre consigue ocultarse con el desarrollo de cada narración.

Así, el lector conoce a Don Víctor, el galán del barrio (“Peineta”), se entera de un amor platónico a partir del sueño de un hipotético viaje a Tierra del Fuego (“Largavista”), baja con el narrador por la calle Roca de Punta Arenas, “tan traicionera como la maldad” (112), reflexiona sobre el matrimonio y sus pactos no dichos (“Argollas”) y sobre el sinsentido de la vida (“Esperanzas”).

La contratapa reza: “Este libro confirma algo que muchos intuyen: la vida, en realidad, se lleva en los bolsillos”. Y hasta cierto punto, el libro logra develar que “desde la billetera hasta las llaves de la casa, pasando por servilletas olvidadas o una dirección escrita en un papel muy arrugado, los objetos que hay en los bolsillos tienen el poder de delatar incluso a los más reservados”, como añade el texto introductorio. Algo de ello señala el mismo narrador en el texto titulado “Boletas”, que precisa: “Tal vez la mejor forma de escribir una autobiografía sea juntando boletas” (102). La boleta hallada en los bolsillos puede hasta “transformar la vida en una humilde película de misterio, pues cada cierto tiempo aparece una desconocida e incluso sospechosa” (103). No obstante, el libro propone más que indagar en los hábitos y las facetas desconocidas del narrador, o del lector que recuerda y se identifica con las situaciones narradas y descritas en los mini textos.

La clave, quizás, se encuentre en otro dato que el narrador devela de sí mismo: es un escritor, un profesor de literatura y un lector. Solo el segundo puede transitar con pase libre desde el mundo real en que habitamos todos, constreñidos por las exigencias de la vida que nos toca, y el mundo extraño de estos seres cuasi marginales: escritores y lectores. El narrador es un asiduo lector de novelas, pues tuvo “varias a un costado de su cama” (“Dirección anotada en un papel, 143), que ha optado por leer libros del mundo de “los apuntes, los diarios, los aforismos” (142), pues en ese espacio literario le ha develado “una ciudad pequeña y alegre que aún sobrevivía en las catacumbas de la literatura” (142). Es, pues, un lector, de aquellos sobre quienes Piglia acota: “Hay algo siempre inquietante, a la vez extraño y familiar, en la imagen abstraída de alguien que lee”.

Es también un escritor, un individuo dedicado a una actividad que está en contradicción con las exigencias de nuestra sociedad, pues “lo más importante, y peligroso, es que el escritor no recibe un sueldo, no trabaja para nadie. Es más: a ratos es como si sencillamente no trabajara” (“Tarjetas de la biblioteca”, 133). Un ser que contraría la norma: trabaja-gana un sueldo-sé exitoso.

Seres extraños estos, los lectores y los escritores. Es la idea que desliza el texto, así como también una declaración de principios: el intento de no adaptarse, de no tranzar, al menos en su escritura, esta que nos propone en su libro, que sigue la línea de aquellos “géneros menores y confusos, que hasta podrían ser un estilo más que otra cosa, pero al menos a mí me parecía que su confusión y ambigüedad resumían una disposición frente a la vida” (“Dirección anotada en un papel”, 142). Justamente dicho carácter es el que adquiere este Libro de los bolsillos de Gonzalo Maier.

El libro de los bolsillos permite y propone muchas lecturas; yo me quedo con el libro que podemos leer hurgando en los propios bolsillos, como Maier lee los suyos. Se trata, entonces, de una lectura que se agradece.

El libro de los bolsillos, Gonzalo Maier
Barcelona: Editorial Minúscula, 2016.

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