Cruce de fronteras

festefetintroLevantar, gestionar y concretar el ritual de un festival de teatro obliga a estar atento a solucionar los mil y un detalles que se interponen para concluir en buenos términos el evento. Idear una clase de festival que dentro de sus acápites acoja la mayor diversidad de propuestas escénicas, un símil estructura de una feria conlleva riesgo y desconocimiento por partes iguales, tanto para los organizadores encargados de levantarlo, como para las propuestas seleccionadas a presentarse.

Por Guillermo Pallacán, director FESTEFET  (Festival de Tendencias y Feria Teatral)

El filósofo y semiótico italiano Umberto Eco propugna que todas las ediciones de textos originales y novedosos deben generar público y, a la vez, es su obligación formar lentamente a los lectores lo que es nada fácil lograr, en pos de la aceptación textual. Acostumbrarlo a cierto ritmo narrativo y pesadez estructural que lo desafía a esfuerzos mentales exigentes, ahuyenta a lectores acostumbrados a la prosa de best-seller.

El Festival de Tendencias y Feria Teatral, Festefet 2013, en esta versión se amplía para integrar otros géneros que renovarán con nuevos aires y propuestas, la escena teatral nacional. La búsqueda de fusiones artísticas es una constante de Festefet; resultando ello un factor básico y relevante en las continuas innovaciones que acostumbran realizar los creadores, motivados por el escenario vacío que inspira la indagación y, el llenar dicho espacio vacío con creaciones surgidas de la existencia y experiencias humanas.

Explorar con ojos nuevos la preocupación por la «realidad» en escena a partir de los legados que nos dejaron Aristóteles en su Poética; Bertold Brecht y el distanciamiento que aplica en sus creaciones; Peter Brook con su  propuesta del espacio vacío dividido en cuatro vertientes.

Nuestra facultad para representar es infinita, ya que de esta manera nos formamos un concepto del mundo, y es la representación el fenómeno más vasto del espectáculo, siendo el teatro solo una parte de éste fenómeno. Podríamos denominarlo fenómeno abierto, símil vidas abiertas, dando inicio y fundamento al trabajo escénico de todos nosotros.

Uno de los grandes placeres es la movilidad del material escénico; la estructura se mantiene: escenario, movimientos, vestuario, luces, sonidos, voz; pero las escenas y su desarrollo dependen del proceso creador de los autores, de aquí proviene la noción de obra abierta, como le gusta mencionarla a Umberto Eco.

Según Kant, nunca podremos saber del todo como son las cosas en sí, solo podemos saber cómo aparecen ante nosotros; al ser una obra abierta, inacabada, se exige la elaboración del espectador para ser completada, existiendo un acuerdo tácito de lo humano que se resuelve en la mente del espectador como identificación mimética.

Proponemos entender la teatralidad como un sistema de códigos en el cual se privilegia la construcción y percepción visual del mundo, en el que las propuestas enfatizan la comunicación por medio de los cruces de géneros, transformados en imágenes de transgresión de lo conocido, de lo tradicional, integrándose a un ¿nuevo? acto escénico-teatral. No cabe duda de lo escurridizo de esta propuesta en esta versión del Festefet, pero sabiendo que en este deslizamiento sutil de la ficción en la propuesta, comienza una transformación del aprehender la realidad comunitaria en un constructo en la mente del espectador, que descifra lo que está viendo, considerando el cruce de fronteras, de géneros, de realidades, de formatos y conceptos expuestos en el escenario.

La noción de teatro posmoderno se considera de varias maneras: teatro descontructivista, teatro multimedia, teatro del gesto y el movimiento. Cuando la composición de la progresión de la historia no es el centro de la obra, se experimenta un placer por la forma expuesta, apreciándose múltiples sentidos, enfatizados en una presentación atractiva, novedosa, atrevida, instalándose por encima del texto; ahí es cuando el teatro es emplazado a expandir sus límites, abarcando un espectro infinito de posibilidades. El acercamiento a otras disciplinas, en un tránsito continuo de una a otra, permite descompartimentar los saberes teatrales para enriquecer el arte; resultando un espacio de apertura a públicos provenientes de otras artes y, por supuesto, al público joven, acostumbrado a nuevas tecnologías y modos de interactuar y relacionarse, transformándose en un teatro no lineal, pero si actual, que no quiere permanecer en el formato tradicional de la representación, si no que aproximarse a experiencias inmediatas de lo real.

Una pieza o montaje teatral no es un tratado específico sobre ninguna disciplina, sea ésta científica, técnica o esotérica. El dramaturgo tiene pleno derecho a transformar los diversos y generosos elementos con los cuales elabora su creación. Estos, al ingresar a la realidad escénica, adquieren una nueva realidad y entran a un sistema de signos que son validados por la maquinaria teatral que rige el texto o montaje. En teatro, el fin último de la puesta en espacio, justifica los procesos.

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