EXIT en el Áncora

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Al final de la subida Ecuador, antes que se abra a la curva que desemboca en los cementerios y el parque, entre las copas de unos mentolados eucaliptus se esconde el espacio Áncora. Bajo el número 517 transcurren los días de esta espléndida casa anclada en las alturas como muchas otras en Valparaíso. El lugar es un espacio de coworking y colaboración. Además a veces hay música en vivo y otros espectáculos.

Por Amelia Carvallo Alman

Es sábado y ya es noche cerrada a las ocho de la tarde cuando subo los escalones hasta llegar a una sala amplia y llena de ventanas de todas las layas; luces tenues por doquier y una escalera que sube a un segundo y luego a un tercer piso. Huele a palo santo y un gato plomo de collar rojo deambula entre los asistentes de esta nueva performance de la Agrupación Cultural Meconio.

Veremos EXIT, una pieza que sus integrantes explican como un trabajo centrado en las relaciones humanas, un término que me trae inmediatamente a la cabeza las RR.PP. Maldita y viciada asociación de un alma burócrata porque los de Meconio más bien se interesan por “el cómo se forman y deforman, se articulan y desarticulan (las relaciones humanas) con tan sólo un gesto, una mirada o un flujo de energía. Esto puede derivar en una relación silenciosa pero intensamente agresiva, en una palabra justa, una acción incorrecta, una situación excesivamente feliz o sensiblemente caótica y enfermiza”.

El asunto, se advierte, usará el espacio donde se produce, en este caso la casa Áncora y su cálida y hogareña disposición. La apuesta es fusionar tres lenguajes: teatro, danza y butoh enmarcados en situaciones cotidianas y -ALERTA AQUÍ- tener “una estrecha relación con el público que pasa de ser espectador, a observador y a performer también”. GLUP, dijo la tímida.

Se apagan algunas luces, claro signo que esto comenzará. Desde el segundo piso, dos mujeres se asoman desde una puerta-ventana con caras curiosas mirándonos directamente a todos los que estamos en la sala; tengo que voltearme para ver bien las caras de ojos bien abiertos. La música de Blas Nordenflycht se esparce en el aire, él está con una malla negra en la cara distorsionando sonidos y palabras.

De pronto se desata un vendaval impresionante, tres chicas corren y se agitan bajando hacia el centro de la sala, el gato corre a esconderse. Las tres mujeres se convulsionan y corren descalzas, se azotan contra el aire y caen entre torsiones, reptan por el suelo, doblan su cuerpo entre los escalones y múltiples desniveles de la casa, todo muy rápido, todo muy vigoroso y sin un golpe o caída involuntario.

El pelo largo de las tres cae y flota libre, nada de moños, el pelo en la cara, el pelo en la espalda, el pelo flotando en las escaleras. Pareciera que todo fuera a colisionar pero no es así, nadie tropieza, nadie bota nada, nadie pierde el equilibrio pero todo se mueve hacia adelante y luego se frena.

No hay un escenario, la casa entera es el lugar donde se depliegan las chicas, una de negro entero, otra en sostén y calzón y una con vestido verde. El movimiento vertiginoso cede a diversos ánimos: habrán chillidos agudos, explosiones de rabia, diálogos sin más importancia que repetir las frases de la cotidianeidad y silencios que van cayendo entre un subir y bajar las escaleras.

En algún momento invitan a la mesa a tomar té, yo me muero de vergüenza que me pregunten, me hago la huevona soberanamente cuando una de ellas se dirige a mí. Todos estos cuadros son estados de ánimo, cada una de las chicas asume un temple: la furiosa, autoritaria, juguetona, sensual, boba, y luego lo destadamente corporal previo a cualquier lenguaje. En algún momento hablan sin hablar, se entregan al gramelot, salen a la terraza enlazadas, entran a conversar en la cocina, intercambian frases, subentendidos y risas. Todo termina con el trío subiendo por última vez la escalera, quizás encontrando la salida.

WORKSHOP SOBRE TEATRODANZABUTOH

“VACÍO, FLUJO Y EXPRESIÓN”

GUÍA: Francisca Tuñón Vidal

Trabajo que apunta a conocer e identificar el estado de “vacío” o “pre expresivo” como punto de partida y eje central que genera un primer impulso de movimiento y por ende, de un flujo. A partir de ésos primeros conceptos, nace la expresión. Desde allí podremos desarrollar relaciones tanto con el entorno, nuestros pares, otros seres vivientes, objetos, etc. Para introducirnos en el estado de Vacío, tomamos la Meditación como vía esencial. Realizaremos un trabajo profundo sobre las articulaciones y estados corporales (llegar a los propios límites); sobre la toma de consciencia con respecto a nuestro Centro físico, al Aire y Agua en nuestro organismo, la Gravedad, los Huesos, la Carne y la Piel como herramientas concretas de expresión (trabajo Psicofísico). Desarrollaremos el Juego Dramático a través de la Improvisación.
Trabajo Certificado
21, 22 y 23 de Mayo
Lugar: Casa Áncora. Subida Ecuador 517, Valparaíso.
Horario: 09:00 a 13:00
Valor: $ 35.000
Info: info.meconio@gmail.com
Cel: 78520345 workshop

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