Editorial Kindberg: un refugio en tiempos de tormenta

Acaba de debutar con el libro Mis dos mundos del argentino Sergio Chejfec, hasta ahora inédito en Chile a pesar de que su autor es uno de los escritores de habla hispana que más está dando qué decir en el último tiempo. Arantxa Martínez, su editora, comenta en esta entrevista por qué considera que Kindberg es un lugar cómodo y seguro para los lectores.

Por Rua S. Harvey

“Nuestra editorial es muy pequeña y muy independiente”, dice Arantxa cuando nos presenta Kindberg. Pero que así lo sea –y que se domicilie en Valparaíso– no implica que su catálogo sea local. Al contrario, no hay límites territoriales. Los únicos criterios que guían a esta casa son: que el libro sea devorado por el equipo, que sea de calidad y que sea inédito en Chile o difícil de encontrar. Por ahora, Kindberg se concentra en la literatura en castellano, pero tampoco descartan editar traducciones en el futuro. En lo esencial, sus publicaciones pretenden ser como el queque de la abuela: deliciosas, hechas con cariño y amigables con el presupuesto del hogar. Prueba de esta dedicación es que para su debut con Chejfec consiguieron un prólogo del español Enrique Vila-Matas, quien no necesita presentación.

EL FACTOR CHEJFEC
Cubierta final_DEF_PERFECTA-001Que el primer libro de Kindberg sea de Sergio Chejfec (1956) significa que la editorial quiere estar a la vanguardia del medio literario. El autor ya ha publicado nueve novelas, dos poemarios, tres ensayos y un libro de relatos. Toda su obra la ha escrito fuera de Argentina y actualmente vive en Nueva York donde hace clases de literatura en una prestigiosa universidad. Chejfec ha sido reivindicado por pesos pesados del medio como la ensayista Beatriz Sarlo, el escritor Alan Pauls y el crítico Ignacio Echeverría.

La novela Mis dos mundos (144 páginas) que trajo Kindberg a las librerías chilenas, arranca con una situación simple: un hombre caminando por un parque de Brasil. El hombre, que no es de ese país, simplemente pasea. La situación compleja sucede en sus pensamientos: “una hipnótica divagación sobre naturaleza e historia, sobre individuo e identidad, sobre la problemática poesía inscripta en toda representación”, según dice su reseña.

De esta novela, Raúl Zurita escribió: «A través de una caminata por un parque, Sergio Chejfec no sólo ha creado un nuevo modo de narrar, sino que ha escrito uno de los relatos más conmovedores que la literatura puede mostrarnos del pudor y de la supervivencia».

¿Qué los motivó a escoger a Chejfec y Mis dos mundos como presentación en sociedad de la editorial?
Por un lado, la imposibilidad de encontrar sus libros aquí. En 2012 Chejfec publicó La experiencia dramática con unas críticas buenísimas, pero en Chile no había forma de conseguirlo. Tampoco en Buenos Aires era fácil. Por otra parte, años antes habíamos leído Mis dos mundos y nos había parecido una novela notable, muy distinta de lo que se venía haciendo en la narrativa contemporánea en castellano. Fue casi una obligación moral publicar a un autor así, con una trayectoria tan sólida pero a la vez desconocida, además de que nos ayudaba a darnos a conocer como editorial independiente y de regiones.

¿Qué otros autores tienen en mente?
Nuestro próximo título va a ser un librito maravilloso de Enrique Vila-Matas, quien es sobradamente conocido. Después, y según avancen las cosas, planeamos sacar a Santiago Ambao, un argentino que este año quedó entre los siete finalistas del premio Herralde (aunque hasta ahora sólo ha publicado ciencia-ficción) y a un autor novel chileno.

A la hora de escoger títulos y autores, también juega un papel importante la propia visión de mundo como un filtro implícito. ¿Qué otros criterios, además de que sean obras de calidad poco accesibles en Chile, están en juego en la selección de Kindberg?
Partimos de una premisa muy oída: publicar los libros que nos gusta leer. Suena a tópico, pero lo cierto es que, cuando nos emocionamos con una novela, nos pasa como cuando amamos una canción: queremos que la conozca todo el mundo, y ojalá que sientan ese mismo amor o emoción que sentimos nosotros. No hay requisitos predefinidos, salvo que debe ser narrativa en castellano (al menos, por ahora).

En su presentación conciben a la editorial como un refugio, inspiradas en el cuento Lugar llamado Kindberg de Julio Cortázar. ¿De qué protege a los lectores, autores y libros esta editorial-guarida?
En el cuento, Kindberg es un refugio en medio de la tormenta. Hoy en día, esa tormenta sería la sobreabundancia de publicaciones, la cantidad de novedades mensuales que algunas editoriales se ven obligadas a cubrir independientemente de la calidad de las mismas, haciendo muy difícil para un lector la tarea de elegir una buena novela y para un autor la de ser tratado como algo más que mera mercancía. En ese sentido, nuestra editorial ofrece un refugio: mientras ahí afuera llueve a destajo, en nuestra casa siempre se va a estar calentito y a gusto leyendo uno de nuestros libros frente a la chimenea.

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