Daniel Osorio, director de “El soltero de la familia”: “La pareja no es una simbiosis, sino una parte que te mejora”

Seguir soltero después de los 40 puede ser mal visto por la sociedad. Bien lo sabe Daniel Osorio (47) quien ha sufrido la presión de su familia y amigos por su elección de no cumplir con el rol social. Movido por el deseo de hacer un documental, este periodista consideró que contar su propia historia valía la pena para reflexionar sobre el tema.

Foto gentileza ChileDoc

Foto gentileza ChileDoc

Por Liliana Muñoz

Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo con nuestro amor y nuestra amistad podemos crear la ilusión momentánea de que no estamos solos.

Orson Welles.

Daniel Osorio está de pie en medio de una plaza santiaguina acompañado solamente por su sombra. Contempla realidades ajenas. A su alrededor, unos niños corren y juegan, parejas se pasean de la mano, y unos jóvenes se besan apasionadamente tirados en el pasto, disfrutando del día soleado. Esto es parte de lo que podemos ver en El soltero de la familia, documental protagonizado y dirigido por este periodista chileno, y que MiraDoc acaba de estrenar en distintas salas nacionales.

La cinta presenta una reflexión sobre la soltería, vista desde una perspectiva que combina ironía, humor y también tristeza. Una historia que cuenta con diversos personajes: la mamá preocupada por su hijo “solterón”, un hombre de 112 años que nunca se casó ni tuvo hijos y que podría tener la respuesta, un amor platónico, y el fantasma de una ex novia. Con un café en la mano, en un bullicioso café del centro de Viña del Mar, Daniel nos habla sobre su documental, la libertad, los hijos, y la felicidad. 

Hay un estereotipo del soltero mujeriego, pero no es el que tú representaste en el documental…

-Sí, puede ser. Tengo un amigo que quería exponer como ese tipo de soltero y hacer una contraposición. De hecho, él sale en el documental, pero se negó a esa parte que era en su casa. Mi casa es súper poco de soltero en el sentido que tiene muchos detalles, yo soy medio vieja para mis cosas, que el adornito y que la cuestión, y él era todo lo contrario, pero no se quiso exponer. Pero es cierto, me parece interesante. Quizá si este hubiera sido un soltero de la vida loca no hubiera logrado desarrollarse como un documental.

¿Crees que relacionas la soltería más con la soledad que con la libertad?

-Me parece que es interesante mostrar que esta idea que nos venden de la necesidad de estar con otro para ser una persona completa es totalmente falsa. A lo largo del documental me di cuenta que necesitamos de los demás, pero me parece que es fundamental que las personas aprendan a estar solas, a gozar con esa soledad y a sacarle provecho creativamente, que es un poco lo que hago yo.

¿Por qué crees que la sociedad presiona tanto a las personas para que se casen?

-La pareja y la familia, de alguna manera, hacen que las personas se comporten bien. He pensado incluso, que toda esta efervescencia social que hay ahora con la AFP, con los políticos corruptos, sería mucho más terrible si la gente estuviera soltera y pudiera hacer lo que quiere realmente. En cambio, la gente casada tiene que comportarse mejor, un padre de familia que tiene un hijo en un colegio caro no puede ir y quemar la ciudad porque el lunes tiene que volver a trabajar, decirle que sí al jefe y pagar las cuentas. Al mismo tiempo, como sujeto económico consume más una persona casada que una persona soltera.

Daniel Osorio. Foto: Alejandra Delgado

NO A LA SIMBIOSIS

Quizás, para otra persona hablar de su soltería puede ser un tema difícil cuando el entorno exige que, para realizarse como personas, deben formar una familia. Sin embargo, Daniel a sus 47 años responde con soltura y tiene bastante claro que “la pareja no es una simbiosis, como esa idea de crear la naranja completa, sino que es una parte tuya que te mejora, pero no completa nada”.

¿No te has casado porque no has querido o porque no se te ha dado la oportunidad?

-Yo creo que una mezcla de las dos cosas. Se dan las oportunidades a medida que uno las busca. Yo no las busqué porque siempre mi plan de vida fue la soledad. Yo lo pasaba muy bien solo. He tenido relaciones, pero siempre las he visto como algo acotado a eso y nunca pensé en algo más en esa relación. Igual la idea romántica del matrimonio o del amor es una idea bonita, pero como yo lo he visto, es solo una idea.

Hay una escena donde tu amigo te pregunta: ¿qué obra de arte no se ha hecho en soledad? Y tú le respondes: los niños ¿Te gustaría tener hijos?¿Crees que es algo que faltó en tu vida?

-No sé si me gustaría. Creo que no sería un buen padre porque no soy un buen proveedor. Tengo mucho rollo con eso y hay veces que me cuesta llegar a fin de mes. No siento esa necesidad de un hijo propio por lo menos, quizá si me gustaría emparejarme con alguien que tenga hijos en el sentido que tenga cierta relación con ellos, pero que no sea mi responsabilidad, ya que me parece un desafío demasiado grande e inalcanzable para mí.

¿Eres feliz soltero?

-No me hace feliz ni infeliz, pero hacer ciertas cosas siendo soltero son más fáciles. Quizá tengo una visión demasiado materialista del matrimonio o la familia, pero para mí el lazo económico que conlleva es demasiado importante y yo me siento incapaz de cumplir esas expectativas de todo tipo. Así que una advertencia: si alguien quiere casarse debe tener plata.

Estos últimos cuatro años de producción fueron acompañados de una profunda introspección y reflexión que hicieron a Daniel llegar a varias conclusiones. Por un lado, se dio cuenta que es necesario la compañía de otros: “no es bueno estar tan solo, pero tampoco significa que vea eso en una pareja. Quizá la soledad creando lazos. Imagino mi vejez viviendo con amigos, por ejemplo”.

Por otra parte, a pesar de su postura crítica, hoy se abre a la idea del matrimonio: “Quizá cuando empecé esta película no me hubiera casado y ahora sí me casaría, pero tampoco está dentro de mis planes, aunque ahora estoy abierto a esa posibilidad”.

Funciones en Valparaíso

En Teatro Condell – Insomnia Alternativa de Cine

Martes 9 y miércoles 10 a las 17:00 horas
Jueves 18, viernes 19 y sábado 20,  a las 19:00 horas
Martes 23 y miércoles 24, a las 17:00 horas

En El Internado: 

Miércoles 10, 19:00 horas
Miércoles 17, 21:00 horas
Miércoles 24, 19:00 horas
Miércoles 31, 21:00 horas

 

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