Cristóbal Valenzuela, ganador de la XVI Muestra Nacional de Dramaturgia: “No me siento muy cómodo con el cartel de dramaturgo”

La XVI Muestra Nacional de Dramaturgia que organiza el Consejo de la Cultura y las Artes a través de su Área de Teatro, y que dirige Manuela Infante, comenzó este 1 de julio su nuevo proceso creativo que durará cuatro meses. Un trabajo donde destaca la participación del dramaturgo de Valparaíso Cristóbal Valenzuela, con su obra “Ceremonia de Premiación” que resultó ganadora en la categoría de Autores Emergentes. Acá sus reflexiones para La Juguera Magazine.

dramaturgo_Cris_Valenzuela

Por Cristóbal Valenzuela

No me siento muy cómodo con el cartel de dramaturgo. Escribo, sí, y a veces lo que escribo termina siendo teatro. Otras no. Ahora estoy escribiendo un segundo proyecto para el Teatro del Fuego, PROLE, que nace del escenario, no del papel, y también la nueva serie para la web de @nosconocenadie que se llama #RS. Me gusta escribir, pero más me gusta leer. No he encontrado todavía un concurso de lectores, así que mientras tanto participo en los de escritura dramática que es la que parece que mejor me sale. Yo creo que me sale mejor porque soy un huevón lleno de contradicciones. Si no estuviese lleno de contradicciones, tal vez, escribiría otra cosa, libros de ayuda, o algo así. En Valparaíso he hecho todo lo que me vincula al teatro (a parte de unas aventuras locas por ahí, unos affaires con la ópera y ayudantías de talleres que me arrastraron a Santiago). El teatro que escribo lo escribo pensando en Valparaíso y lo creo desde Valparaíso.

Con AUDICIÓN, que es nuestra primera experiencia de teatro menos amateur, tuvimos la suerte de acercarnos a parte de la audiencia del puerto y de otras comunas (Quillota y San Antonio) y nos encantaría visitar más. En ese sentido, la muestra es una herramienta más para el camión de argumentos que hay que arrastrar para conseguir espacios, financiamiento y seguir haciendo esto, que es la idea fundamental y seguir haciéndolo en Valparaíso, claro, que es donde pensamos estrenar PROLE, ahora pronto.

Valparaíso es nuestro territorio, o al menos el territorio que nos ha adoptado, porque yo crecí en Villa Alemana, pero cuando me acerqué a Villa Alemana a solicitar espacios la puerta se cerró. Y con el tiempo uno tiene que ser cauteloso, invertirlo bien, a fin de cuentas es lo único que tenemos, entonces prefiero dedicarle mi tiempo al teatro en Valparaíso que es donde al menos algunas de las puertas se entreabren: La Juguera Magazine, La Juguera Radial, la Sala Negra de la UV, el Teatro Container… en realidad las personas, la Ale Delgado, el Andrés García, manos amigas. Además, Andrés es también un referente del teatro en Valpo para la generación a la que supuestamente pertenezco por edad. El Teatro el Artificio nos hacía volar los sesos cuando hacían teatro allá arriba en el Mauri, los cabros de La Peste, que están haciendo teatro desde que pisaron las salas de la Escuela La Matriz, y quizá de antes y que, al menos yo, veo sudar y limpiarse el sudor obra tras obra, encuentro tras encuentro, son ejemplos para mí de perseverancia, de no rendirse, porque es re fácil abandonar esto y doblar la mano, meterse al NO TEATRO, como decía la Pachi Torreblanca (no me voy sacar esa frase de la cabeza).

Mis compañeros son las puertas más abiertas, las manos tendidas, las dudas vivas, la incertidumbre hecha carne. Ellos son finalmente con quienes uno realmente crece y desarrolla sus inquietudes, la Claudia Ramírez sobre todo, el potrillo Nicolás Cancino, el Sebita “del flow” Aliaga, Tomás Verdejo (que cada día me cuesta más reconocerlo, tanto que le cortan el pelo), son personas con las que hemos fracasado tupido y parejo, y es en el error donde, al menos yo, más aprendo. Las instituciones públicas tienen mucho que decir en Valparaíso, y la empresa privada también, pero no todo recae en ellos, la sociedad civil tiene que destaparse, tenemos que destaparnos, pasarnos de la raya, como si fuese año nuevo o como si reaccionáramos ante una tragedia, pero sin año nuevo y sin tragedia. Actuando. Proponiendo. Quemando los cartuchos, todos. Tomando riesgos. Fracasando. (Sospecho que a esta altura voy pasado de los 2mil caracteres, pero por mucho) Hay cosas que han ocurrido y desaparecido como el Festival de Dramaturgia en Pequeño Formato que organizó el Centro de Extensión de la UV a principios de los 2000 y otras cosas que están tomando fuerza y que tenemos que sostener, como Puerto Dramaturgia, que ya está en su cuarto ciclo. No es posible un teatro flotante, no nacerá nada sin raíces ancladas a la comunidad, inserto en el tejido social, nutriéndose de las personas, sus ideales y necesidades. Valparaíso es tierra fértil y lo único que hay que hacer es seguir cultivando, reconocer a los agricultores, La Peste, Turba, Artificio, Imaginario, Planetario, nuestro mismo teatro del fuego y mantener abiertos e hidratados los huertos, Sala Negra, PcdV, Teatro Condell(que es donde esperamos estrenar PROLE), La Sala Síntoma. De vez en cuando dejar caer un abono, como la residencia de Radrigán el 2012 en el PcdV o el seminario que organizó Medium Comunicaciones este año en la UV sobre comunicación y audiencias. Cosas que de a poco van a aportar a que la escena florezca, o reflorezca, y a que estas eventualidades de un autor presente en una muestra nacional de teatro se transformen en una constante y que no sólo sean autores los presentes, sino que también haya directores y actores participando y creando esta Muestra que quiere ser una fiesta del estado. Estar en la muestra de dramaturgia nacional es un accidente, el privilegio es hacer teatro en Valparaíso con mis compañeros y un logro seria continuar haciéndolo por los años que vengan.

Comenta desde Facebook

Comentarios