“A la hora en que dos personas están en una habitación, lo que se hace es el amor”

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Cristián Pellegrini y Mariana Arancibia

Exitosa pasada por el Diva Film Fest 2013 tuvo “La pasión de Verónica Videla”, ópera prima del argentino Cristián Pellegrini. Premio Especial del Jurado, Mejor Fotografía y Premio Jurado Joven fueron los galardones que recibió la cinta en el certamen cuya programación recalca la diversidad en su más amplio sentido.  Ambientada en el año 2004 en Mendoza, la película gira en torno a la vida de la travesti Verónica, empleada doméstica y tarotista que se enfrenta a un dilema cuando intenta cumplir su deseo de estudiar psicología en la universidad. Mariana Arancibia la interpreta con calidez y honestidad. En Valparaíso, conversamos con ambos para La Juguera Magazine.

Es un tema bien difícil de tratar sin caer en el cliché, ¿sientes que lo lograron?

– Cristián: Sí. La película trata de narrar ese drama interno de querer vivir como cualquier otra persona común y corriente, como cualquier otro ciudadano. Verónica quiere obtener el derecho al estudio, que ustedes conocen muy bien por el momento histórico que están pasando con la lucha de los estudiantes, bueno lo mismo sucede en Argentina con las personas trans: o no acceden o lo que generan es la antipatía de un sector social que ideológicamente no está de acuerdo  con esto.

Y ese sector se las ingenia legalmente para anularlas.

– Cristián: La película trata justamente de desenmascarar y poner en evidencia que las personas trans no tienen la posibilidad del derecho al estudio por ser diferentes y que el problema no es solo legal, sino una ideología de cierto grupo que piensa que la regla es: o somos hombres o somos mujeres; que trata de patologizar a aquellos diferentes. Esa es la lucha que Verónica lleva adelante con dignidad acompañada de otros personajes fraternos unidos por la realidad de sentirse marginados. Todos, de alguna manera, buscan el amor. El desamor los une y los hace iguales.

¿Cuál es la reflexión de la película?

– Cristián: La reflexión de la película es: ¿cuál es la responsabilidad social que tenemos cuando en nuestras sociedades se producen actos de desamor y estos tienen consecuencias como la marginación y la violencia? El desamor son las personas que no pueden acceder a la igualdad.

El artículo 80 del código de falta es un elemento narrativo que le otorga dramatismo a la película… por qué decidieron denunciarlo.

– Cristián: El artículo 80 en Argentina se derogó en el año 2006 por la lucha sostenida de las personas trans y en la que Mariana estuvo implicada. Nos dijeron: “Ché, pero ¿para qué van a hablar del artículo 80 si ya está la ley de identidad de género? Y yo dije no, eso no, porque para nosotros el cine tiene que tener como principio estético e ideológico, la memoria. El cine tiene que ser memorioso porque somos muy olvidadizos y nos parece que el film debe rescatar ese hecho porque por ese artículo se mataron personas. En memoria de aquellas mujeres trans que han sido violadas y golpeadas en estos derechos es que realizamos la película. Esta película intenta reivindicar los derechos y generar una posibilidad de cambio cultural. Queremos que el espectador se ponga en el lugar de Verónica y que, desde ahí, entienda que así como ella, hay un montón de ciudadanos que no pueden acceder al derecho al estudio y sufren por eso.

– Mariana: El código prohibía la simulación de sexo en la vía pública. Todo aquel que se vistiera en la vida cotidiana de sexo contrario tenía que pagar con una multa de 1.500 pesos o un arresto de 15 días… Y era muy difícil, porque no todas las personas podían pagar y así lo pudieras hacer… ¿quién lo iba a pagar? ¡Yo no pagaría por algo que no estoy cometiendo! No estoy robando, no estoy haciendo nada malo, entonces ¿por qué tendría que pagar? Esa ley lo que hacía era expulsarnos, que nos fuéramos a otro lado…

Mariana ¿tu eres actriz?

– Mariana: No, yo no soy actriz. Me presenté al casting de Cristian y la verdad es que no sabía si quedaba…

– ¿Y por qué te presentaste?

– Mariana: Me dijeron que estaban necesitando chicas trans con apariencia femenina, entonces un amigo me vino a buscar para acompañarme a hacer unas pinturas en la peluquería que yo iba a poner y le digo: ¿porqué no me acercás al lugar del casting? Me responde: Ay Mariana, habiendo tantos actores mendocinos que no tienen trabajo y te vas a ganar el trabajo vos… Jajajaja… Ya te voy a traer noticias, le dije yo y quedé. La verdad es que fue muy bueno. Cuando leí el libreto yo lloraba porque era lo más parecido a una realidad que nos podía llegar a tocar a todas…

¿Te pasaron cosas similares como las que se relatan en la película?

– Mariana: A todas las chicas trans nos ha pasado, a todas nos puede tocar en algún momento, todas nos sentimos identificadas. Creo que si hubiera visto que el guión no era lo que yo tenía como concepto de nuestra situación, la verdad es que no hubiera seguido con esto, pero Cristian hizo una investigación muy buena y logró, en una sola persona, algo que podía llegar a todas.

¿Y las escenas en que te tuviste que desnudar no te complicaron?

– Mariana: Sí, la escena en que me saco la ropa y me miro al espejo, creo que fue una de las más difíciles, porque también fue un reconocer mi cuerpo y aceptarlo. Es que ni bien uno en su vida cotidiana nunca se replantea… cuando me vi ahí, desnuda, lloré mucho, fue difícil la escena.

¿Pero sanadora también?

– Mariana: ¡Sanadorísima! Me hizo reconocerme como lo que soy, diversa. O sea, ni bien yo era feliz antes, ahora soy más feliz porque me acepto tal cual soy y puedo reflejar eso y puedo explicarlo. Hoy puedo decirle a las personas pregúntenme lo que quieran que yo se los puedo contestar libremente ya que no tengo ninguna clase de complejo de sexualidad. Eso es lo que hay que hacer, preguntar más, para poder informarse.

¿Qué impresión te llevaste de Mariana cuando la viste en el casting?

– Cristián: Cuando la vi dije ¡ay, por fin!. Llevaba dos semanas de casting y no encontrábamos nada, además que la decisión ideológica fue no trabajar con actores que se trasvistieran porque creo que la complejidad del drama humano de travesti solo puede ser narrado de alguien que lo vive así, entonces buscaba a una persona con esa luz, necesitaba una persona dispuesta con generosidad a darlo todo con el personaje. Bueno, Mariana la tuvo.

– Mariana: No era solo mi persona la que estaba en juego, sino todas las chicas trans y toda la comunidad homosexual, es todo el género. No hay nadie diferente, lo de afuera es una carcasa que las personas necesitamos, pero no es lo importante sino lo que uno siente adentro. Uno puede tener preferencias y gustarte más la ropa femenina que la masculina, pero cuando llegamos a la hora en que dos personas están en una habitación, lo que se hace es el amor. No se busca otra cosa, no se busca la apariencia, es como si apagaras la luz y no vieras, ahí es el amor lo que nace. Lo que se hace en cuatro paredes es lo que nace en el corazón de cada uno.

¿Qué ruta sigue ahora La pasión de Verónica Videla?

– Cristián: La película está haciendo su camino de festivales y después viene el estreno en el país, en Argentina. Le está yendo bien y queremos que la mayor gente posible vea la película, no es para un público de cine club, el mensaje tiene que llegar, tiene que ayudar a que las personas piensen distinto y aportar al cambio cultural.

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