Godzillas urbanos o los edificios en altura en Valparaíso

Ilustración de Hugo Vera

Ilustración de Hugo Vera

Por Insensata

Las privilegiadas vistas hacia la bahía y la ciudad es la condición que los habitantes de Valparaíso compartimos y de la cual nos sentimos orgullosos. Es la cualidad que nos convierte en una ciudad democrática. Y esa categoría no está determinada por el valor del suelo. Sobre la Avenida Alemania, los porteños saben que hay algo que nadie les puede negar: la vista a la bahía. Pero los godzillas urbanos, esos edificios que están creciendo como callampas después de la lluvia, amenazan esta condición. Y la ley los ampara.

De todas las horripilancias que se han construido en el último tiempo en los cerros porteños, la de calle Alberdi en el cerro Mariposas es una de las campeonas. Un edificio de 14 pisos. Una torre de 64 departamentos que avanza rápidamente entre casas pequeñas que hasta ahora compartían la armonía del entorno. “Es una intervención urbana feroz, una masa de cemento que cada día crece y crece… Nos dijeron al principio que sería más chico, estamos indignados y no hay ley que los pueda frenar… es una invasión a la vista, a la dignidad, algunos vecinos se quieren ir. ¿Qué hacer con esa mole ahí construida? Quebró todo el esquema”, me dice Olga, vecina del sector que no entiende cómo la protección patrimonial en Valparaíso esté fijada de avenida Alemania hacia abajo según el Plan Regulador.

Cuando en 2007 comenzó la construcción del edificio Velamar en la parte alta del cerro Cárcel, en la calle J. José Pérez, dirigentes vecinales recolectaron firmas en rechazo a la obra de 15 pisos. Este caso reunió a más de 15 juntas de vecinos aunadas en torno a la causa. Pero los reclamos no prosperaron y hoy este edificio es un godzilla más en el entorno precario de los cerros porteños. Y que los vecinos, se caguen. Muy cerca de aquí el edificio Costa Mirador, en Avenida Alemania, de 18 pisos dejó una casa roja que siempre llamaba mi atención por su privilegiada posición, como una casita de muñeca, burda y vulnerable sobre la loma del cerro Jiménez.

Si pasan por Hontaneda con Colón, en el barrio Almendral, verán que ahí se construyen dos torres en altura de 25 pisos cada una que taparán la vista al mar de varios cerros de Valparaíso. Para los desmemoriados de siempre, recordarles que aquí estaba el edificio de la Ex Chiletabacos y que fue demolido pese a estar normado dentro de la Zona de Conservación Histórica del Almendral, Placeres y Esperanza,  y haber sido declarado Inmueble de Conservación Histórico y posteriormente haber sido declarado Monumento Histórico.

La construcción de edificios en altura en la ciudad puerto es una burrada. La preocupación de las inmobiliarias no es la escasez de vivienda en la ciudad, sino sus ganancias. ¿Y quién podría negarles tal deseo en la sociedad del libre mercado? Pues nadie. Lo lamentable es que como ciudadanos no tengamos pito que tocar, olla que cacerolear. Si a la ambición inmobiliaria no le importa que a esta ciudad la hacen única sus vistas, arquitectura y su carácter de anfiteatro, entonces ¿quién podrá defendernos?

*Ilustración: Hugo Vera http://www.flickr.com/photos/hugustrador

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