Ahora que estamos juntas

Por: Valeria Viancos | @baleri_

Fotografías: Alejandra Delgado | @aledelgado 

El pasado viernes 8 de marzo cientos de miles mujeres nos organizamos para participar en una de las jornadas más significativas para el movimiento feminista en Chile y el mundo. Un día que nos duele y nos recuerda la violencia sistemática que sufrimos día a día. Un día para llorar los 11 casos de femicidios y los 23 casos de femicidios frustrados (hasta la fecha). Un día para gritar, correr y alzar la voz.

El movimiento feminista en Chile no surge como una moda, sino que son años de trabajo desde las bases con distintas organizaciones y proyectos que han nacido para potenciar el trabajo colectivo de mujeres, y que se han encargado de atender distintas problemáticas, como el acoso callejero, el acoso en la academia, el abuso sexual en lugares de trabajo, entre otras.

La huelga feminista del 8M y las masivas marchas que se desarrollaron en distintas comunas del país no fueron espontáneas. Desde el año pasado se conversaba y se planteaba la idea de parar las actividades con el objetivo de evidenciar la importancia de la mujer en los espacios que frecuenta, una iniciativa que las chicas de la Coordinadora Feminista 8M realizaron de manera ejemplar, así como también en sus trabajos comunales, a través de acciones que nos emocionaron, como el noticioso cambio de nombre en las estaciones del Metro de Santiago.

Sin dudas, esto marca un antes y un después. No estamos todas, porque faltan nuestras compañeras a quienes callaron sus voces por la violencia machista, pero sí estamos juntas y esa es nuestra principal arma. El 8M no fuimos competencia, fuimos unidad. Nunca más estaremos solas, nos tenemos a nosotras ¡y miren las maravillas que nacen cuando estamos juntas!

Comenta desde Facebook

Comentarios