Discos desde la Quinta Región de Valparaíso: «La vida paralela a los sueños» de Adelaida

adelaidaintroHace unos cuatro años llegó este disco doble a mis manos. Digamos que, lo que llegó, fue el archivo mp3 de dieciséis tracks, además de tres archivos jpeg: portada, contraportada, interior. En síntesis, un proyecto en su final y última etapa, construido por una única persona.

Por Kuanip

Los Sueños paralelos
La composición de los tracks es una combinación de mic’s, cuerdas y computador. Claro, para una persona grabando en una habitación, es lo justo y necesario. Las cuerdas son guitarras (tres por tema, como mínimo) y bajos. Las computadoras hacen sonar las baterías con Fruity Drums y efectillos (Fx) y las voces son Jurel y Maca Lorca en el último track. Como resultado tenemos dieciséis piezas musicales extraídas de la humanidad de un ser. Estas piezas se ordenan dentro del proyecto, a través de cuatro grupos, de tres y dos temas. Estos grupos son encabezados por entes instrumentales nominados «MOR» (Movimiento Ocular Rápido, según el jepg «interior»), que sugieren, son los sueños paralelos de Jurel y actúan como interludios entre los grupos. Finalmente el proyecto se compone de doce temas y cuatro MOR.

Sueño 1

Así se llama el disco uno. Contiene nueve tracks: siete temas y dos MOR. Abre con «Mi ventana», el primero de los tres temas instrumentales dentro de los doce. En dos minutos y algo más, se logra penetrar en la habitación y entender cómo viene la cosa: guitarras graves, rock and roll y las baterías son muy presentes y sospechosamente certeras en los tiempos, se adivina el uso del software en un buen sentido: queda bien. Seguido a «Mi ventana» se afilia «Espirales», tema paradigma para lo que presenta «La vida paralela…» la velocidad, el riff, el texto. Aquí no hay solos de guitarra ni redobles cuáticos, lo importante es la relación entre la melodía vocal y la guitarra rítmica, que conduce el tema desde principio a fin. El tema tres se titula «Cable umbilical» y baja la velocidad, pero no la intensidad en las guitarras que rasguean a lo Sonic Youth en el «Sister». Tal vez es la declaración de principios de «La vida paralela…» en cuanto a una honesta influencia musical evidenciada en los 1:11 min que dura el final del tema. Llegamos al primer MOR. titulado «Pasto Azul». Esto, es una pieza musical extraída del cerebro de una persona. Es un sueño. Aquí hay lugares, colores, texturas, paisajes, fragancias incluso. Es como si estuviéramos en la película «Tenacious D» junto a Jack Black, caminando por aquel particular bosque.

Luego del primer sueño desembarcamos suave, con guitarras de palo y cuerdas de nylon en el track cinco: «El blanco ya no es un color». Tema buena onda para mover la cabecita, pero escuchando la letra es terrible. De todos modos se puede tocar en la fogata tranquilamente con los amigos después de capear olas en Loncura, San Mateo o Quintay. El segundo tema dentro de «Pasto azul», es el segundo tema instrumental: «Morir de nuevo». Un ataque vertiginoso de bajo y efectos que da paso al segundo MOR, nominado «Camino corto»: juego de tiempos y cortes con los efectos de la guitarra y la batería, introduciéndonos al último grupo de «Sueño 1». «Espejos» es el tema ocho. Tema con componentes inevitables del pop más tradicional: quiebre-grito-coro. A lo Jim Morrison en “Strange days”. Una fórmula que pocos se atreven a explorar por acá. Muchos huyen del «yeah, yeah!». Sin embargo, cuando alguien toma y hace suyo algún recurso musical, es tildado como poco original. En este caso funciona. Habría que animar a los compositores y autores a utilizar las fórmulas y recursos existentes con naturalidad. La rueda se inventó hace milenios. «Sueño 1» acaba con «Alma en pena». En la entrada: el rock con todo. Luego entra una dulce voz cantando fuerte y un corte letal al fondo hablando de lo fácil que es escupir odio hacia alguien. Escupir odio…

Sueño 2

La segunda parte del proyecto comienza con el tercer MOR llamado «El desinterés de los gatos». Titulazo para los porteños. No hay nada más abundante en un puerto que gatos. Suena a una prueba de sonido del Cocteau Twins noventero. El “Mor 3” introduce el único «cover» o versión. En este caso se optó por el clásico “Cybaline” de Pink Floyd. Temazo. Hablar de la calidad de la versión, si la destruye o la hace florecer, es para otra ocasión. La idea es jugar y pensar cuál sería el propio tema a versionar, si uno hiciera un cover. «Conejo Rojo» es el tema número cuatro de «Sueño 2». Difícil ser el siguiente después de un temazo como “Cybaline”. Pero aquí vuelve el disco a ver un rock en su versión más pegajosa. Insisto. Aquí no se trata de solos de guitarra, sino de cómo una canción se puede armar con tres acordes y, sobre todo, una melodía vocal como un otro instrumento que destaca.

A continuación, «Robot (de juguete)», es el tercer y último tema instrumental. Una batería evidentemente electrónica a lo New Order (alguna vez) y la idea musical bruta acompañada de un efectillo que hace imaginar un robot de juguete como de peluche. «Una bufanda» se llama el ultimo MOR que también es una idea musical y la intro saluda a «War is Dead» de David Pajo, como si estuviera en un recreo a los 16 años. Entramos al epílogo de «La vida paralela…». «Doce días» y «Despedida en la nieve». El primero es el favorito del disco. Me da lo mismo recordar a miles de bandas y sonidos. Es un tema para cantar en la ducha o caminando a comprar pan «pal desa». En verdad para mí el tema empieza en el minuto 0:39. Especial mención los minutos 1:25 y 2:22 cuando el tema cambia relentando para pasar al siguiente trozo, además de las frases mega contagiosas tipo: «siempre ha sido así, ahora cambiará» o «lo que escrito está, no es fácil borrar». Cierra el proyecto «Despedida en la nieve» que cuando lo escucho se me ocurre el final de «Scott Pilgrim v/s The World». Este es un tema como romanticón, sobre todo por la conversación entre las voces femeninas y masculinas. Destacable la bonita combinación de acordes.

«La vida paralela a los sueños» es un proyecto realizado por un único músico en el año 2010. En el presente, algunas de estas composiciones integrarán «Monolito» que es el disco debut de «Adelaida» lanzado en marzo de este año 2014. Adelaida hoy es un clásico trío de rock, resultado de haber contemplado una bajista y un segundo guitarra durante 2011 y 2013. Pero eso es el presente. El camino recorrido desde «La vida paralela a los sueños» a «Monolito» es pasado. Me quedo con la idea primigenia, el trabajo de construir música en la pieza y el resultado de un proyecto de disco doble. Hay pocos huevones tan careraja por acá. Por eso me gusta «La vida paralela…» porque sale de una habitación, todo muy bien ubicado, ordenado, todo dispuesto, listo para ser interpretado en vivo. El joven Jurel construye un camino cómodo para cualquier banda que instrumentalice sus canciones.

FICHA:
Banda: Adelaida
Disco: «La Vida Paralela a Los Sueños»
Año: 2010
Sello: Independiente
Producción: Jurel
Estudio: Habitación de Jurel, Valparaíso, Chile
Arte: Gabriela Vásquez

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