La maternidad no es un juego: Aborto Libre, Seguro y Gratuito

Colectivo Feminista Valpo

Colectivo Feminista Valpo

La interrupción del embarazo: aborto, ha sido una deuda histórica –entre muchas- para las mujeres, nuestros cuerpos y decisiones. El movimiento feminista no se ha cansado de exigir ABORTO LIBRE, SEGURO Y GRATUITO, pero esta sociedad reaccionaria y desmemoriada ha dejado los “asuntos” de mujeres para otro momento.

Esta injusticia social ha sido protagonista de múltiples debates a propósito del caso de una niña de 11 años violada y embarazada por su padrastro, donde el gobierno ha manifestado públicamente: “es muy madura al desear la maternidad”, “una mujer está preparada para la maternidad cuando tiene su menstruación” o bien “permitir el aborto puede generar más violaciones”.

¿Qué tipo de personas son capaces de enunciar ideas como estas?. Lo que nos indigna es la hipocresía y el utilitarismo con que aparecen todxs hablando de la urgencia de poner la temática de frente ante las noticias. Si leen éstas, vemos como estas personas (políticos, cuidadanxs, candidatxs) se sienten con la facultad de opinar y discutir acerca de lo que debe o no esta niña hacer, de un posible aborto terapéutico, desde sus lugares de privilegio, de poder y de no comprender que la violencia contra las mujeres es la cultura patriarcal que vivimos a diario.

Los femicidios aumentan, 33 en 29 semanas, no son hechos aislados y tienen estrecha relación con la violencia simbólica que está naturalizada y tan poco cuestionada. De ahí que miles de denuncias quedan olvidadas en comisarías sin mayor efecto.  Muchas mujeres no se dan cuenta de la cultura patriarcal que las rodea y  siguen siendo creyentes de que los maltratos y ciertas prácticas son así, herencias y repeticiones familiares, naturales y normales. Repiten discursos masculinizados con respecto a la decisión de sus cuerpos, de pensar la maternidad como una opción y más aún de abortar.

Para nosotras la cultura violenta patriarcal comienza desde los más silenciosos simbolismos, leer a esta niña cuando dice : “jugaré con el bebé como mi muñeca” devela esta violencia patriarcal asumida desde la infancia. El derecho a decidir visibiliza un problema de justicia social , una mujer con recursos puede pagar una interrupción de su embarazo en condiciones excepcionales que incluye buena vista, cómoda cama, cuidados con plena reserva  y confidencialidad, mientras que una mujer que no tiene dinero trata de interrumpir su embarazo de manera clandestina, insalubre, arriesgando su vida y si llega a caer al hospital es vapuleada y denunciada.

Las cifras develan que de las muertes maternas, entre el 2000 y 2004, un  12,0% estuvo relacionado a un aborto [1] mal inducido. Es decir, aún hay un número significativo de mujeres que mueren por abortar, cuando en Chile hoy muchas mujeres pueden acceder a un aborto por medicamentos (misoprostol). Lo más probable es que sean las más pobres quienes mueren. Sin embargo, la clandestinidad y la negación de nuestra capacidad de tomar decisiones sobre nuestros cuerpos, se nos niega a todas las mujeres. El aborto, así como el nacimiento, son distintas caras del mismo proceso de vida, por eso, para las mujeres históricamente el aborto no es condenable sino resultado de una decisión tomada a consciencia por nosotras y por quienes nos rodean.

Colectiva Feministas Valpo

Nosotras, feministas siempre hemos dicho: Basta!!

Contra la violencia hacia las mujeres: Basta!!

Del sistema patriarcal: Basta!!

Del control de nuestros cuerpos y vidas: por una maternidad con decisión y un Aborto Libre, Seguro y Gratuito.

[1] Donoso, Enrique “Mortalidad Materna en Chile 2000-2004”, Revista Chilena de obstetricia y Ginecología, Scielo, 2006; 71(4): 246-251.

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