Esto no es un golazo

Foto: @BarbaraMarquez

Por Valeria Viancos

Mi relación con el fútbol nunca ha sido muy cercana, pero mentiría si digo que no disfruto de los partidos de la selección chilena. Hasta sufrí durante el partido del domingo en la Copa Confederaciones.

Sin embargo, a pesar de mi lejanía, entiendo que todavía existe un estereotipo vinculado a la mujer y el fútbol. Al parecer, este deporte está asociado al género masculino, tanto para sus jugadores, hinchas y comentaristas. De otra forma, ¿cómo podemos entender que Marta, considerada la Mejor Jugadora de la FIFA desde el año 2006 hasta el 2010, no genere la misma emoción que Messi? ¿O que Alex Morgan, la futbolista con mejor salario, gane 26 veces menos que su par varón, Cristiano Ronaldo?

Simple: no vemos partidos de fútbol donde las protagonistas son mujeres, por lo tanto, no vende. Desde 1991 se desarrolla la Copa Mundial Femenina de Fútbol, una versión para mujeres de la Copa Mundial de Fútbol que se celebra desde 1930. ¿Recordamos qué países han resultado campeones? ¿Sintonizamos los canales deportivos con la misma expectación? ¿Nos interesa?

Como fruto de una sociedad machista y patriarcal, estamos varios escalones más abajo en esta esfera aparentemente exclusiva para hombres. Y no solo eso, en Chile también somos utilizadas para insultar a los equipos rivales. “Monjas”, “zorras” y “madres” se escuchan frecuentemente en los estadios y en las conversaciones cotidianas, todas en femenino. Monja, zorra y madre, palabras usadas para herir al otro al situarlo en un espacio referido a la mujer. Y para sentirse superiores “El Cacique”, “El Bulla”, “El León” o simplemente “soy tu papá”.

Conozco a muchas chicas que son hinchas de equipos deportivos nacionales y que, como todo fin de semana, comentan en redes sociales los resultados de los partidos. Y también leo cómo reciben respuestas que las atacan solo por ser mujeres. ¿Cuántas veces escuchaste o dijiste “eres mujer y no sabes de fútbol”? ¿O los humoristas que creen que las mujeres no entendemos cuando un jugador está offside?

La caricatura da para mucho. No obstante, también puede ser peligrosa. En 2015 el futbolista español Rubén Castro fue acusado de violación. El canto de los hinchas del Betis fue: “Rubén Castro alé, Rubén Castro alé, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien”. Una alegoría a la violencia de género desde una tribuna utilizada mayormente por hombres.     

El fútbol es otro de los tantos espacios donde el machismo aflora, con la diferencia que no entiende de cuestionamientos. Si queremos avanzar en una sociedad igualitaria, justa y equitativa debemos enfrentar desafíos en distintas esferas, reflexionar y abrir nuevas instancias de discusión.

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