El pálido debut de Peter Murphy en Valparaíso

“La efervescencia duró solo unos minutos después que Peter Murphy subió al escenario”.

Por Óscar Aspillaga / Fotografías: Nelson Campos

“Hoy se termina la transición”, ironizaba un conductor radial que asistió al concierto de Peter Murphy el pasado viernes 12 de octubre en El Huevo de Valparaíso. Es que tener a una leyenda del rock de su alcurnia tocando en vivo en Valparaíso es algo que muy, pero muy pocas veces ocurre. Quizás el último antecedente de un show de estas características en la ciudad se remonta al año 2013, cuando John Zorn junto a Mike Patton se presentaron en el Teatro Municipal.

Por eso las expectativas eran altas, sobre todo porque Murphy tocaría en vivo el disco In the flat field, conmemorando los 40 años del debut de su histórica banda Bauhaus acompañado de unos de sus integrantes originales.

Sin embargo, la efervescencia duró solo unos minutos después que Peter Murphy subió al escenario. De inmediato los asistentes al concierto nos dimos cuenta que algo no andaba bien en el sonido de la sala. De partida, la voz de Murphy no se escuchaba y la guitarra apenas salía a través de los parlantes. Si bien el público comenzó a saltar al ritmo de la batería durante los primeros segundos de concierto, el sonido era tan indescifrable que la motivación se fue al suelo. Puede ser que mejore, son los primeros minutos del show, pensamos.

“…Tener a una leyenda del rock de su alcurnia tocando en vivo en Valparaíso es algo que muy, pero muy pocas veces ocurre”.

Sin embargo, eso no sucedió. El líder de Bauhaus seguía sin escucharse y pedía constantemente el retorno de la guitarra. Cuando de repente la voz se escuchaba, los fanáticos se alegraban y pensaban que ahora sí todo fluiría de manera normal, pero a los segundos la voz volvía a desaparecer. Fue entonces cuando los ánimos se exasperaron y parte del público asistente se dio vuelta para volcar su furia al sonidista, quien no devolvía las miradas ni las recriminaciones, solo atinaba a mirar la mesa de sonido. Incluso la situación podría haber pasado a mayores, le golpeaban el vidrio que lo protegía y más de alguno debe de haber pensado en tirarle un vaso. Mientras, el sonido seguía siendo paupérrimo.

Cuando el concierto ya había pasado más de la mitad de lo que finalmente duró, la banda decidió hacer una pausa para mejorar el sonido, lo que deberían haber hecho en la segunda o tercera canción. Luego de un par de minutos, se retomó el show con una mejora, la voz se escuchaba un poco mejor, pero no lo suficiente para un espectáculo cuya entrada costaba 30 mil pesos. 

La canción que mejor sonó fue la última, Ziggy Stardust de David Bowie, donde los asistentes pudieron botar un poco sus ganas de saltar y cantar que mantuvieron reprimidas durante casi todo el concierto.

Según El Huevo, en un posteo en Facebook que luego borró, la responsabilidad del bochorno fue exclusivamente de Peter Murphy y su sonidista, e incluso dejaron entrever que no se probó sonido antes del concierto.

Sea como sea, el debut de Peter Murphy en Valparaíso fue indigno, frustrante y muy por debajo de las expectativas creadas. Lamentable.

Comenta desde Facebook

Comentarios